Quijotanchos
por
Retiario
07/08/2000, 19:22
Internet, aunque con otro nombre, fue creada con fines militares para posteriormente convertirse en una herramienta de cooperación entre universidades, personas y finalmente en un ElDorado del que todos quieren sacar tajada. ¿Todos? Una pequeña 'ciberaldea' se sigue resistiendo a Don Capital Riesgo, como los irreductibles galos de Goscini y Uderzo resistían al imperio romano.
Realmente no es tan pequeña esta ‘ciberaldea’, desde proyectos compartidos como el conocido sistema operativo Linux (o cualquier otra cosa que huela a GNU), pasando por el Open Directory Project, que pretende crear el mayor directorio de Internet gestionado por humanos, hasta proyectos menos conocidos debido a que su ámbito geográfico no abarca todo el planeta.
Estos personajes, Quijotes de la red, que aún no han sido asimilados por el capitalismo, mantienen sus lanzas en alto, por algún tiempo, lo justo para sucumbir a la tentación y unirse a la creciente comunidad de "mercenarios" de la Red, aquellos que sólo estamos en esto por el vil metal ¿O es que pensáis que vivimos del aire?
He tenido la oportunidad de vivir de cerca la evolución de un proyecto hecho por amor al arte a través de un gran amigo mío, fiel creyente y seguidor de los dogmas de Star Trek, donde la gente hace las cosas simplemente por ampliar los conocimientos de la humanidad, donde el dinero no existe... ¿Utópico? Tal vez.
Este personaje, lleva algo más de un año manteniendo una página web sobre su tierra, en la que comenzó ofreciendo a sus visitantes información turística, gastronómica, noticias, el tiempo, para luego ir incorporando todo tipo de servicios que iba encontrando por la Red: webmail, espacio gratuito web para sus usuarios, tickers de noticias de última hora...
Si por un lado cogemos lo que se ha gastado en mantener online esas páginas, que son unos 350 dólares, interminables horas conectado con su módem al teléfono, más unas mil doscientas horas de trabajo repartidas en un año, incluidos fines de semana, vacaciones, puentes, etc. (un asalariado, no suele tener más de mil ochocientas horas anuales de trabajo... uno normal, los que trabajamos en Internet solemos superar eso con creces) vemos que la inversión ha sido más de capital humano que financiero.
¿Y que ha conseguido? Pues de momento poco, un par de nominaciones en los últimos premios de Mundo Internet 2000, y poco más de quinientos usuarios registrados, con apenas cien visitas diarias (que no páginas vistas).
Teniendo en cuenta que su público potencial son unas ciento cincuenta mil almas, en una zona geográfica muy por detrás de la media nacional en cuanto a Internet se refiere, parece un gran logro, y lo es.
Pero en un año, los planteamientos cambian, y cansado de gastar dinero de su bolsillo en tan noble empresa, ha tratado de vender el espacio publicitario de sus páginas a las empresas de publicidad online de este país, y se ha encontrado que once mil páginas vistas al mes no llaman la atención en ninguna parte, y ha terminado poniendo banners publicitarios de esos que te pagan por click realizado.
Gracias a estas redes de pago por click, ahora ingresa entre veinte y treinta pesetas al día, y estos medios de publicidad son contratados por muy pocas empresas y el que más tiene son cinco banners diferentes. Eso unido a que en esta web la mayor parte de los usuarios son siempre los mismos, dan como resultado que la gente pase ya de los banners que aparecen en sus páginas.
Viendo que esta no era manera de conseguir ingresos, ha optado por apuntarse a todos los programas de afiliación en castellano que ha encontrado, llenando sus páginas de publicidad, productos, etc. de los cuales llevarse una comisión en las ventas.
Pero si a nivel nacional los usuarios son muy reticentes a comprar en la Red, los de su comarca, donde Internet está comenzando a penetrar ahora mismo, lo son aún más... Dos meses después de poner los primeros banners de afiliaciones, de cambiar semanalmente una selección de libros y discos enlazados directamente a las secciones de compra, sigue sin ingresar un duro por estos conceptos... No sólo es que no venda, es que los usuarios pasan totalmente de pinchar en los banners aunque sea para ver los productos (algo normal cuando tienes el producto al lado de casa, en el momento y sin gastos de envío). Al menos ahora dispone de ‘Tarifa Ondulada’ y se ahorra mucho en teléfono.
Lo último que me ha contado es que se está aliando con su competencia, otros chiflados que como él tratan de hacerse profetas en su tierra (aunque casi todos viven fuera) y parece que van a tratar de montar una red de websites con la que poder presentarse a DoubleClick, T-Kom o cualquier otra para conseguir publicidad.
Y de aquí a darse cuenta de que son los primeros, y que cuando estalle Internet en su tierra, van a tener el control, con lo que generarán ingresos y acabarán por volverse mercenarios... va un paso... Y si no, que se lo pregunten a Linus Torvald.