¿Es negocio el software libre?
por
Sergio Montoro
27/05/2004, 11:42 GMT+1
Corría el año 2000 cuando intentábamos vender XML a los
clientes más pragmáticos. Por aquel entonces la pregunta más
frecuente era: "¿Esto del XML realmente se consolidará?"
Era sencillo responder a la pregunta tan sólo viendo quién estaba
detrás de esta tecnología: Microsoft, IBM, Sun, Software AG y
un largo etcétera.
El caso de Open Source es análogo. Se consolidará porque cuenta
con el apoyo de todos los grandes fabricantes, excepto Microsoft, SCO
y algún otro más.
Una vez que se perfila una estrategia el siguiente paso es materializar la
visión en planes operativos. ¿Cómo se
puede sacar dinero de una moda? Aunque exista el mito de la estrategia como
máxima expresión del arte empresarial, hacer buenos planes operativos
es mucho más complicado que definir líneas estratégicas
generales, o, al menos, el nivel de detalle operativo requiere mucho más
trabajo de grano fino.
Como en el resto del software, existen dos grupos de empresas: los fabricantes
de producto y los vendedores de servicios, con infinidad de fórmulas
mixtas entre ellos.
El fabricante de producto, básicamente, invierte para generar un activo
digital, que luego amortiza de diversas formas: cobrando por soporte, por
formación, por versiones propietarias, por generación de leads
comerciales para los implantadores u otras formas. El modelo de negocio de fabricante
no es para todo el mundo, se requiere un buen pulmón financiero y bastante
paciencia para aguantar los 5 años que tarda un producto en madurar.
El punto clave es conseguir que la comunidad de usuarios crezca lo suficiente
sin gastar demasiado dinero en el proceso. Luego empieza a ser factible obtener
10 ó 20 millones de capital riesgo, como en casos como MySQL y JBoss,
o vender la empresa, como en el caso de SUSE.
Para el intermediario tecnológico existen tres ventajas muy claras en
Open Source:
- El cliente final no paga licencias, y por consiguiente,
el presupuesto disponible para servicios es mayor.
- Al disponer de todo el código fuente el implantador puede hacer (y
cobrar) adaptaciones a medida imposibles de realizar con
software cerrado.
- La formación es mucho más barata porque el
conocimiento está fácilmente disponible.
Los consultores estratégicos y de tecnología deberán decidir
áreas concretas sobre las que specializarse: quizá decidan ser
expertos en networking sobre Linux, o en aplicaciones empresariales de facturación,
o en grid
computing sobre software libre.
Los factores clave de éxito no cambian respecto al
software propietario: conocimiento, excelencia y capacidad comercial.
Desde el punto de vista del cliente final existen aún claroscuros en
la conveniencia de incluir Open Source dentro del plan estratégico de
sistemas. Cuando una empresa define su estrategia en sistemas de información
necesita hacer un plan de inversiones y amortizaciones a 4, 5 o hasta 10 años.
Eso significa que hay que “saber” que el proveedor existirá
y dará soporte al producto mientras dure el periodo de amortización,
porque hasta que finalice no habrá dinero para comprar otro sistema nuevo.
Esta generación de confianza es clave para que Open
Source sea vendible en grandes empresas.
La situación en la pyme es bastante diferente. Para una pequeña
o mediana empresa, 10.000 euros en la licencia de un gestor de base de datos
relacional pueden suponer una diferencia crucial a la hora de tomar una decisión
de compra. Consecuentemente, la pyme es mucho más sensible al precio
absoluto que la gran empresa y, por consiguiente, está adoptando mucho
más deprisa software libre.
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