| |||||||||
| |||||||||
|
|
![]()
|
|
| ||
| TITULARES | ||
|
1.- El amor de las cadenas hoteleras por los folletos online | ||
|
Las estimaciones más moderadas señalan que, este año, el 25% de las habitaciones hoteleras se reservarán desde otras habitaciones: el cuarto de estar o el salón de los internautas. Queremos creer que si se trasladara este dato a otros contextos (por ejemplo, "el 25% de las ventas de Zara se realizará en la tienda de Gran Vía") se tomarían medidas al respecto: Amancio Ortega & Co. se cerciorarían de que jamás faltara ropa en ese local, se mejorase el escaparate y se duplicara el número de dependientes. Pero vaya, no siempre la lógica impera en el mundo empresarial. No acaba de entenderse cómo si el 25% de las reservas hoteleras se realizará a través de la Red, la mayoría de las cadenas pase literalmente de este medio. Ni mejoran sus páginas, ni pasarelas de pago ni usabilidad mínimamente aceptable. Álvaro González-Alorda pone un ejemplo: basta hacer la prueba en Google para comprobar que la búsqueda “hotel + madrid” sólo proporciona dos enlaces a páginas de hoteles entre los diez primeros resultados. El resto corresponde a webs de intermediarios que, parece, se están llevando la mayor parte del pastel del sector. La estrategia online de las compañías hoteleras es, con estos datos en la mano, prácticamente inexistente. Cierto que muchas disponen de su propia página online, pero no permiten hacer reservas. Es decir, digitalizan su folleto de publicidad, y santas pascuas. Las páginas de hoteles constatan un desconocimiento preocupante sobre cómo funciona la Red. Algunas cadenas se dejan los sesos y el dinero en desarrollar un sofisticado website con altos estándares de arquitectura, diseño y usabilidad, pero olvidan promocionarlo en los buscadores. Conclusión: tanto trabajo (y dinero), ¿para qué? No aparecer en los buscadores es el camino más corto para convertirse en un cero a la izquierda en Internet. Peor aún son las que se decantan por utilizar Flash: los buscadores no pueden leer el texto y contribuye a minar la paciencia de los usuarios. Dentro de unos días se reunirán 100.000 profesionales de la industria turística entre expositores y visitantes. La feria se llama Fitur, y no estaría de más ponernos en la puerta de entrada para dar un buen tirón de orejas a los responsables de un sector que desperdicia los beneficios de un medio como Internet. >> Leer
| ||
De todos los lanzamientos de Apple, ninguno había generado tanta discusión como su nuevo modelo de reproductor musical, el iPod Shuffle, y el ordenador a precio de ganga, el Mac Mini. Ambos más baratos y, sobre todo, más pequeños. Como siempre, hay opiniones para todos los gustos: desde los que afirman que el iPod Shuffle en realidad no es lo que nos tratan de vender, sino un tampón que emite canciones, a los que consideran que representa el paso más serio dado por la compañía de la manzana para abandonar el "elitismo" del que le acusan reiteradamente. Lo mismo sucede con su nuevo ordenador: unos dicen que para qué comprarlo, si ya tienen cajones para el congelador, y otros sostienen que supone la amenaza más seria hasta la fecha para el Windows de Microsoft. El columnista de eWeek Andreas Pfeiffer lo tiene claro: Mini Mac no parece una computadora ("en términos de diseño es elegantísimo, en el punto medio entre el último iMac, el PowerBook y iPod mini". O: "Si no fuera para la ranura del CD no se sabría muy bien qué demonios es"). No duda el autor de que, por mucho que se diga, Steve Jobs no está atacando el mercado copado por Windows, ya que el diseño del nuevo Mac y la forma en la que "probablemente" se publicite no coincidirán con los métodos de las compañías que venden PCs a bajo coste. "En lugar de eso", añade, "Steve Jobs persigue el talón de Aquiles de Windows: el cuarto de estar". Con el iPod, Apple ha demostrado que puede hacerse con una cuota de mercado significativa. Con el Mac Mini, la compañía trata de conseguir un efecto dominó. Y es que muchos usuarios de iPod pueden estar interesados ahora en hacerse con un Mac Mini no para utilizarlo como un ordenador personal, sino como una extensión del iPod. Roger Kay, de IDC, tiene otra teoría: Apple utilizará los productos de gama baja para aumentar la afluencia de clientes a sus tiendas con la esperanza de vender aparatos más caros. Opiniones no faltan. Más
Todo el mundo quiere más... y gratis, por favor. A estas alturas de la película, parece no ser suficiente con que Google permita crear una bitácora en cinco minutos y nos la aloje en la Red por la patilla. Hay que dar más. Y ya que la blogosfera crece a imparable velocidad, resulta imprescindible disponer de un buen buscador (made in Google, claro), que localice todo lo que los bloggers escriben en sus páginas. Una de las opciones más deseables sería la adquisición de Technorati, cuya tecnología de búsqueda dentro de los blogs es la mejor a día de hoy. Russell Shaw ha armado la marimorena al lanzar la idea desde The Standard. A su juicio, Google debería sopesar esta posibilidad a corto plazo, ya sea manteniendo Technorati como URL independiente o creando una nueva opción en la página principal del buscador. Technorati rastrea entre seis millones de blogs e indexa 800 millones de enlaces de este tipo de páginas, lo que ha llevado a competidores como Feedster o Daypop a conformarse con lamer el suelo. Enrique Dans ve con buenos ojos la propuesta de Shaw y establece tres criterios que la apoyan: es coherente con la línea de negocio ("Google es la enciclopedia universal de la Web, Technorati es el mapa de la blogosfera"); es complementario con el buscador, ya que Google no es eficiente para búsquedas en la blogosfera; y es coherente con otras “compras de equipo directivo/creativo”, o “incorporaciones de materia gris”. Desde Linotipo Víctor R. Ruiz no lo ve tan claro. Considera que Google debe partir de cero y desarrollar su propio buscador porque "tiene ingenieros y soluciones mucho mejores que Technorati, que durante mucho tiempo ha mostrado limitaciones para servir la gran demanda a su servicio". Turno de réplica para Google... Más
De la alegría contenida a la euforia desatada sólo hay un paso. El lanzamiento y explosión de Firefox, el navegador de código abierto desarrollado por la Fundación Mozilla, desató el entusiasmo entre los internautas: por fin aparecía una herramienta de navegación que podía hacer sombra al omnipresente y todopoderoso Explorer de Microsoft. Poco después llegaron, todo en un mes, los anuncios impresos de Firefox en The New York Times, el lanzamiento de la versión 1.0 y el súbito incremento en el número de descargas para que la alegría se trasformara en euforia. Ahora no todos los expertos ven con buenos ojos el despegue de Firefox: Mitch Kapor, de la Fundación de Aplicaciones Open Source, ha advertido en una entrevista concedida a News.com que los usuarios de Firefox deberían dejar de regodearse en las bondades del navegador y ponerse a pensar si realmente tiene el futuro asegurado. De acuerdo, sostiene Kapor, es indudable que Firefox ha registrado un crecimiento espectacular en número de usuarios (y admiradores), pero ello no implica necesariamente que dicho aumento se sostenga en el futuro. El jarro de agua fría no impide a Kapor afirmar que Firefox es un gran producto, pequeño, rápido y más seguro que Explorer, pero no pone la mano en el fuego para predecir por cuánto tiempo más seguirá subida en la "cresta de la moda". De lo que caben pocas dudas, como señala, es que Microsoft necesitaba que alguien le pegara un pellizco a ver si reaccionaba de una vez. Más que un pellizco, Firefox le ha arreado un buen sopapo a Explorer. Con la versión 2.0, que saldrá este año, tal vez le desgracie. Más
Un fantasma recorre el mundo: el P2P. Odiado por grandes corporaciones, discográficas y estudios de cine, la mayoría de los internautas aplauden este tipo de redes y las impulsan intercambiando ficheros a tutiplén. Sin embargo, pervive el miedo en el cuerpo a que, un día, la acción judicial eche por tierra tantos años de música, programas y películas gratis. Urgía redactar un manifiesto que, aunque no sirva de mucho, pueda emplearse para concienciar a aquellos que todavía no acaban de entender que, a siglo nuevo, modelos diferentes. Marco Montemagno, profesor de la Università Cattolica del Sacro Cuore de Milán, se ha puesto manos a la obra para redactar los puntos de defensa del P2P. Cuatro criterios sostienen esta filosofía: El P2P es imparable. Más aún: el P2P es positivo para las compañías (sí, de verdad); el P2P es positivo para el mercado y... ¡el P2P es bueno para los usuarios! Entre los razonamientos que salpican el manifiesto –de 30 páginas– destaca una verdad como la copa de un pino: "La cantidad y calidad de tecnologías P2P es directamente proporcional al número de denuncias realizadas para detener el P2P", razonamiento que no todos quieren entender. ¿El P2P es malo? Depende de los ojos con los que se vea. Para unos (cada vez menos) es el robo digitalizado. Para otros (cada vez más) es la respuesta más sólida al continuo hurto al que nos someten las discográficas (18 euros el disco) o los estudios de cine (seis euros la entrada), gracias al cual han surgido tantos millonarios durante las últimas década. Existe el manifiesto P2P. Pásalo... Más
| ||
|
| ||
|
| ||
|
|
| ¿Qué es Zumo de Red? | |
|
|
| Baquía Inteligencia | |
|
|
| Suscripciones |
|
|
![]() |
Envíe su mensaje con críticas,
comentarios, problemas en la recepción o cualquier otro asunto a
usuarios@baquia.com.
Comentarios
También puede escribir mediante el correo caracol o llamar
por teléfono:
Baquía Atención al cliente
C/ Costa Rica, 22 - 3ºD
28029 (Madrid) España
TEL +34 91 343 00 64
Baquía 2004 © Todos los derechos reservados.