La
e-banca mide sus fuerzas
por
Isabel
Selas
11/08/2000, 16:49
¿Quién se hubiera imaginado hace
sólo dos años, en plena euforia de fusiones y
adquisiciones, que Internet se iba a convertir en el
centro de la guerra comercial de los bancos…? Y es que,
en vista del panorama financiero que existe hoy, resulta
difícil creer que hasta hace poco sus responsables no
consideraban a la Red como algo a tener en cuenta.
Luego, llegaron las predicciones
y, sobre todo, las primeras experiencias de entidades
que, fundamentalmente en Estados Unidos, sí creían en la
banca online. El creciente número de clientes de estos
servicios, la posibilidad de que sus usuarios huyeran a
ellos, así como el ahorro que supondría la
generalización de una e-banca hizo reaccionar a las
entidades financieras que han comenzado lanzar sus
apuestas virtuales.
El pez chico se puede comer al
grande
Desde entonces, el mundo de las finanzas ha cambiado, y mucho. A pesar de que en 1998 Ernst & Young afirmaba que
la mayoría de los bancos no tenía una estrategia
definida para sus negocios online, hoy ya son pocas las
instituciones que no poseen oficinas en la Red y la
batalla comercial se ha desatado.
La irrupción de la e-banca ha
traído consigo un cambio en las reglas del juego. La
posibilidad de que las entidades puedan tener presencia
en todos los mercados indepencientemente del tamaño, ha
abierto la puerta a que los pequeños bancos, o incluso
los nacidos sólo para la Internet (como Egg o Smile),
puedan comer terreno a los grandes conglomerados
financieros internacionales. Para colmo, ahora los
bancos extranjeros tienen una puerta de entrada en
mercados muy dominados por las entidades
autóctonas.
La batalla comercial en
España
En España, la banca tradicional ha hecho una seria apuesta por Internet, aunque el índice de penetración de las nuevas tecnologías sea inferior que en el resto de Europa. Todos los bancos, y siguiendo diferentes estrategias, se han lanzado a la Red con la esperanza de cazar a una parte de los 24 millones de usuarios que, afirman los estudios, tendrán estos
servicios en Europa en el año 2004.
Actualmente dentro la e-banca
que opera en España existen tres tipos de entidades. Los
grandes bancos (BSCH y BBVA) han optado por crear
instituciones diferenciadas e independientes que operan
sólo en la Red. Han surgido así, Uno-e (BBVA) y el
portal financiero Patagon, la apuesta online del BSCH.
Estos sitios pretenden
convertirse en lo que ya han denominado supermercados
financieros, o enormes escaparates de productos de otras
entidades. Sólo mantendrán algunos propios, también
llamados marcas blancas, y la mayor parte del beneficio
vendrá vía comisiones de intermediación.
Así, a través de Patagon o
Uno-e, el cliente puede suscribir y comparar hipotecas,
cuentas, fondos de inversión, depósitos… de varias
instituciones y elegir la que más le convenga. Además,
estos portales cuentan también con un servicio de
asesoría que ayuda a los usuarios a decantarse por el
producto que mejor se adapta a su perfil.
La apuesta de Bankinter ha sido,
sin duda, la más arriesgada. Esta entidad de tamaño
medio, pero que cuenta con un cliente de perfil alto, ha
decidido volcar el banco en la Red, es decir, trasvasar
su negocio. E-Bankinter se ha convertido, así, en una
parte más del banco, ofrece los mismos productos y las
oficinas se ponen al servicio de los usuarios de
Internet.
Con esta estrategia multicanal
se pretende que los clientes vayan pasando a los
sistemas electrónicos ofreciéndoles mejores condiciones
que en las sucursales. Hoy el 27% de las transacciones
bancarias en esta institución se hacen por la Red y
tiene el 25% de cuota de mercado en banca online, con lo
que es el líder en España.
Sin embargo, desde el propio
Bankinter se asegura que no se busca cerrar sucursales,
al contrario. "Desde el lanzamiento del banco por
Internet hemos abierto oficinas de apoyo en algunas
ciudades porque el hecho de operar por la Red no quiere
decir que para algunas cosas no interese visitarlas",
afirma un portavoz de la entidad.
En una línea más light se sitúan iBanesto y
BancoPopular-e, el más atrasado de todos en lo que
respecta a su estrategia en Internet. Estos, al tener
una banca tradicional muy rentable han tomado una
estrategia más defensiva y han lanzado sitios que, sin
desligarse en absoluto del banco, permiten operar desde
Internet a los clientes que quieran usar dicho
canal.
En cuanto a la banca extranjera,
la aptitud más agresiva es la que ha desplegado ING
Directo. Esta entidad, aún contando con muy pocas
oficinas, ofrece buenísimas rentabilidades en algunos
productos. Lloyds, por su parte, aprovechando la escasa
inversión necesaria para este canal, ha anunciado
también su próxima entrada en el mercado español.
La lucha por el cliente
Las estrategias sobre el papel
tienen siempre su por qué pero ¿qué entidad se hará con
el grueso del mercado? Actualmente estas entidades se
han embarcado en una guerra por el cliente con el
convencimiento de que quien primero se haga con una
cartera fiel de usuarios habrá ganado la batalla. Para
ello han lanzado agresivas productos que ofrecen
rentabilidades muy difíciles de obtener en el mercado
interbancario. Así, Uno-e tiene un depósito a un año que
renta el 5.2% y la cuenta Naranja ING ofrece el 5% anual
sin tener en cuenta el importe, frente al 0,69% de los
bancos tradicionales. Una Locura.
Estas ofertas son un regalo para
los usuarios, pero los analistas no creen que esta
situación se pueda mantener durante mucho tiempo. "El
coste de captación de clientes por Internet es cada vez
mayor en España. Probablemente con estas cuentas están
perdiendo dinero", afirma Ignacio Sanz, analista
bancario de Renta 4. "El mercado de la banca online en
España ha madurado demasiado rápido, ya que se están
ofreciendo productos muy agresivos cuando aún no hay una
fuerte penetración de Internet", añade.
¿Quién se llevará el gato al
agua?
Los expertos apuntan que aún es
pronto para saber qué entidad logrará un mayor éxito,
pero es importante analizar el índice de canibalización
que puede tener el banco online respecto a la entidad
tradicional.
Ignacio Sanz cree que la
estrategia del BSCH y el BBVA de crear un banco
independiente puede ser una buena apuesta. "Estas
entidades no ofrecen su banco por Internet a los
clientes de las oficinas, con lo que no van a tener un
gran trasvase. Esto les interesa ya que, aunque
restringe el potencial de Patagon y Uno-e, les permite
mantener su banca tradicional, con la que obtienen
grandes márgenes" afirma.
En la comparativa de los
supermercados financieros, Sanz cree que Uno-e puede
resultar más útil al BBVA que Patagon al BSCH. "Gracias
a Uno-e, el BBVA puede ahora entrar en mercados
europeos, como el alemán, con una mínima inversión. El
BSCH con sus alianzas ya cuenta con esa presencia y una
expansión muy agresiva en esos países podría perjudicar
a sus socios", apunta.
En vista del elevado coste de
los clientes para la banca online, que ya se eleva a 200
dólares por cada uno, la pregunta es si será rentable la
estrategia de e-Bankinter. "Probablemente a largo plazo
sí", comenta Ignacio Sanz, "pero es de preocupar que el
número de usuarios no crezca al ritmo que se pensaba".
Bankinter ha realizado un enorme
esfuerzo inversor tanto en marketing como en su
plataforma tecnológica, lo que ha hecho que desciendan
notablemente los beneficios. Esto ha tenido una
repercusión directa en su acción que, en lo que llevamos
de año, ha bajado un 11%, mientras que en 1999 llegó a
subir un 59%.
Con respecto a las entidades
financieras que han optado por una estrategia defensiva,
Banco Popular y Banesto, los más rentables del sector,
los analistas piensan que la canibalización será de
entorno a un 8%. En este sentido Merrill Lynch apunta en
un informe que los bancos, en sus apuestas por Internet,
se pueden encontrar con que los clientes que se marchen
a la Red sean precisamente los que más les interesan,
mientras que los menos interesantes sean lo que se
queden en las sucursales generando gastos.
¿Y las Cajas?
Las cajas de ahorro, salvo Caja
Madrid y La Caixa, son las más retrasadas en sus
estrategias de Internet y, además, son las que más
tienen que perder. Las familias son el grueso de su
clientela y conforme la Red se vaya introduciendo en
ellas, estas entidades tendrán que ir reaccionando. "Si
la cajas no comienzan a llevar a cabo estrategias en
este sentido, pueden ser las grandes perdedoras del
sistema financiero", puntualiza Ignacio Sanz