24/07/2000
22:10 GMT+1
El principal problema al que se enfrentan las cibertiendas es la saturación. Durante el boom de Internet surgieron nuevos negocios como hongos después de la lluvia. Pero pronto, cuando los chicos del capital riesgo se volvieron más cautelosos, los más débiles comenzaron a sufrir problemas de liquidez. Muchos cibercomercios comprobaron que su plan de negocio ya no se podía llevar a la práctica. Unos se fusionaron con la competencia, otros se vendieron al mejor postor y los más desafortunados echaron el cierre.
Dentro del comercio electrónico hay sectores donde la batalla por la supervivencia es más cruel. El panorama cibernético es una madeja que hay que desenredar. Hay sectores -juguetes, mascotas, salud y belleza, etc.- especialmente conflictivos, donde se dibuja un horizonte difuso. Pero poco a poco, los palos del mercado y los gustos de los consumidores, van aclarando quién reinará en cada parcela de Internet.
Demasiados huesos para tan poco perro
En la parcela de las mascotas ya ha habido movimientos de consolidación, y la criba se espera que continúe. "Había demasiada gente en ese sector", comenta Jill Frankle, de Gomez Advisors.
El año pasado, empresas como Amazon, Idealab, Technology Corssover o Discovery Communications invirtieron decenas de millones en los nodos de mascotas. La mayoría del dinero fue a parar a compañías de California -Pets.com, Petopia, PetsMart.com y Petstore.com-, nacidas casi al mismo tiempo, que pronto abarrotaron el ciberespacio. A ellas se unieron más de una docena que vieron en la afición estadounidense por los animalillos una mina de oro.
Actualmente, tiempos de vacas flacas para el comercio electrónico, los nodos de perros sufren especialmente. Petstore.com comenzó a reducir plantilla y terminó vendiendo sus activos a Pets.com, quien tampoco está como para tirar cohetes: es la única que cotiza en bolsa y ha visto cómo sus acciones se acercaban peligrosamente a los dos dólares, desde los 11 de su OPV en febrero. Lejos de ser buenas noticias para los rivales Petopia y PetsMart.com -respaldadas por los gigantes offline Petco y PetsMart-, el fiasco bursátil de Pets.com aleja sus planes de estreno en el mercado.
Si los grandes padecen, sus hermanos pequeños no van a ser menos. PetPlanet ha encargado a un banco de inversiones explorar nuevas opciones estratégicas; Allpets.com ha sido devorado por PetQuarters, un vendedor de catálogos de productos para mascotas.
De viaje por Internet
Uno de los negocios de moda es vender billetes y montar paquetes turísticos en la Red. Aquí entran a competir numerosos jugadores: los nodos de viajes, las agencias y las aerolíneas pujan por llevarse el turista al agua. Se estima que para el año 2003 este negocio se cuadruplicará hasta alcanzar los 29.000 millones de dólares.
El futuro está por definir pero las previsiones apuntan a que a muchos jugadores actuales se les pitará fuera de juego. El 25% de los trabajadores de agencias de viajes perderá su empleo y el 80% de los nodos de viajes tendrá que cerrar a medida que el negocio en la Red crezca y se consolide, según el Airline Reporting Corp. Las líneas aéreas y otros proveedores de viajes que venden directamente a los consumidores están acorralando a los agentes de viajes. En los primeros seis meses de 1999, unas 1.800 agencias se retiraron del mercado.
Para los puntocom tampoco hay buenas noticias: en los próximos cinco años quedarán 200 de los 1.000 nodos de viajes que saturan la Red. Los analistas afirman que sólo dos o tres agencias de viajes online 'full-service', como Expedia y Travelocity.com, permanecerán. Y es que cuando gente como Priceline les toca las cosquillas a los peces gordos, éstos reaccionan para poner las cosas en su sitio. Ante los descuentos 'name your price' de Priceline, las cinco mayores líneas aéreas de los EEUU anuncian la creación de Orbitz y, por si no han hecho suficiente ruido, poco después prácticamente los mismos jugadores amenazan con Hotwire.
Consolidación entre los jugueteros
La campaña navideña infló las expectativas de los numerosos nodos de juguetes que pueblan la Red. Al dispendio en marketing de esas fechas señaladas se unieron después los gastos para mantener el puesto entre la fuerte competencia, sobretodo por la presión de mastodontes offline como Toys R Us. La crisis bursátil les pilló con las arcas medio vacías y causó estragos en varios comercios.
eToys llegó a perder más de un 90% de su valor, mientras que la tienda de Disney, Toysmart, no tuvo más remedio que retirarse de la Red. Con menos ruido, ToyTime.com y RedRocket también se han despedido, KB Toys ha perdido el CEO y el 40% de su personal y SmarterKids vende sus acciones a 2 dólares, 23 menos que hace pocos meses.
Los cibercomercios de juguetes, además de a las grandes tiendas del mundo real, deben enfrentarse a negocios consolidados, como Amazon, que no descartan a los niños entre sus muchos objetivos.
Y el sector, según los analistas, podría volver a sufrir convulsiones si vuelven a derrochar mucho dinero en marketing para la temporada de verano. "Tengo el mal presagio de que la mayoría repetirán las Navidades del 99, tratando de obtener ingresos duplicando el gasto en publicidad", afirma Jim Williamson, analista de Data Corp.
Los médicos, sin receta
Los nodos de medicina online se adentran en terreno pantanoso. Intentar hacer dinero fácil vendiendo medicamentos que requieren receta o que no es sencillo conseguir en la farmacia sin rubor (Viagra) les ha puesto bajo sospecha. La Federal Trade Commission sigue la pista a varios de estos negocios por vender ciertos fármacos sin permiso, sobrecargar los precios y falsear la información acerca del personal médico que asesora o trabaja en la botica online.
De la unión de dos grandes, Healtheon/webMD, ha nacido un líder indiscutible que ha puesto las cosas muy difíciles al resto. Incluso nodos de los más visitados, como Dr.Koop, están pasando serias penurias para seguir adelante. No es el único: Mediconsult.com ha despedido a 100 empleados (la mitad) y MedicaLogic/Medscape tuvo que echar a 110 tras su fusión.
Una reciente encuesta de Greenfield demuestra que a las farmacias online les iría mucho mejor si el cliente contase con verdaderos profesionales de la medicina detrás del mostrador. Hasta el 30% de los entrevistados compraría medicinas si pudiese hablar con el farmacéutico por teléfono y el 25% lo haría si al menos pudiese comunicarse vía email.
El verdadero negocio se está montando sin salir del gremio: nodos que ponen contacto a profesionales y laboratorios con médicos y hospitales.
Webs para cuidar el cutis
La Red cosmética también ha comenzado su proceso de afianzamiento. El pasado abril Estee Lauder Cos. compró gloss.com para iniciar su aventura en Internet y hay unas cuentas compañías más que están a tiro para ser devoradas.
PlanetRx ha despedido al 15% de su plantilla y ha contratado los servicios de Goldman Sachs para "explorar alternativas estratégicas y financieras". Otros que se encuentran en una situación vulnerable son MotherNature y More.com. Ésta última pasó recientemente a engordar la lista de las empresas prestas para dar al el salto al mercado que se echan para atrás en el último momento temiendo lo peor.
El lujo no triunfa en la red
Los que han querido montar lujosos escaparates en la Red no han sido tocados por la Diosa Fortuna. Ni la ropa de marca, ni los artículos de lujo han cuajado online. El problema es evidente: nadie está dispuesto a pagar un número con varios ceros por un producto que no puede ver, tocar y hasta morder.
El paradigma de la tienda 'ciberpija' que se fue al carajo lo protagonizó Boo.com, que trató de colocar ropa para estar a la última con muy poco éxito. Tras él, Foofoo.com y Violet.com han demostrado que el fasto no entra a través de la computadora y han colocado una lápida en su portada. Otros, como Ashford.com, funcionan a duras penas con las arcas vacías.
Otro intento, el de las subastas en tiempo real de artículos de lujo que montó eBay tras la compra de Butterffield & Butterfield, ha durado sólo un par de meses.
Deportes, reyes del futuro
Varias empresas se han lanzado a tratar de traducir la enorme popularidad de los deportes en el mundo real a la Red, tanto ofreciendo contenido como vendiendo artículos relacionados. Independientemente de quién consiga poner el cascabel al gato (los jugadores fuertes -rei.com en el aire libre o sports.com en los deportes de masas- avanzan derribando al contrario) los analistas tienen buenas vibraciones respecto a este sector.
Los ingresos por publicidad, los juegos online y la venta de entradas y material conseguirán colocar a los nodos deportivos entre los más rentables de la Red hacia el 2005, según un informe de Screen Digest.
Los anuncios les proporcionarán 6.270 millones de dólares en ese año, frente a los 612 millones de 1999; las ventas alanzarán los 5.800 millones (186 millones en 1999); y las entradas aportarán otros 2.900 millones (60,5 millones en 1999).
Y es que los nodos deportivos son de los pegajosos, sitios donde los fans no dudan en pasar largos ratos conectados para leer sobre su equipo o discutir en chats.
Subasteros: más artículos que gente dispuesta a pujar
Creyendo que cualquiera puede llegar a ser eBay, cientos de nodos se lanzaron ha montar mercadillos virtuales para que sus visitantes intercambiasen enseres. Lo que no pensaron es que la premisa para que el negocio llegase a buen puerto es que debían contar con visitantes.
Los pequeños nodos que iniciaron tímidamente su incursión en el mundo de las subastas en Red han ido cerrando sus puertas sin haber colocado un solo artículos en sus vitrinas.
Además del Rey indiscutible, eBay, y de gigantes reconvertidos en subasteros (Amazon, Yahoo Auctions), la guerra sigue abierta. Fuera de EEUU varios nodos tratan de hacerse notar, creciendo rápidamente a base de compras y expansión geográfica. QXL.com y Aucland se disputan la supremacía del viejo continente, mientras que MercadoLibre y DeRemate pelean en por el Mundo Latino.
Contenidos, buscando alternativas
Las empresas que tratan de sobrevivir vendiendo contenidos buscan a la desesperada nuevas fuentes de ingresos, ahora que las empresas de capital riesgo han empezado a cerrar el grifo.
Salon ha encendido la luz amarilla, APBnews la roja... el resto hace nuevos agujeros en el cinturón para ceñírselo más.
Best Sellers
Los artículos que fueron el germen del comercio electrónico siguen siendo los líderes en venta. Libros, música y videos, por su popularidad, precio y facilidades para el transporte, se han convertido los reyes de los estantes de un buen número de cibercomercios.
Éste área, al igual que la venta de hardware, software y componentes electrónicos -también 'best sellers' porque juegan en casa- padece de exceso de competencia: hay demasiados nodos que ofrecen los mismos productos, lo que crea una batalla por los precios que socavan los márgenes de beneficios. Ahí está, por ejemplo, buy.com, que llevó la política de precios hasta el extremo de vender por debajo de los costes.
Entre los libreros, nadie discute que se trata de Amazon y el resto. Aunque Barnes & Noble ha convertido su prestigio offline en una fuerte presencia en la Red. El problema de los que quieren abrirse paso -tanto en el mercado latino como en Europa- es que Jeff Bezos no sólo no se conforma con ser nº1 indiscutible en su tierra, sino que la expansión internacional es su prioridad y pretende obtener más de la mitad de sus ingresos fuera de Estados Unidos en los próximos 10 años.
Ya tiene una buena colección de títulos en español y en Europa ha abierto sus puertas en Austria, Reino Unido y Alemania; por ahora. Así, Bertelsmann no saca del pozo a bol.com y todos los nacieron con el sueño de convertirse en el Amazon hispano (Submarino, Ecuality, etc.) tendrán que vérselas con el Rey además de con la fuerte competencia local.
No es extraño que entre los codazos para asomar la cabeza se cometa más de un disparate y se pierda un poco el norte. Ecuality, por ejemplo, apostó por Alcoste para centrarse en lo más vendido. Luego lanzó Alcosteurgente.com para tratar de llevar las compras pronto a casa, aunque las opciones del consumidor fuesen más que limitadas. Y por fin abre Diversia, para... ¿?, donde llegó a ofrecer 17 dólares a cada nuevo cliente sin pensar que alguien puede suscribirse 120 veces con distintos nombres sólo para llevarse 2.000 dólares de su tienda.
En el mundo de la música pasa tres cuarta partes de lo mismo. Incluso los grandes como CDNow, se han visto con el agua al cuello: la falta de liquidez casi lo convierte en historia, aunque ahora lo ha repescado Bertelsmann aprovechando que estaba en oferta (pagó 117 millones de dólares).
Por supuesto, si hay cibertiendas que pasarán un calvario para no extinguirse, será porque habrá otras a las que las irá muy bien. Porque el negocio es muy fuerte, y está creciendo: sólo en EEUU las ventas crecerán más de un 75% este año, hasta alcanzar los 29.300 millones de dólares, según Gartner Group.
Pero, ¿quienes serán los ganadores? Desde luego los que ya llevan varios cuerpos de ventaja sobre el resto en sus respectivos negocios (Amazon, eBay, Priceline, etc.) tienen todas las papeletas para comprar un futuro prometedor. Pero, a Dios gracias, hay suficiente mercado para que muchos otros puedan vivir de la Red.
Los fuertes lo serán más
Los analistas predicen unos cuantos sustos más como el de Boo, además de compras y fusiones. En los sectores de los mercados más competitivos, en los que el bajo precio deja pequeños o nulos márgenes de beneficio, los cibercomercios caminan sobre ascuas. "Las tiendas online que venden en categorías con muchos jugadores, con propuestas del mismo valor, tienen un gran riesgo de cerrar o ser compradas", dice Ken Cassar, de Jupiter Communications.
No hay que perder de vista a los nodos nicho, negocios que se apartan del tumulto del mercado de masas para vender artículos para necesidades muy específicas. "De entre las tiendas para mascotas, aquél que se especialice en perros o canarios tiene posibilidades de sobrevivir", ejemplifica Cassar.
La reciente retahíla de víctimas puntocom ha llevado a los compradores a cambiar sus hábitos. Ahora se dirigen hacia las tiendas con grandes nombres, en las que confían porque saben que pisan tierra firme. "Mucho de lo que está por venir tendrá que ver con la buena reputación de la tienda y la experiencia que ha tenido el cliente con ella en el pasado", dice el analista de Gomez Advisores Alan Alper. "Los grandes serán cada vez más grandes", sentencia.