¿Imperialismo de contenidos anglosajones en Internet?
por
Analítico
21/02/2001, 21:43 GMT+1
La cantidad y calidad de los contenidos en español y portugués
en la Red debería de reflejar la diversidad, la riqueza cultural y el
peso de las economías de Latinoamérica y la Península Ibérica.
Lamentablemente, debido a lo reciente de la incursión de la Red en estas
regiones, la importancia de los contenidos hispano-portugueses aún es
relativamente baja. El predominio de contenidos anglosajones, por buenos que
estos sean, no es un fenómeno positivo para la evolución de Internet
en la Península Ibérica y Latinoamérica. Esta manifestación
de "imperialismo cultural" no es nueva. En las últimas décadas
las salas cinematográficas y los espacios televisivos de España,
Portugal y Latinoamérica se han visto inundados con programas y formatos
comercialmente exitosos en los mercados anglosajones. Esta evolución
no tiene porqué repetirse en el caso de los mares de contenido que se
vierten diariamente a la Red.
Defender una mayor presencia de contenidos propios en español y portugués
no tiene porque ser un reclamo de tipo nacionalista. El filósofo alemán
Johann Gottfried Herder
impulsó en el siglo XVIII el concepto de "unión en la diversidad".
Herder favorecía el desarrollo de las expresiones y tradiciones culturales
europeas como un factor importante para el entendimiento y el desarrollo de
buenas relaciones entre las diversas naciones y culturas. Aplicado a los contenidos
de los nuevos medios a principios del siglo XXI, esta corriente favorece el
reflejo de la riqueza de las diversas culturas y maneras de expresarse (idiomas)
en la Red. Para ello es indispensable una mayor producción y consumo
de contenido local y regional en los países ibéricos y latinoamericanos.
¿Porqué este retraso en el desarrollo de contenidos propios en el mundo
iberoamericano? Varios factores, en su mayoría de tipo económico,
pueden ayudar a analizar esta situación.
La publicidad en línea, un incentivo insuficiente...
Tiene que haber un incentivo económico para elaborar contenidos en la
Red. Al fin y al cabo, hay que pagar a los que dedican sus horas de trabajo
a fabricarlo. Pues bien, el gasto publicitario en línea por usuario en
la Península Ibérica y Latinoamérica es muy bajo. Una manera
de medirlo es analizar la proporción entre gasto publicitario total en
línea y número de usuarios. En el año 2000 fue de 7 dólares
por internauta latinoamericano, frente a los 44 dólares de EEUU, los
11 de Europa y los 6 de Asia, según datos obtenidos por CSFB. El descuento
del 84% entre Latinoamérica y EE UU no está del todo justificado.
Recordemos que los internautas latinoamericanos suelen tener un poder de compra
alto. El bajo registro publicitario latinoamericano se debe a lo novedoso que
tanto para usuarios como anunciantes resulta el nuevo medio de Internet en la
región. De hecho, diversos analistas esperan que la proporción
gasto publicitario por usuario de Internet aumente hasta 25 dólares en
el año 2003, un descuento del 71% frente a los 87 dólares que
para entonces se esperan en EEUU.
...tanto que la escasa oferta de contenido se refleja en los altos CPMs
que cobran las publicaciones en línea líderes
A pesar del incipiente y bajo gasto en publicidad en línea todo indica
que la elección de nodos en español y portugués para los
internautas latinoamericanos no es una tarea precisamente fácil. Simplemente,
aún no disponen de mucha oferta de contenidos de dónde elegir.
Por ello, los grandes portales tienen mucho poder a la hora de poner los precios.
Así AOL cobra CPMs (tarifa por mil usuarios) de 23 dólares en
Brasil y Terra de 26 dólares en el mismo país. En Argentina, tanto
UOL como Ciudad Internet cobran 30 dólares. Por su parte, El Sitio tiene
una tarifa de 30-35 dólares en México, frente a los 50 dólares
de AOL para el mismo mercado. En comparación, un portal de primera línea
en EEUU cobra 15 dólares y los de segunda línea unos 3 dólares
por mil usuarios, según datos de Jupiter.
La letra impresa no puede con la televisión
Los contenidos de Internet son aquellos que se adaptan bien a la banda estrecha.
Son esenciales para todo nodo que se precie. Al menos, hasta que la utilización
de la banda ancha se masifique. En particular, estamos hablando de textos. Las
culturas y mercados en los que la letra impresa (periódicos y revistas)
ocupan un lugar importante deberían de tener una mayor propensión
a la elaboración de contenidos para Internet (en muchos casos éstos
simplemente se vuelcan de las publicaciones físicas) y al consumo de
estos contenidos en la Red. ¿Qué importancia tiene la letra impresa en
los países de habla hispana y portuguesa? En 1999, según Zenith
Media el gasto publicitario español se repartió así:
- Televisión: 41,7%
- Periódicos: 30,4%
- Radio: 9,3%
- Revistas:13,4%
- Publicidad exterior (vallas publicitarias): 4,3%
En claro contraste, el total del gasto publicitario europeo para el mismo año
sería el siguiente:
- Periódicos: 35,2%
- Televisión: 31,9%
- Radio: 5,2%
- Revistas: 20,5%
- Publicidad exterior: 5,9%
Por tanto, el pedazo de la tarta publicitaria que se llevan la prensa y las
revistas es claramente más pequeño en España comparado
con Europa. Por si faltaba información para confirmar este dato valga
decir que en España se venden 100 periódicos por cada 1000 habitantes
frente a los 318 del Reino Unido, 306 en Alemania y 146 en Francia.
La supremacía de la televisión, y la relativamente alta proporción
de la radio, entre los medios publicitarios, también se da en Latinoamérica.
Cada país tiene sus peculiaridades, pero la televisión es, de
lejos, el medio publicitario más importante en la región. Supone
más de un 70% del volumen total en México y un 57% en Brasil.
En Argentina, aunque la televisión domina, los periódicos y revistas
juegan un papel de mayor relevancia. Pongamos como ejemplo las revistas categorizadas
como orientadas específicamente para mujeres en el estudio World
Magazine Trends 2000/2001 publicado recientemente por Fipp, Zenitmedia y
Royal Mail. La lista de 50 revistas de mayor circulación en el mundo
en 1999 es liderada por Better Homes & Gardens (7,6 millones de ejemplares).
Sólo dos publicaciones iberoamericanas aparecen en la clasificación:
la mexicana El Libro Sentimental en el puesto 26 (0,8 millones) y la española
Hola en el puesto 39 (0,6 millones).
Otro dato que sugiere una importancia relativamente
baja de la letra impresa en Latinoamérica es el número de revistas
de consumo y negocios publicadas en 1999:
- Argentina: 1.090
- Brasil: 1.535
- México: 1.500
- Portugal: 488
- España: 2,697
y en contraste, las revistas vendidas en los países siguientes:
- EEUU: 14.707
- Austria: 2861
- Holanda: 4731
- Francia: 2917
Publicaciones verticales, un largo camino por delante
Si están bien enfocadas sobre un nicho específico, las publicaciones
verticales (mayoritariamente de carácter profesional y B2B), tienen buenas
perspectivas de éxito en la Red. Por tanto, las publicaciones verticales
iberoamericanas pueden aportar su granito de arena a la difusión de contenidos
sobre esta región y en los idiomas español y portugués.
¿Qué papel han jugado las publicaciones profesionales verticales físicas
iberoamericanas? Indudablemente, a escala mundial su importancia ha sido secundaria.
Entre las cincuenta revistas de mayor circulación (liderada por la italiana
Quattroruote y la estadounidense Ziff
Davis) no aparece ni una sola iberoamericana. Esto tiene algo que ver con
que las grandes empresas de este sector (Ziff Davis, CMP
Media, McGraw Hill, Penton Media, VNU, Dennis) suelen ser multinacionales
que también están presentes en los países iberoamericanos.
¿Un panorama poco prometedor para el futuro de los contenidos en español
y portugués? Quizás, pero la responsabilidad de la difusión
de contenidos en estos idiomas no debe de pesar sólo sobre las espaldas
de los productores de contenido. También están los consumidores.
En última instancia somos los propios consumidores/internautas quienes
tenemos la oportunidad (¿responsabilidad?) de acudir (¡están a sólo
un clic de distancia!) a los nodos que mejor estimemos que reflejan, en nuestros
idiomas nativos, el acontecer cultural, político-económico y profesional
de la Península Ibérica y Latinoamérica.