¿Qué pasará en Internet en el 2001?
por
Jose M. Guardia
15/12/2000, 17:29 GMT+1
Desde hace ya cinco años -cómo pasa el tiempo-, al llegar estas
fechas uno sabe que tiene que ir preparándose para asistir a lo que se
ha convertido en todo un clásico: el encuentro organizado por Alfons
Cornella, responsable de Infonomia.com (un espacio en la red dedicado a estudiar
el impacto de la Red en las empresas y en la sociedad) para debatir la visión
de lo que nos deparará la Internet-nuestra-de-todos-los-días a
partir del momento en que hayamos arrancado la ultima hoja del calendario.
A este paso, va a ser uno de esos momentos que acabaré asociando a la
Navidad, igual que los villancicos como música de fondo en los grandes
almacenes o el sonido de la campana que sacude el Santa Claus que, a la puerta
de tantas tiendas, se helaría de frío si no fuera por los cojines
que lleva incorporados para adoptar esa figura tan propia del rojo personaje.
Pues bien, el momento llegó el pasado 13 de diciembre, y tuvo lugar
en un abarrotado auditorio del Palacio de Congresos de la Fira de Barcelona;
ya les digo, todo un clásico. El plantel de ponentes, prometedor. Además,
tras el año esquizofrénico, propio de una víctima de trastorno
bipolar más que de un sector económico, la discusión podía
ser de lo más revelador.
Tras las más de dos horas que duró el evento, las conclusiones
parecían claras: en primer lugar, se acabó la época de
las vacas gordas, tanto para aquellos proyectos que todo lo que tenían
de emblemático lo tenían de arrogante, como para quienes, con
toda la ilusión -o codicia- del mundo, pretendan empezar ahora a poner
en marcha ese proyecto visionario que les tiene que convertir en millonarios
de la noche a la mañana.
En palabras de Xavier Creus, de Digital Mood, se ha acabado la "etapa
de colonización" y entramos en la de la Nueva Normalidad, en la
que las empresas de la economía real romperán los recelos hacia
todo lo virtual, se irán internetizando cada día más, y
no tendrán esos reparos antes tan habituales para establecer alianzas
con empresas puntocom. Afirmó que el capital riesgo ha crecido significativamente
en el mundo y en España este año, y lo hará aún
más el que viene; pero ese capital, en cambio, no aterrizará de
modo uniforme sobre todo el sector, según Rubén Aparici, de Consupermiso.com,
ya que los emprendedores de Internet puros cada vez lo tendrán más
difícil para obtener financiación.
| ha acabado la "etapa de colonización" y entramos en la de la Nueva Normalidad |
Para Vicent Partal, de Vilaweb, tras el fracaso de destacadas empresas, y quedando
demostrado que vender a través de la Red no es tan fácil como
parecía, puede afirmarse que se ha acabado la "fantasía financiera
puntocom": las empresas deben tener en cuenta que en la expresión
"nueva economía" lo de "nueva" es un solamente un
adjetivo que, como todos los adjetivos, es un mero modificador del sustantivo
"economía", siendo en definitiva esta última la que
cuenta.
En cualquier caso, una conclusión de muchos ponentes es que el año
2001 será un año de transición, un año relativamente
tranquilo, "que servirá de paso a 2002 y a 2003, que serán
mucho más dinámicos", afirmó Carles Feliu, de La Caixa.
La forma en que las empresas tradicionales evolucionarán hacia Internet
será aplicando el schumpeteriano principio de "destrucción
creativa", comentó Eudald Domènech, de Telepolis, que asumió
el riesgo de estirar al ámbito microeconómico un concepto propio
de la macroeconomía. Al mismo tiempo, los proyectos de Internet tendrán
que identificar el área exacta de servicio a los clientes, por lo que
términos genéricos como "portal" van a perder significado;
afirmación valiente, viniendo como vino de boca de Noelia Fernández,
de Yahoo España.
| términos genéricos como "portal" van a perder significado |
Otra de las conclusiones que quedaron claras es que, a pesar de los pesares,
y como muy bien señaló Luis Ángel Fernández Hermana
de la revista digital en.red.ando, la realidad es que tanto la población
que accede a Internet como las iniciativas de la economía digital no
paran de crecer, a pesar de que a los medios parezcan magnificar únicamente
los fracasos. Y ese incremento de la población conectada a Internet vendrá
dado no sólo por al acceso desde el PC (aunque para Vicent Partal seguirá
siendo durante mucho tiempo el dispositivo principal), sino de lo que Xavier
Creus llamó OmniNet: el acceso en todas partes, sea el teléfono,
el televisor u otro tipo de dispositivos, y también por la implantación
de la tarifa plana real de 24 horas, algo en lo que coincidieron varios ponentes.
Para Amadeu Abril, de Inisi.org, jurista especializado en las nuevas tecnologías
y miembro español del ICANN, el acceso se generalizará a todas
las capas de la población, hasta el punto de que el año que viene
"posiblemente mi abuela se conectará a Internet, aunque no lo sepa",
afirmó. En cualquier caso, el propio Alfons Cornella comentó que
en el 2001 veremos cómo el hecho de acceder a Internet se convertirá
en una rutina para mucha gente, que perderá el miedo a comprar y, muy
importante, a usar los agentes inteligentes que ayudarán a gestionar
la información y a encontrar las condiciones más favorables.
Una de las intervenciones que más dio que pensar, por lo menos a mí,
fue la de Quim Gil, de PutPut, que puso en evidencia una paradoja fruto de la
evolución que han ido experimentando las empresas puntocom. Para él
esas empresas, que originalmente han nacido alrededor de ideas más o
menos brillantes, se han ido convirtiendo progresivamente en un obstáculo
para aplicar, precisamente, las nuevas ideas que vayan surgiendo en su seno
fruto de las personas que trabajan en ellas.
Y es que muchas puntocom han entrado, por la propia dinámica del sector,
en un proceso de creciente burocratización y, en su afán por complacer
a los inversores e incrustarse en la economía real, han ido cayendo en
un proceso tan castrador de ideas nuevas como sus primas viejoeconómicas.
| más de una idea nacerá fruto de la dedicación de las personas en su tiempo libre |
Pero en definitiva las puntocom están compuestas por personas, y las
personas producen ideas continuamente, muchas de ellas válidas y libres
de las restricciones que constriñen a las puntocom a la hora de aplicarlas.
Si además van apareciendo nuevas herramientas que cada vez hacen más
fácil aprovechar las posibilidades de la Red, la conclusión es
clara: más de una idea nacerá fruto de la dedicación de
esas personas en su tiempo libre o, simplemente, dejando la empresa y desarrollándola
por su cuenta.
Para Quim Gil, en el 2001 vereos mil ideas radicales, innovadoras, de las que
un pequeño porcentaje de ellas estarán destinadas a cambiar radicalmente
la forma en que cada uno de nosotros entiende la Red, del mismo modo que, puso
como ejemplo, hizo Shawn Fanning con Napster.
Con todas esas reflexiones en mente, salí del evento pensando lo acertado
que estuvo Vicent Partal al darse cuenta públicamente de que a lo largo
de las cinco ediciones de este tradicional encuentro, se ha notado un talante
más moderado, menos radical, más genérico en las predicciones.
Pero, como el gato escaldado del refrán -que del agua fría huye-,
quizá tenían miedo de equivocarse.
Aún así, les voy a confesar que, como cada año, ya he empezado
a contar el tiempo que pasará hasta que me pueda dar ese gusto morboso
de releer estas líneas, y empezar a meterme con quien no haya dado ni
una.
Porque no me negarán que es una de las gracias de estas cosas...