18/02/2000
11:40 GMT+1
A
estas alturas ya nadie pone en duda que la Red mueve mucho dinero,
pero todavía muchos se preguntan cómo. El dinero que puede ingresar
un sitio web está directamente relacionado con el tráfico que
es capaz de generar.
Hay
dos protagonistas en esta historia: un webmaster que pretende
que su página produzca dinero además de quebraderos de cabeza
y un comercio electrónico, portal o buscador que quiere que su
nodo se conozca para vender más o generar más ingresos por publicidad.
Ambos pueden encontrar en los Programas de Afiliación (PdA) la
gallina de los huevos de oro.
¿Qué
son los Programas de Afiliación?
Hace
no muchos años (1997) a una prestigiosa librería online llamada
Amazon se le ocurrió poner en marcha un sistema para atraer más
clientes a su comercio. Se trataba de publicitar su sitio web
en páginas de terceros a cambio de comisiones por ventas. Así
nacieron los programas de asociación o afiliación, que crecen
de forma espectacular dentro del comercio electrónico.
Un
programa de afiliación consiste en que un sitio web (A.com) establece
un acuerdo con un otro sitio (B.com) para enviarle visitas. B.com
crea un sistema de afiliación al que puede unirse, previa aceptación,
A.com, que colocará en sus páginas banners o enlaces para enviar
tráfico a su socio a cambio de dinero.
La
afiliación consigue, por un lado, que el propietario de un sitio
web obtenga unos ingresos extra además de ofrecer nuevos productos
y servicios a sus visitantes; y, por otro, dirige el tráfico hacia
los comercios online.
El
afiliado es como un comercial al que se le paga sólo en función
de los resultados. El vendedor es el que se encarga de todo (procesar
los pedidos, el almacén, el envío) mientras que el asociado utiliza
su marca, productos, contenidos, sistema de venta, etc.
Los
Programas de Afiliación funcionan casi exclusivamente en los EEUU,
donde mueven miles de millones de dólares. De hecho, actualmente
son los responsables del 13% de las transacciones electrónicas,
cifra que llegará al 21% en el 2003, según Forrester Research
Fluye el dinero...
La relación comercial del afiliado con un PdA sigue varios modelos,
dependiendo del tipo de sitio web al que se asocia. Tres son las
formas habituales de remuneración:
PAY PER CLICK.
El afiliado recibe una comisión, que suele oscilar entre los
0,05 y los 0,20 dólares, cada vez que algún usuario visite su
página y pinche en el banner que le conduce a su socio.
PAY PER LEAD.
Un paso más allá: esta vez se paga, entre 0,75 y 1,50 dólares,
si el usuario además de pinchar el banner llega a la página y
se compromete de alguna forma: se registra, solicita un presupuesto,
da su e mail, etc.
PAY PER SALE.
Mediante este sistema se empieza a ver el dinero de verdad. El
afiliado recibirá un porcentaje sobre la compra a la que ha contribuido.
Su web se convierte en una puerta alternativa para el comercio
online, reconduce a sus visitantes convirtiéndoles en potenciales
clientes. Si al final compran, recibirá una comisión. Lo habitual
es pagar entre el 15 y el 25% del precio de la compra, pero sitios
web consolidados como Amazon pueden pagar desde un 5% y algunas
tiendas en lanzamiento ofrecen hasta el 50%.
Hay una cuarta forma, muy poco habitual debido al poco dinero
que mueve. Se trata de pagar por impresión, es decir, cada vez
que se muestre el banner, el afiliado recibe una paupérrima suma.
Podría considerarse como una campaña de publicidad
Lo que no son Programas de Afiliación...
Bajo el epígrafe de Programas de Afiliación se encuentran negocios
que ofrecen dinero a cambio de horas de navegación. Pero esa es
otra historia.
Tampoco hay mezclar la afiliación con el intercambio de banners,
enmarcado en la publicidad pura y dura.
Webmaster en busca de ingresos
Supuesto: Un tipo cualquiera publica su página personal en la
Red. Fotos de sus hijos y su perro lanoso adornan la portada.
Al cabo de un año ingresa 1.000 dólares mensuales gracias a esa
página ¿Qué ha pasado por el camino?
Seleccionó y se inscribió a varios Programas de Afiliación y
esperó a que los cheques fuesen llegando a su cuenta bancaria.
Es evidente que primero tuvo que aumentar las visitas de su página.
Pero no le costó: sacrificó a los hijos y al perro a un segundo
plano y completó un sitio web repleto de contenidos importados,
proporcionados también por sus asociados.
La afiliación no está restringida a webmasters con páginas personales.
Muy al contrario, grandes sitios web se afilian entre ellos o
con otros menores para recibir ingresos alternativos. De hecho,
es muy común crear programas de afiliación y a la vez asociarse
a los de otros.
El objetivo es crear una comunidad de afiliados para que el navegante
no necesite a nadie más. Llegará a un web con noticias de economía
que le conducirá a una tienda de libros en la que comprará algo
y además pinchará en un banner que le ofrece viajes exóticos,
donde, mientras elige destino, también verá un 'ticker' con los
últimos cambios de divisas proporcionados por el web económico.
Estará informado, comprará un libro y viajará y los tres sitios
web se repartirán los beneficios.
Los PdA tejen una red dentro de la Red para encauzar el tráfico
Paso a paso...
Para empezar se necesita tener un sitio web, aunque algunos programas
ofrecen páginas gratuitas a modo de espejos de la tienda, con
lo que ni siquiera hay que diseñar la página propia.
Contar con un dominio propio, aunque suponga un pequeño desembolso,
es mucho más eficaz que buscar un servidor gratuito en el que
emplazar una página con una dirección larga difícil de retener
y, sobre todo, con un sello absolutamente amateur.
Después hay que seleccionar el programa más adecuado para el
web y atractivo para el público. Se puede elegir entre afiliarse
a programas que coincidan con el tema principal (una tienda de
libros para un nodo de literatura) o por aquellos de interés general
(un buscador). A la hora de escoger no está de más:
Asegurarse de que el programa está bien explicado por el vendedor
y que se entienden todas las condiciones.
Comprobar que ofrecen una comisión aceptable: algunos programas
sólo ofrecen dinero cuando se alcanza un mínimo.
Que el vendedor informe de los cambios en su sitio web (nuevos
productos, ofertas) y tenga estadísticas disponibles.
Que ofrezca banners atractivos y otros materiales de ayuda, como
botones o textos para los enlaces. El 'link' debería poder apuntar
a la página principal, a una categoría e incluso a un producto
concreto.
Revisados los detalles y leída la letra pequeña del contrato,
basta con rellenar un formulario y el vendedor proporcionará los
banners e instrucciones para los enlaces. El webmaster emplazará
banners, botones o enlaces en los lugares de la página más visibles
para los visitantes (normalmente, arriba)
El webmaster que no quiera que le den gato por liebre, no debe
dejarse engañar por programas demasiado atractivos a simple
vista: una fabulosa comisión que se paga al día
siguiente. Se deben revisar una serie de mitos sobre los programas
de afiliación.
Situar banners por la página y sentarse a esperar no suele
ser la mejor forma de triunfar. El dinero que se puede esperar
de la afiliación depende de dos factores:
El tráfico del sitio web: Sin un número adecuado
de visitas (de 300 a 500 diarias no está mal) es poco probable
llegar a ver algún billete. El trabajo consiste en atraer
navegantes mejorando los contenidos, intercambiando banners y
dándose de alta en los buscadores.
El nivel de compromiso: Tanto con el web propio como con el afiliado.
Por desgracia, el dinero no llueve, y, a mayor esfuerzo, aumentan
las posibilidades de éxito. Ese esfuerzo pasa por actualizar
el web a menudo, anunciarlo en publicaciones online, añadir
a los textos que enlazan con el socio comentarios personales de
aprobación, etc. Está demostrado que los textos
son más efectivos que los banners, ya que el personal suele
huir de la publicidad.
Cuando el asunto adquiera un tono más profesional se puede
empezar a leer y a aplicar la infinidad de información
disponible en la red sobre cómo promocionar un negocio
online.
Mitos de la afiliacion...
Sitio web en busca de tráfico...
Segundo supuesto: un sitio web tiene el techo repleto de telarañas
por la escasez de visitas. No se puede permitir una campaña
publicitaria en la que invertir el dinero que no tiene. Necesita
anunciar su web sin gastar un peso o, cuando menos, que un pequeño
desembolso multiplique sus clientes.
Entonces, puede pensar en crear un PdA para atraer público
a cambio de pagar comisiones. Deberá elegir si quiere pagar
a sus afiliados según el tráfico que le brinden
(si el sitio web ofrece, principalmente, contenidos) o un porcentaje
sobre sus ventas (si se trata de un comercio online).
Después hay que decidir si crear por uno mismo el PdA
o recurrir a una de los muchas terceras partes que se encargarán
de ello. Básicamente, un PdA necesita un software para
funcionar. Si no se tiene un programador que se ponga manos a
la obra, siempre se puede comprar. Los precios de estos programas
rondan los 1.000 dólares.
Tan importante como crear el PdA es realizar una buena campaña
de promoción y después ocuparse de su mantenimiento
y hacer un seguimiento exhaustivo de su funcionamiento.
Para entrar en detalles, en sitios como Refer it o ClickQuick
se puede encontrar una completa guía (en inglés)
de cómo empezar su programa de Afiliación.
El sitio web digamos, profesional, que trata de vivir de la Red,
encuentra en la asociación una buena forma de atraer público.
Para el aficionado, la afiliación puede convertir su hobby
en dinero ya que, como decía Bob Dylan, "quien no tiene
nada, no tiene nada que perder".