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Moisés Israel. Consejero delegado de Ya.com
por Isabel Selas
07/09/2000, 22:57

"En el último momento, Wanadoo nos ofreció 800 millones de euros, pero no era lo mismo" 

Está exultante, y no es para menos. La empresa que dirige, Ya.com, acaba de protagonizar una de las operaciones de Internet más importantes de los últimos meses, y sus empleados, entre los que él se incluye, se han hecho de oro. En poco menos de un mes, Moisés Israel, ha cerrado la venta de su compañía a una de las operadoras de telecomunicaciones más importantes del mundo, Deutsche Telekom, y de este modo, asegura el futuro de su proyecto. Detrás deja al socio mayoritario que les vio nacer, Jazztel, y una fallida salida a bolsa que nunca permitieron los mercados. Reconoce que la venta era la mejor salida y se atreve a revelar que en el último momento incluso, rechazaron ofertas.

P.- Ya.com ha protagonizado una de las operaciones más sustanciosas de los últimos meses siendo comprada por T-Online. ¿Cómo ha sido el acuerdo y por qué?

R.- T-Online ha comprado Ya.com a sus tres grupos de accionistas: Jazztel, Martín Varsavsky y los empleados. ¿Por qué? Muy sencillo; Ya.com nació como proyecto de Internet para el mundo residencial con un equipo que provenía de Terra y con Jazztel como accionista financiero. Jazztel y Ya.com no tenían muchas sinergias pero la idea era que Ya.com se financiara en los mercados, que saliera a bolsa. Hasta junio trabajamos en ello, pero los mercados estaban mal para empresas como la nuestra. Una vez que vimos con los bancos asesores que era muy difícil colocar la compañía pero que era apetecible como empresa independiente, tomamos la decisión de buscar un socio de largo plazo. Pensamos en una serie de nombres y curiosamente el primero que se nos ocurrió fue T-Online. Se nos antojaba como el candidato ideal porque no tenía actividad en la Península y había declarado que era un mercado que le interesaba. Además, tenía un socio de referencia muy fuerte, Deutsche Telekom, y unas acciones muy buenas. Por otro lado, entendíamos que nos podíamos complementar porque tenía gran fortaleza en el acceso a Internet y no tanto en el mundo de los portales que es donde nosotros hemos avanzado más.

P.- El acuerdo ha estado rodeado de todo tipo de rumores y sustos. ¿Cómo transcurrieron las cosas?

R.- No hicimos un proyecto de venta masivo. No queríamos transmitir al mercado la idea de que estábamos en venta puesto que si se retiraban podíamos salir a bolsa. Nuestro banco asesor contactó con T-Online y se organizó una visita en Madrid el 14 de julio. Al principio iba a ser reducida, pero al final, el interés fue tan grande que vino una fuerte representación incluido el presidente y consejero delegado de T-Online, Wolfgang Keuntje. Estuvieron aquí y les gustó aunque, en principio, las reuniones fueron sólo con Alvaro Ibánez, Antonio Sáez y conmigo. Volvieron a Alemania y en una semana mandaron a un equipo de 25 personas que hizo un análisis exhaustivo y donde ya hubo que involucrar a más gente. Fue bastante bien. Entonces, pedimos tener una reunión en Alemania para ver lo que tenían ellos. Fuimos 13 personas de España y 2 de Portugal y empezamos a entender que si llegábamos a un acuerdo de precio, era lo ideal. Entonces abrimos las conversaciones económicas que culminaron en una reunión alrededor del 20 de agosto en Londres y donde acordamos 550 millones de euros. No obstante, el acuerdo estaba supeditado a la aprobación del consejo de administración de T-Online y justo en ese momento, y sin que tuviera nada que ver con este asunto, dimite el presidente. Todo quedó en suspenso pero, dado que había gran consenso, se volvió a refrendar la operación una semana después. Por eso corrieron todo tipo de rumores por la prensa, pero la verdad, es que el acuerdo nunca estuvo en la cuerda floja.

P.- Pero no negará que es normal que se cuestione un acuerdo y salten todo tipo de rumores cuando el presidente de una empresa que compra dimite.

R.- Sí, es normal. Pero no somos tan importantes como para causar la dimisión del presidente de T-Online. Ocurrió lo que ocurrió en este momento como podía haber ocurrido en cualquier otro. Se mezclaron las dos cosas, pero al final, como había un acuerdo pleno sólo hubo que retomar el tema y firmar.

P.- No es tan sencillo. Hasta la propia T-Online llegó a sacar un desmentido de la operación.

R.- Ellos tenían miedo de que la coincidencia de la compra de Ya.com con la renuncia de su presidente diera lugar a que alguien pensara que le habían obligado a dimitir. Querían separar ambas cosas. Yo no digo que estuviera bien o mal, pero al final, todo parecía un proceso kafkiano. Desmintieron la noticia para que no se confundieran las cosas y a la semana siguiente se refrendó de nuevo como era natural. Incluso el presidente de Deutsche Telekom se involucró en la operación para que todo el mundo supiera que él personalmente la avalaba. Así el viernes pasado la confirmábamos.

P.- Tal y como lo presenta, la venta de Ya.com ha sido una huida hacia delante.

R.- Hemos salido de una situación que dificultaba el desarrollo de la compañía, pero el proyecto como tal sigue intacto, sólo que con un socio diferente.

P.- ¿Y nunca estuvo en mente de los accionistas el vender la compañía?

R.- Yo creo que hasta que no se supo que la salida a bolsa era inviable, nadie lo pensó. De hecho, para Jazztel era más interesante seguir de socio y pedir prestado el dinero en bolsa. Una vez que nos damos cuenta de que eso no puede ser, Jazztel sólo puede decir dos cosas: me quedo con Ya.com y avalo el plan financiero, lo que les quitaba fondos para otras cosas, o lo vendo, y eso es lo que han hecho.

P.- Pero podía haber buscado un socio financiero dispuesto a poner dinero

R.- Eso es muy difícil. En la vida hay que ser pragmático y Jazztel lo ha sido. No hay gente dispuesta a poner dinero por la mitad de una empresa. Además han contado con el apoyo de los empleados. Si nosotros no hubiéramos querido, la operación hubiera sido muy complicada para Jazztel, ya que si las empresas de Internet son algo, son lo que son sus empleados. Tanto es así que Jazztel, incluso ha renunciado a vender a una compañía de Internet que ofrecía más.

P.- ¿Y no me va a decir cuál..?

R.- Es Wanadoo. Ofreció 800 millones de euros el viernes, pero no era la misma operación. No nos gustaba, preferíamos a T-Online.




Moises Israel, feliz en la sede de Ya.com

P.- Usted dice que el hecho de la entrada de un nuevo socio no ha cambiado nada el plan de negocio... ¿Cómo puede ser eso?

R.- No ha cambiado. Sigue siendo el mismo y completamente avalado por T-Online. El único cambio que podría haber es que la pequeña actividad que tenemos en Italia, donde queríamos buscar un socio que se hiciera cargo del negocio, la acometamos nosotros directamente. Deutsche Telekom es muy grande y puede tener mayores intereses en Italia que nosotros teníamos hasta ahora. Ellos creen que podemos entender bien ese mercado.

P.- Con lo cual, sus patas van a seguir siendo el acceso, la publicidad y el comercio electrónico.

R.- Sí. ¿Qué variante puede haber aquí? Yo diría que dos. T-Online es el mayor proveedor de Internet en Europa. Nosotros en eso éramos muy pequeños y lógicamente podemos desarrollarnos más en ese negocio con un dueño que sabe tanto. Ahora tenemos un sólo un tipo de acceso, Jazzfree, y esto nos permite lanzar otros productos típicos de un proveedor de acceso a Internet.

P.- ¿Cómo cuales?

R.- Por ejemplo ADSL, que es acceso de alta velocidad, y una tarifa plana pero mucho más sensata que la que hay ahora en el mercado, que es y una ruina para los operadores. Esta es la vertiente donde creo que podemos superar de alguna manera nuestro plan de negocio. La segunda vertiente que se nos abre es la de llevar nuestro proyecto a muchos países donde antes no estábamos.

P.- ¿Entonces Ya.com va a llevar la voz cantante en contenidos y T-Online en acceso y aplicaciones tecnológicas?

R.- El objetivo de T-Online en Europa es ser líder en Internet y eso se tiene que hacer a través del acceso, del portal y del comercio electrónico. Lo que pasa es que ellos quieren crear también centros de competencia. Si vemos que aquí tenemos portales verticales, no se van a poner en Suiza a hacer lo mismo, les daremos lo que aquí tenemos. Si en Alemania tienen buenos productos de acceso, ¿cómo no los vamos a dar aquí? Por ejemplo, en Francia la compañía tiene los derechos del grupo Hachette Filippachi. Obviamente si pudiéramos usar todos esos contenidos, imagínese qué cantidad de portales verticales se podrían hacer. Tenemos que empezar a pensar ya como una empresa integrada en un grupo.

P.- ¿De dónde van a venir los ingresos fundamentalmente, del acceso, de la publicidad o del comercio electrónico?

R.- Lo ideal es que vinieran de los tres sitios a partes iguales. En nuestro plan anterior contemplábamos en un plazo medio que los ingresos vinieran 40% de la publicidad, 40% comercio y 20% del acceso. Yo diría que con la incorporación de T-Online y la fuerza que va a tomar la parte de acceso, probablemente podamos equilibrar las tres patas que es el modelo más robusto.

P.- Ustedes insisten en que Latinoamérica no les interesa. Sin embargo, se ha dicho que una de los aspectos que más importan a T-Online de Ya.com es el hecho de que trabaja en español. ¿No podría ser que les interesara que ustedes compitieran con Terra en el mercado americano?

R.- No. América Latina es un gran continente pero que, en mi opinión, no tiene las bases para el desarrollo de Internet. El acceso es complicado, la publicidad está en el aire y el comercio electrónico en un territorio con barreras arancelarias es muy difícil. Nosotros siempre hemos apostado por Europa, pero no teníamos ni el dinero ni la capacidad para hacerlo; y ahora ya sí. Europa es una zona rica, con mínimas barreras, una moneda única, unos productos muy homogéneos y con lenguas distintas; pero esta no es una gran barrera. Lo que sí va a haber va a ser una serie de intercambios de funcionalidades entre el grupo T-Online, que obtiene una pata en España y Portugal, donde no la tiene. Les interesa España no sólo por el idioma sino porque es el quinto país de la UE.

P.- Pero resulta chocante que a Deutsche Telekom no le interese enfrentarse a Telefónica en Internet.

R.- Bueno, Deutsche Telekom no coincide con Telefónica en demasiados mercados y Telefónica tiene una ventaja muy grande en Latinoamérica: tiene operadoras y Deutsche Telekom no. Yo no le veo mucho sentido. T-Online ha declarado que su mercado natural es Europa Occidental porque, no lo neguemos, Internet es para gente que tiene ordenador en casa, paga un acceso, y compra; y esa no es la población que abunda América Latina.

P.- ¿Altera las sus previsiones de beneficios para 2004 la integración en T-Online?

R.- No. En todo caso los acelera. Nosotros hemos sido siempre muy prudentes en cómo nos gastamos el dinero. Nuestro plan era alcanzar los beneficios en 2004. El grupo T-Online habla de conseguirlos en 2002. Yo creo que esto lo único que puede hacer es acelerar nuestro balance.

P.- El hecho de que Jazztel pueda vender las acciones ya el 1 de diciembre da la impresión de que no es muy querida por Deutsche Telekom...

R.- Jazztel al final es una empresa que se dedica al mundo de las empresas y necesita financiación para construir una red. Entonces, si por un lado necesita dinero y le están pidiendo por él el 14% y por otro tiene unas acciones que puede vender, probablemente las venda, pero es decisión de ellos. Jazztel ha dejado de ser socio de esta empresa pero nos da algunos de los productos que ofrecemos y estamos muy satisfechos. Quizás mañana tengamos relaciones con otras compañías, pero las que tenemos con Jazztel están a pleno rendimiento, ahora, yo creo que está interesado en vender esas acciones cuanto antes.

P.- Esta operación parece que ha vuelto a remover Internet en Europa. ¿No le parece que se puede volver a calentar el mercado?

R.- Estamos en plena consolidación y van a pasar dos cosas: Por un lado sólo van a sobrevivir los grandes que van a ir buscando oportunidades de compra de pequeñas compañías valiosas para ellos, como ha sido nuestro caso. Por otro lado veremos fusiones de empresas grandes que no tienen un claro modelo de negocio pero que puede que juntas funcionen, como es el caso de WorldOnline y Tiscali, y también veremos compañías en situación precaria. El valor en Internet es muy volátil. Por poner un ejemplo, Terra, capitaliza en el mercado 20.000 millones de euros con Latinoamérica. Pensemos que su negocio en España vale 10.000 millones. A nosotros, que somos el segundo, nos han valorado en 550 millones, 20 veces menos ¿cuánto vale el tercero? Probablemente nada. La gente tiene que entender que en Internet se paga futuro y eso se paga por los líderes, no por el quinto. Si Ya.com se hubiera quedado con un presupuesto recortado, que es lo que nos hubiera obligado a hacer Jazztel, en seis meses seríamos el tercero y entonces no valdríamos nada.

P.- Osea que la escabechina puede empezar ya.

R.- Va a empezar muy rápido. Para las empresas que no tienen accionistas que les respalden, de forma inmediata, las que los tengan durarán algo más ¿Pero hasta cuándo van a vivir esas compañías de sus accionistas y no de sus clientes?

P.- Pueden salir a bolsa a poco que mejoren los mercados

R.- Yo creo que los inversores son suficientemente inteligentes como para no hacer caso a esas empresas. Yo apuesto porque en España ninguna empresa del tipo de las que estamos hablando (portales) va a salir a bolsa. Es muy arriesgado, pero creo que va a ser así.




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