Pymes y marketplaces, o la necesidad de allanar el camino
por
Manuel Trincado
18/03/2004, 09:23 GMT+1
¿Por qué las pymes apenas utilizan los marketplaces? Fundamentalmente,
porque son reacias a pagar por un servicio cuyos beneficios no conocen. Es necesario
evolucionar hacia un nuevo concepto de portal empresarial en el que tengan prioridad
el uso intuitivo, la calidad de los contenidos, la seguridad y las soluciones
concretas a necesidades. Sólo entonces las pymes estarán dispuestas
a utilizar masivamente estas herramientas.
Las pymes quieren utilizar Internet de una forma simple para acceder a información
que les permita realizar negocios y procesos online. Pero, ¿por qué
apenas utilizan los marketplaces? En primer lugar porque todavía no se
ha alcanzado un número de usuarios suficiente para rentabilizarlos, y
por otra parte, seguramente porque en lugar de facilitar la labor de intercambio
de información entre las pymes, éstas se encuentran con muchos
obstáculos: tener que utilizar aplicaciones complicadas, dedicar tiempo
a la actualización del catálogo de productos o servicios de la
empresa, y para colmo, sin conocer los beneficios reales que puede obtener.
Además, estos portales suelen anunciar grandes ahorros de costes, pero
en realidad para participar en ellos hay que pagar una cuota de alta en algunos
casos, y casi siempre una cuota fija periódica con independencia de si
se consiguen o no los objetivos previstos.
Para ayudar a las pymes es necesario evolucionar hacía un nuevo
concepto de portal empresarial, con independencia de su nombre -marketplaces
o centro de negocios-, para animar a las pymes a que aumenten el uso que hacen
de Internet como herramienta de apoyo para realizar sus negocios y procesos
online, para que no se conformen con tener presencia en la Red con su propia
web.
El punto de partida para ver un poco de luz al final del tunel es pensar en
la gran ventaja de Internet, que no es otra que ser un excelente canal
de comunicación e información. Permitamos por tanto a
las pymes que puedan comunicarse entre ellas fácilmente y que suministren
sólo la información que ellas deseen, y ello a través del
uso de una aplicación con un interfaz de uso intuitivo y lógico
que les facilite encontrar esa información que están buscando,
sin apenas esfuerzo. Con ello estaremos dando un gran paso.
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| ¿Pagaría usted por un servicio cuyos beneficios le son desconocidos? Tampoco una pyme |
Otro aspecto a tener en cuenta con respecto a la situación actual de
los marketplaces es reflexionar por qué alguien debe estar dispuesto
a pagar por algo que no conoce, que no sabe con exactitud los beneficios
que le puede reportar. Por tanto, ¿por qué no eliminar las cuotas
de alta o periódicas, y definir un precio bajo por el uso de un servicio
de valor añadido que preste el portal? Al ir creciendo el número
de usuarios y el éxito del servicio, siempre podremos ir subiendo el
precio.
Es evidente que al igual que en la vida real uno está dispuesto a pagar
por algo que no puede conseguir de otra forma más sencilla, que le interesa,
o que le reporta una buena experiencia o satisfacción, en el caso de
las pymes pagarán por algo que les aporte una solución concreta
a su necesidad. Claro está que para poner en marcha un marketplace con
estas características los costes tanto de puesta en marcha como de mantenimiento,
tienen que ser muy reducidos para poder sobrevivir en la actualidad, dado el
bajo índice de uso de la Red por parte de las pymes.
No hace falta retroceder mucho en el tiempo para analizar algunos de los casos
en los que un usuario está pagando por el uso de nuevas tecnologías
o Internet. El ejemplo más claro es el envio de mensajes de texto SMS:
es un sistema fácil de usar, sólo se cobra si se usa, y existe
una masa crítica de usuarios suficiente para hacer atractivo su uso.
Por tanto, no pongamos barreras para crear esa masa crítica
de usuarios. Hagamos un servicio fácil que cada día utilicen más
y más usuarios, y cobremos sólo cuando lo usen. Otro ejemplo es
el de la empresa de Internet que mejor ha entendido la utilidad de la red y
que más beneficios genera, eBay: fácil de usar,
nos permite comunicarnos con millones de usuarios, acceder fácilmente
a la información que buscamos y pagar por su servicio sólo cuando
cerramos una operación de venta.
En definitiva, no compliquemos la vida a la pyme. El uso de un marketplace
tiene que ser prácticamente intuitivo y la información
a suministrar la mínima necesaria para que pueda exponer
su necesidad. No hagamos perder el tiempo a las pymes y dejemos que ellas mismas
decidan hasta donde quieren llegar una vez que reciban una propuesta con una
solución concreta a su necesidad.
Por último, y no menos importante, es preciso realizar un control
de calidad de los contenidos que aparecen en la web y facilitar
seguridad a las pymes usuarias, estableciendo mecanismos que les aporten
confianza para que naveguen, participen y realicen negocios y procesos online
con otras pymes usuarias.
Es básico para conseguir un buen portal poner al alcance de la pequeña
y mediana empresa un mercado global funcionando como un mercado local. Permitir
a los usuarios acceder a oportunidades y procesos de negocio prácticamente
imposibles de llevar a cabo (o que mejoren la forma de realizarlo) en el mundo
tradicional.
Manuel Trincado es responsable de Estrategia Web de SaladeNegocios.com