Alfabetización digital: la letra con módem entra
por
Javier Castañeda
18/09/2001, 20:56 GMT+1
La Sociedad de la Información ya está aquí, y si no se
ha enterado es que no vive en este planeta. Si no tiene correo electrónico
desengáñese: ¡no existe!. Una urgencia desmedida por 'hacerse
digital' surge por doquier y conmina a hacerse digital a cualquier precio. Hay
que formar parte tanto de la nueva Sociedad Red. Las autoridades se han puesto
en marcha un plan para acabar con los infopaletos pero, ¿alguien sabe cómo?
Hará unos años y, desgraciadamente con no mucha fortuna, Miguel
Ángel Rodríguez alertaba ya contra los peligros del 'Analfanautismo'.
Desde entonces una serie de voces vienen resuenan constantemente alertando sobre
los peligros que el hecho de ser un analfabeto
digital entraña en la Sociedad de la Información. Pero el
problema está mal enfocado desde el principio.
Parece que existe una marcada tendencia a confundir el conectar
toda la sociedad, es decir, que la gente compre ordenadores, que se llenen
las ciudades de fibra óptica e incluso que aumente el número de
la gente que se conecta a Internet, con dejar de ser un analfabeto
digital.
Como señalaba
Manuel Castells, "abunda la idea de que Internet está creando un
mundo dividido entre los que tienen y los que no tienen Internet, pero aunque
si bien es cierto que hay una gran diferencia entre los porcentajes de penetración
en el mundo, no es menos cierto que las tasas de crecimiento de Internet en
todas partes son altísimas, y lo que hoy día se llama la brecha
o divisoria digital, digital divide en Estados Unidos, que es, fundamentalmente,
la falta de conectividad en nuestro tipo de sociedades, distinto del
Tercer Mundo, está dejando de ser un problema".
Digitaliza que algo queda: una nueva cruzada
Y es que parece que, al menos en España, no se entiende muy bien esto
de la Sociedad de la Información. Se confunde saber utilizar los recursos
que la Red ofrece en beneficio de las personas con conectar de punta a punta
el país, con llenar las escuelas de ordenadores o con mandar autobuses
cargados de PCs para que vayan por ahí colonizando los pueblos de
España. Es mucho más.
Imaginen que alguien que no sabe leer entra en la Biblioteca Nacional, por
poner un ejemplo ínfimo respecto a la Red, pero notable respecto al Mundo
Real. Le dicen: aquí puedes encontrar toda la sabiduría que buscas;
muchos de los mejores libros del mundo están a tu alcance. Esa persona,
seguramente diría: ¿de qué me sirven a mí todo estos
libros si no se leer? Pero vayamos más lejos. El mismo escenario se produce
con alguien que si sabe leer, pero que no ha estado nunca en nada parecido a
una biblioteca.
Quizá su primera sensación, cuando por fin puede acceder a tan
ingente cantidad de libros, sería de decepción. Porque igual quiere
buscar algo que no encuentra. Y a pesar de que le hayan dicho que dentro de
ese edificio puede encontrar toda la información que desee, si no puede
acceder a ella se quedará frustrado.
Este ejemplo quizá pueda parecer excesivo pero es real. Muchas personas
ajenas por completo a la Red que, después de ser convencidos de sus bondades
por amigos, parientes y vecinos deciden adentrarse. Se compran un ordenador,
un módem y contratan una tarifa plana (acciones todas ellas que sí
incrementan las estadísticas que reflejan lo bien que va la Sociedad
de la Información). Y cuando por fin consigue conectar todos los aparatos
y ser uno más de los incluidos, muchas veces piensa.
¿Y ahora qué?
Como un pulpo en un garaje
Pues que se sienten perdidos como un pulpo en un garaje. De eso se trata la
alfabetización digital, no sólo de máquinas conectadas,
módem o de ventas de PCs; se trata de saber qué hacer una vez
que se entra en la Red. Aunque los ejemplos de nuestros vecinos europeos tampoco
ayudan demasiado. Los británicos se han puesto a conectar
escuelas como locos y ya presumen de tener casi la totalidad de los colegios
conectados. Pues idem eadem idem.
No se trata tan sólo de instalar máquinas en las aulas. Se trata
de que alguien que de verdad conozca la Red, enseñe a esos chicos a hacer
algo útil con Internet, y como los docentes de otros países estén
tan familiarizados como
los de aquí, estamos apañados. Hay otros que se creen que
estar en la Sociedad de la Información es poner chats
para hacer la matrícula en las universidades, recibir las notas por
el móvil o cosas así. Y aunque parece que los adolescentes ven
en la Red una ayuda
para hacer los deberes: algo es algo. Pero si el precio es que ya no pisen
las bibliotecas, nunca se sabe que es mejor: un roto o un descosido.
Un pasito p'alante, un pasito p'atrás
Porque esto de la Sociedad de la Información es muy difícil
y claro, nunca se sabe si se avanza o se retrocede. Por un lado, la ministra
Birulés asegura que "ganaremos
el futuro" y que "España
ha avanzado significativamente" en el establecimiento de la SI. El otro
día presentó el 'Plan de Alfabetización Digital', parte
del proyecto 'Internet para todos', ambos dentro del Plan
de Acción Info XXI. Y ella sin enterarse de que
vamos en autobús.
O sea que para la ministra 'ser digital' consiste en asistir a unos cursos
se impartirán por el profesorado de los centros de formación,
que previamente recibirá asistencia técnica por parte del Ministerio
de Ciencia y Tecnología, cuyo departamento se encargará de distribuir
a los centros los materiales de soporte. Secillísimo. Eso sí,
por el módico precio de unas 2.500 ptas. (unos 12 dólares), al
finalizar los cursos, semanales de quince horas lectivas, los asistentes recibirán
un 'carnet básico de internauta' que les acreditará de la realización
del curso. Se prevé que dichos cursos los reciban alrededor de un millón
de personas que, con su carné y todo, serán digitales al finalizarlos.
¡Todo un chollo!
Pero mientras unos dicen que la SI en España avanza, otros dicen que
tiene "parálisis".
Según afirma el senador socialista Félix Lavilla: "el Gobierno
no apuesta con suficientes medios e impulso político las posibilidades
de la lengua castellana en beneficio de la cultura y el potencial económico
de la Red, incumpliendo así los anuncios y previsiones del Plan gubernamental
de Acción Info XXI".
Los expertos opinan
Algunos expertos opinan que la sociedad moderna esta experimentando una nueva
forma de analfabetismo llamada 'analfabetismo digital', carencia que se asocia
a la "falta de conocimientos y de destrezas necesarias para usar las computadoras
personales (PCS), las agendas electrónicas y los celulares, los sistemas
que corren en estos equipos y navegar en Internet y que parece ser afecta a
los mayores de 30/35 años que sienten temor, odio o desinterés
por todo lo relacionado con las computadoras".
La mayoría coincide en que es necesario enseñar y educar en el
ciberespacio. El profesor del Departamento de Arquitectura de Computadores de
la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), Jordi Domingo Pascual,
opina que "es necesario por parte de los educadores un esfuerzo muy importante
para enseñar y educar en la red.
No es suficiente poner ordenadores, aulas de informática, talleres multimedia
en las escuelas y conectarlos a la Red. Esto es el primer paso, imprescindible
pero insuficiente". Para Domingo, "el reto para las escuelas es preparar una
educación en la Red".
Por su parte, Jaime Samarranoma, profesor de la Universidad Autónoma
de Barcelona opina que: "no se puede pretender que se realice una enseñanza
individualizada en las aulas con actividades siempre colectivas e iguales para
todos. Hoy no deberíamos concebir un proceso de aprendizaje donde el
alumno no realice parte del mismo a través de las nuevas tecnologías
y ello desde que empieza a aprender a leer y escribir". Joaquín Llisterri,
afirma que "el desarrollo y el uso de las denominadas Nuevas Tecnologías
del lenguaje, como son los traductores de texto y de conversaciones o los correctores
ortográficos y gramaticales, permitirán
romper las barreras lingüísticas".
Pero ingerir no es digerir...
Quién da en la diana del problema es Luis Ángel Fernández,
uno de los mayores expertos en Educación e Internet, que ya por el 97
definía bien el problema en su artículo 'Alfabetismo
digital'. En él describía la sensación de alguien que
al acercarse a la SI: "Sí, todo eso es muy interesante, pero para mí
la cuestión es cómo aprendo a manejar Internet para llegar a aprovecharla
de la manera que nos ha explicado. Cuando accedo a la Red, o no encuentro lo
que necesito para mi trabajo (estudio, investigación o lo que sea), o
descubro cosas muy interesantes ajenas a mis necesidades inmediatas que me hacen
perder tiempo porque no me puedo dedicar a ellas, o no logro organizar la información
de una manera manejable".
Y como bien resalta, "esta no es una declaración típica de un
tecnófobo, sino la declaración de quien quiere acceder a la información
y el conocimiento y no posee los elementos básicos, el alfabeto, los
prerequisitos de la cultura digital, para abrir este nuevo medio y aprovechar
sus riquezas. También es una declaración sobre la creciente complejidad
del sistema y la dificultad de apropiárselo: se ve lo que hay a primera
vista, pero cuesta penetrar y estimular el desarrollo de dinámicas a
partir de las acciones propias porque esto supone una maduración cultural
de la Red, que no viene con el disquete de conexión".
Continúa su acertada reflexión en el artículo 'Alfabetización
digital obligatoria' al resaltar que "la invención de la imprenta
ya trazó la línea divisoria entre las tecnologías medieval
y moderna y creó los analfabetos. Aunque los analfabetos que creó
la imprenta hoy gozan de buena salud en la mayor parte del planeta. ¿Podremos
decir lo mismo dentro de unos años de los analfabetos digitales que crea
Internet? ¿Estamos en condiciones de iniciar una discusión sobre la alfabetización
digital obligatoria? ¿Cuál debiera ser su marco territorial, político?
"
Fernández Hermana señala que "hay que desarrollar una nueva pedagogía
adaptada a Internet", lo que no parece tener mucho que ver con "el escaso alcance
de una cierta política oficial comprometida con llenar las aulas de ordenadores
para no plantear la discusión en sus justos términos. No me parece
aventurado pronosticar que el destino de nuestras sociedades estará indisolublemente
vinculado a la forma --y el tiempo-- como resuelvan esta cuestión de
la alfabetización digital obligatoria". No se vive de lo que se ingiere,
sino de lo que se digiere. En la educación, más.
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