¿El final de los mitos?
por
Rodolfo Carpintier
26/03/2003, 09:24 GMT+1
La casi totalidad de los nuevos conceptos de software de los últimos
años (que me perdonen SAP
-alemana- y Autonomy -inglesa-)
han sido americanos. ¿Un ejemplo de su creatividad? Más bien un
ejemplo de su capacidad de ejecución. Una cosa es el Plan de Negocio,
sobre todo con una firma de prestigio en la portada, y otra, muy distinta, la
posibilidad de mantener un buen grado de gestión empresarial cuando las
cifras pasan a ser elementos de valoración bursátil y los gestores
van perdiendo de vista a la cuenta de resultados.
La gestión de la empresa, en los últimos 5 años sobre
todo, se ha visto perturbada por conceptos de ingeniería financiera y
valoraciones ajenas a su valor añadido real, que sólo reflejaban la
afición al dinero y la especulación de unos cuantos inversores.
Lo malo es que, después de los avispados, cualquiera se ha considerado
capaz de acertar con sus especulaciones y empresas enteras han suscrito préstamos
para hacerse con acciones de su compañía a precios "preferenciales".
Ni que decir tiene que hoy, dichos preferenciales apenas están al 20% de su valor de compra, mientras que el préstamo que se tomó para
su compra sigue llegando al banco regularmente.
¿Es ético que una empresa promocione sus acciones -aunque sea
a precios preferenciales en ese momento- entre sus empleados? Todas cuantas
lo han hecho lo pensaron con las mejores intenciones, pero el resultado ha sido
nefasto.
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| ¿Qué tiene esto que ver con la capacidad de ejecución -en las empresas americanas- de la que hablábamos al principio? |
¿Qué hago cuando me cruzo por el pasillo con Gómez? Sé
que, gracias a mi propio convencimiento se endeudó -más allá
de sus posibles- por comprar acciones de la empresa en la que ambos trabajamos.
Si claro, yo hice lo mismo, la diferencia es que yo gano suficiente para hacer
frente a los pagos del préstamo y a Gómez le está costando
cada día más llegar a fin de mes.
¿Qué tiene esto que ver con la capacidad de ejecución
-en las empresas americanas- de la que hablábamos al principio? Simplemente
que ni siquiera la capacidad de ejecución garantiza un Plan de Negocio
que tiene los días contados. Otrora, empresas que cotizaban por encima
de los 100 dólares están cayéndose del Nasdaq por tener un valor inferior
a 1 dólar.
¿Si lo hicieron bien... qué ha salido mal? Los negocios del buen tiempo
-de dinero abundante- no tienen nada que ver con los de la época de las
vacas flacas. Muchas de las empresas de software de las que hablábamos
al principio -todas autoras de fabulosas ofertas de acciones financiadas a sus
empleados- se han quedado en la cuneta o van camino de hacerlo. ¿A qué
es debido? Muy sencillo: cuando sobra el dinero, cualquier empresa está
dispuesta a seguir la moda del día e invertir en proyectos y sistemas
de prestigio, aún sin estar muy seguro de cual será el ROI de
dicha inversión. Las cosas han cambiado y las empresas buscan soluciones
cuyo ROI venga casi garantizado de antemano. Todas las empresas que han generado
un gran mercado en base a un par de ideas bien vendidas, de repente se ven confrontadas
con "soluciones locales" menos impresionantes pero mucho más
baratas, y sin contrato de "rendición incondicional" (algo típico
en las empresas del sector) que conllevaba imposibles discusiones con nuestro
departamento legal.
En eso sí que los americanos nos han dado una demostración de cómo
se ejecuta un Plan de Negocio que convierte a una empresa local en multinacional
con millones -cientos de millones- de dólares de facturación en
5 años. Algunas incluso con beneficios muy importantes. El problema son
los cadáveres...poco a poco, se van acumulando en el cementerio de "Elefantes
Blancos" (grandes sistemas que nunca se han utilizado o no han servido
para su principal objetivo). Basta un cambio de tendencia, un golpe de timón
del financiero de turno y estas empresas ven que sus fracasos, ya conocidos
de país en país y de empresa en empresa, hacen que su crecimiento
se estanque, sus condiciones de venta sean inaceptables y su casa matriz no
entienda nada.
El resultado: de 100 dólares a 0,35 en 9 meses y el Nasdaq -patria de la mayoría
de estas empresas- por los suelos. Miles de empleados pagando préstamos
por acciones que compraron "descontadas" a 40 dólares y que, ahora, mientras
tienden al 0 absoluto, siguen pidiendo el pago de una deuda...¿de honor?
Ciertamente de juego.
Algo nuevo tenemos que idear sobre los valores éticos de un Alto Ejecutivo
y, sinceramente, la imitación de lo existente en EE.UU. no siempre parece
recomendable.