El capital riesgo, a toda máquina
por
Rosa Herranz
16/08/2000, 22:10
A lo largo de la primera mitad de año se ha producido un impulso en el venture capital (capital riesgo) de Estados Unidos, y por extensión del resto del mundo. También Europa y en particular España están viviendo su gran momento. Durante este periodo se ha logrado el matrimonio perfecto entre el capital riesgo y las startups.
Atrás quedaron los años en los que para montar una empresa en Internet, los creadores tenían que aportar su propio capital, el de familiares y amigos dispuestos a asumir semejante riesgo. De hecho, las compañías de estos sectores han recibido un gran flujo de dinero para su puesta en marcha y sanear sus arcas. Pero, si bien es cierto que el venture capital ha disparado sus inversiones en ciberempresas, también es cierto que cada vez exigen una respuesta y una estabilidad más sólidas en las firmas que no todas son capaces de garantizar.
Según un informe de National Venture Capital Association, durante los primeros tres meses de 2000 el sector creció un 266% con respecto al año anterior. En su momento este dato fue la clave que hizo pensar a los inversores que el mercado de las OPVs se animaría.
En los últimos meses, gran parte de las sociedades de capital riesgo ha comenzado a diversificar sus fondos y ha decidido destinarlos a la financiación de empresas de tecnología e Internet, un total de 56% del total de sus inversiones se han ido a parar a las ciberempresas. A lo largo de 1999 las firmas que más se han beneficiado de la nueva orientación que ha tomado el capital aventurero han sido las de infraestructura y acceso a Internet, que han recibido un 547% más que el año anterior. Las firmas de software recibieron unos 6.600 millones de dólares, las de telecomunicaciones cerca de 5.200 y las compañías de servicios más de 4.500 millones de dólares.
Todo un récord
Aunque el capital riesgo no se haya propuesto batir ningún récord, lo ha conseguido. Al terminar el primer semestre del año ha alcanzado la nada despreciable cifra de 19.580 millones de dólares, que han recaído en un total de 1.432 ciberempresas norteamericanas. El norte de California y en especial la región de Silicon Valley, ha sido la zona más beneficiada por este boom inversor, ya que sólo 412 firmas han recibido 6.980 millones de dólares. Estos datos se desprenden del informe Money Tree, que ha realizado PriceWaterhouseCoopers.
Además, durante 1999 el capital riesgo permitió fundar 3.360 compañías de tecnología. Los múltiples acuerdos entre empresas de tecnología en general y de Internet en particular está provocando que la mayoría de las compañías del sector se sientan muy atraídas por el capital riesgo y exista mucha competitividad por conseguir los grandes acuerdos. Pero incluso las empresas más fuertes, están comenzando a ser selectivas a la hora de elegir cuál será la que les proporcione dinero y buscan de entre todas las sociedades de capital riesgo, aquella que tenga mayor experiencia y más contactos.
Las grandes consultoras también han optado por subirse al tren del capital riesgo en Internet. A principios de año, la división de capital riesgo de Andersen Consulting anunció que destinaría 1.000 millones de dólares a negocios de Internet a lo largo de los próximos cinco años. Para no quedarse al margen, algunos de sus máximos competidores, como PriceWaterhouseCoopers y Ernst&Young, comenzaron a dirigir sus pasos en la misma dirección. Cada uno de ellos trata de fortalecer sus divisiones de capital riesgo y aumentar su presencia en la Red.
Adaptación al Nuevo Mercado
La volatilidad del Nuevo Mercado ha obligado a los inversores a ser más selectivos y cuidadosos a la hora de estudiar dónde depositan su dinero. Pese a que el venture capital ha disparado sus inversiones en ciberempresas, exige unas respuestas que no todas son capaces de garantizar. Aún así, las principales sociedades de capital riesgo consideran que, pese a los vaivenes del mercado, la bonanza que se ha apoderado del sector no va a cambiar, al menos en los próximos meses, y es más, fomentará el incremento de acuerdos entre empresas de Internet y el VC y, por otro lado, continuarán y aumentarán las grandes oportunidades de inversión.
En las décadas de los 70 y 80 el capital riesgo se limitaba a pequeñas ayudas destinadas a algunas empresas específicas, sin embargo en los 90 se ha convertido en una industria que mueve billones. El incremento experimentado en el cuarto trimestre de 1999 fue tan elevado que en aquel momento parecía sorprendente que se produjera un crecimiento similar a lo largo de los meses futuros.
Sin embargo, a pesar del reciente boom que han experimentado las inversiones de capital riesgo en las firmas de Internet, la liquidez de estas empresas ha entrado en un periodo de estancamiento. Hay muchas compañías de Internet que están atravesando un momento algo turbulento y se han quedado fuera de las fuertes inversiones. De los más de 17.000 millones de dólares que el capital riesgo norteamericano invirtió en la primera mitad del año en 1.054 rondas de financiación, muy pocas fueron las empresas privilegiadas que se beneficiaron de estas sumas.
Algunas preferencias
Desde finales del año pasado las sociedades de capital riesgo comenzaron a prestar más atención a las firmas de comercio electrónico, especialmente a las que se dedican al B2B, quizá alentadas por la publicación de un informe de Forrester Research. En él se estimaba que la industria del B2B movería 131.000 millones de dólares a lo largo de ese año y que alcanzaría 1,5 billones de dólares en el año 2003. Las empresas de capital riesgo no pensaban perder el tiempo y se lanzaron de cabeza a invertir, lanzar y sostener ciberempresas, sobre todo de comercio electrónico, por su elevado potencial de crecimiento y de beneficios. De este modo las empresas de B2B vieron cómo en poco tiempo llenaban los bolsillos.
Parece ser que las empresas dirigidas por mujeres no entran dentro de las preferencias de los inversores. "Cuantas más cosas cambian, más cosas se mantienen igual" es el resumen de un informe elaborado por la National Foundation of Women Business Owners junto con Wells Fargo en el que se demuestra que las ciberempresas encabezadas por mujeres sólo reciben el 2,3% de los fondos de las sociedades de capital riesgo, a pesar de que las mujeres son propietarias del 38% de las firmas estadounidenses.
Capital riesgo español
En España el capital riesgo también está viviendo un buen momento, especialmente a lo largo del primer semestre del año. La razón hay que buscarla en la experiencia precedente del venture capital en Estados Unidos, que lleva a pensar a los analistas que este periodo favorable continuará en los próximos meses. A pesar de la mala actuación en bolsa de gran parte de las empresas y el castigo que han recibido de los inversores al lanzar sus OPVs, los buenos resultados anunciados por ellas han reavivado las expectativas.
La Nueva Economía ha abierto un abanico de oportunidades de inversión y ha conseguido revolucionar la estructura de las bolsas y de las empresas que empiezan a cotizar en el mercado. A lo largo de los últimos meses, se ha incrementado el número de empresas que han recibido fondos del capital riesgo en su fase embrionaria, y también las que han decidido salir a bolsa como fuente de financiación alternativa al capital riesgo. El primer trimestre cierra un paréntesis en el que las turbulencias del sector en bolsa han corregido la sobrevaloración de la mayor parte de estas compañías y el interés de los inversores ha vuelto a volcarse en estos mercados.
En España, las sociedades que integran Ascri (Asociación Española de Capital Inversión) desembolsaron a lo largo de 1999 cerca de 700 millones de dólares, el doble de lo que destinaron a inversiones en empresas de Internet el año anterior. Aunque la cifra española no es comparable a la que mueve Estados Unidos, y mucho menos al récord que se ha batido la región de Silicon Valley, augura un futuro favorable al capital riesgo español.