Streaming o Hollywood en la Red
por
Darío Pescador
11/10/2000, 20:20
La transmisión de vídeo, música, animaciones, juegos y
películas interactivas en la Web ya es posible y puede generar un negocio
multimillonario. Pero el medio todavía no está preparado técnicamente
y el mercado quiere beneficios ahora. Precipitarse no es una buena idea.
Esta es la dura lección que han tenido que aprender algunos de los inversores
que pusieron sus esperanzas en crear algo que todavía no existe: páginas
web donde los visitantes acudirán para ver su película o serie
preferida, sustituyendo al cine y la televisión.
Una solución sencilla a un problema grave
Streaming. Esta curiosa palabra, que suena a deporte de riesgo, se emplea para
describir un mecanismo muy sencillo. La forma más inmediata de transmitir
un archivo por Internet es enviarlo al usuario, quien tiene que esperar a que
se descargue y después verlo, escucharlo o leerlo.
Hasta aquí todo controlado, excepto cuando se trata de un archivo de
vídeo de 2Mb y la descarga tarda 20 minutos. Este ha sido tradicionalmente
el mayor obstáculo de la información multimedia en Internet, cualquier
cosa que no sea texto ocupa mucha memoria y ancho de banda.
La solución consiste en reproducir la música o el vídeo
a medida que se descarga (streaming). De este modo la espera no es tan
larga. Compañías como Real
Networks hicieron realidad esta tecnología,
a la que se han apuntado Microsoft, Apple o Macromedia, entre otras.
| cualquier cosa que no sea texto ocupa mucha memoria y ancho de banda |
Con una analogía, el método tradicional equivaldría a
pedir un menú completo a domicilio y esperar al repartidor, mientras
que con streaming media hay un camarero que sirve el aperitivo, después
el primer plato y así hasta el postre, mientras el cliente come.
Grandes esperanzas
Una vez superado (más o menos) el obstáculo del tiempo de espera,
las posibilidades son un sueño
hecho realidad para los publicitarios. Internet, al contrario que la TV, permite
crear anuncios personalizados según el perfil del usuario. Se puede conocer
con exactitud la audiencia de un determinado producto y el usuario puede configurar
lo que quiere ver, proporcionando de paso ese valioso dato al productor.
Además, el coste de publicación y distribución de un anuncio
de 20 segundos en la Red es mucho menor que en televisión, por no hablar
del envío por correo de una cinta de vídeo promocional.
La respuesta del espectador en la Web puede ser inmediata. El proceso por el
cual el posible cliente llega a la página, consistente en 1) ver el anuncio
en TV 2) levantarse del sofá 3) conectarse a Internet con el PC 4) escribir
la dirección noséqué.com, queda reducido a hacer clic sobre
el anuncio.
Por eso la publicidad ve en lo que se llama rich media content la solución
más viable a los desastrosos
banners, uno de los medios publicitarios más ineficaces jamás
diseñados. Eso sí, el mensaje no debe ser un anuncio, porque el
usuario es alérgico a la publicidad.
| la solución está en pensar en dibujos animados |
Por ejemplo: el usuario recibe un mensaje de correo de un compañero
de trabajo con una animación realmente divertida. Es mucho más
probable que haga clic en el enlace que aparece al final para ver más
animaciones divertidas. De este modo se consigue que entre en la página
donde, por qué no, se le puede vender algo.
El sistema funciona mucho mejor que el mensaje publicitario, o por lo menos,
se sabe que funcionará a corto plazo. Pero en este negocio los plazos
son cada vez más cortos.
Grandes desastres
Hace un año, ebrios de adrenalina por las ganancias obtenidas, los inversores
descargaron cientos de millones de dólares en los contenidos multimedia,
lo que se suponía iba a ser un negocio con crecimiento explosivo. Pero
el dinero se ha convertido en humo.
Pop.com era una gran idea arropada por el talento de Steven Spielberg y los
50 millones de dólares de Paul
Allen, entre otras estrellas de las finanzas
y el mundo del espectáculo. Incluso tenían acuerdos con actores
como Steve Martin y Drew Barrymore para introducir cortos en el nodo. Pop.com
nunca
vio la luz. Sus creadores se dieron cuenta de
que simplemente no era viable.
Otros se dieron cuenta algo más tarde. DEN, Digital Entertainment Network,
un nodo con miniseries orientadas a los adolescentes que obtuvo una gran publicidad,
quemó 67 millones de dólares de su capital antes de declararse
en bancarrota
la pasada primavera.
Lo mismo ocurrió más recientemente con el nodo para quinceañeras
Kibu.com, que se evaporó junto con los 22 millones de dólares
de Jim
Clark cofundador de Netscape.
Un problema de ancho de banda
Mientras que la tecnología streaming funciona muy bien con el
sonido, lo cual ha llevado a la aparición de emisoras de radio que ponen
sus programas en la Web sin problemas, el vídeo es otra historia.
| el que llegue primero se llevará un pedazo del mayor pastel de la historia |
La mayoría de los usuarios no tienen ancho de banda suficiente para
ver secuencias de vídeo con una calidad aceptable. El resultado es una
minúscula ventana con la imagen degradada por la compresión y
que se detiene varias veces por minuto. Si alguien tiene dudas, basta con visitar
cualquiera de los vídeos de ESPN,
un portal deportivo.
Hasta que los servicios de banda ancha como el cable
y ADSL
se extiendan, esa va a ser la triste realidad de la imagen en movimiento en
la Red. La salvación está en pensar como un niño, pensar
en dibujos animados.
El mercado necesita animación
¿Por qué animación? Porque necesita mucha menos cantidad de memoria
y ancho de banda que la imagen real. Las caricaturas se componen de tintas planas
y trazos sencillos, y la imagen cambia mucho menos que en la imagen real. Eso
es un regalo para cualquier sistema de compresión.
Algo que tienen muy claro los responsables de Macromedia.
Esta empresa dispone de una tecnología llamada Shockwave desde hace años
para publicar contenidos multimedia en Internet. Hoy, la aplicación estrella
se llama Flash, un programa con el que resulta sencillo crear animaciones interactivas.
Shockwave.com
se empleaba como una página para demostrar las posibilidades del producto
con animaciones de ejemplo. Pero el éxito de esos ejemplos la ha transformado
en un nodo de contenido, donde se reciben millones de visitas para descargar
episodios de South Park o Stainboy, la nueva serie de Tim Burton. Esto no les
ha librado de laos coletazos
de la hecatombe.
| falta lo más importante: unir las piezas de forma que produzcan dinero |
Pero a pesar de los fracasos, Hollywood invierte en este medio dinero y talento.
Icebox.com,
con una legión de veteranos creadores del cine y la televisión,
producen sus propias series con una calidad poco usual.
Espectáculo en la Red, a largo plazo
Los servicios de Internet, el mundo del espectáculo y los medios de
comunicación caminan en una sola dirección. El que llegue primero
se llevará un pedazo importante del mayor pastel de la historia.
Esto explica muchas cosas. Por medio de las conexiones de banda ancha se puede
llegar a eliminar la televisión. Esta es la intención detrás
de la adquisición por parte de AOL de Time Warner, junto con su red de
cable eXcite@Home.
Todas las piezas del rompecabezas están sobre la mesa. Hay demanda de
contenidos, hay medios técnicos, hay producciones interesantes con posibilidades
de triunfar. Sólo falta lo más importante: unir esas piezas de
forma que produzcan dinero.
Aquí es donde la mayor parte de los proyectos se están estrellando.
Ya no sirve pensar que el negocio valdrá millones dentro de tres años.
Es mejor que valga algo menos, pero hoy mismo.