El futuro de la publicidad y la nueva televisión
por
Eudald Domenech
04/04/2003, 17:41 GMT+1
Durante años, los publicitarios debieron imaginar historias de breves segundos que, sin que el consumidor lo pida, aparecerían
inexorablemente en pantalla, en medio de un contenido, se trate de una película,
una serie o un programa en directo.
Estados Unidos, pionero en el sector de los PVRs (Personal Video Recorder),
demuestra permanentemente, mediante estudios de audiencia, que los telespectadores
le dan la misma importancia a los anuncios en tiempo real que cuando los
'saltan' en sus grabaciones.
Estamos acostumbrados a que el televidente nos perdone las interrupciones,
nos escuche, se interese, se divierta y compre. Hasta en algunos casos trascendiendo
la televisión, la música de los anuncios se ha convertido en líder
de ventas; o incluso, en cierta forma, el propio medio se ha convertido en un
recurso de marketing y comunicación, como en aquella época en
que los productos, ingenuamente, llevaban el rótulo de "Anunciado
en TV". Sin embargo, es justo reconocer que la relación del publicitario
con el público, es cuanto menos incómoda. Un estudio de Next Research
publicado en Business 2.0 en septiembre de 2002 reconoce que, aún a riesgo
de perderse contenidos interesantes, los televidentes evitan los anuncios porque
los consideran intrusivos y molestos.
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| Esta nueva época traerá un consumidor más maduro, más interesado en nuestros productos y más informado |
La aparición y el éxito del DVR (Digital Vídeo Recorder)
en 1999, y el actual lanzamiento de la siguiente generación, los primeros
PVR (Personal Vídeo Recorder) en nuestro país, dará origen
a una revolución que cambiará definitivamente la forma de comunicar
y vender. Mucho antes de lo que algunos se imaginan, y mucho más de
lo que otros temen. Aunque ya se han levantado voces que demonizan estos "vídeos
sin cintas" o "DVDs con disco duro". Opiniones que no desean ver más
allá de un palmo y que se cierran a una evidencia: inexorablemente, este
ciclo de cambios se ha iniciado.
Dentro de muy poco, el poder de decisión
y el poder decir cuándo vamos a publicidad, será cosa de los consumidores.
Y esto nos llevará a relacionarnos, conocer y comunicar con un consumidor
más maduro en su decisión de compra, más interesado en
nuestros productos y también más informado, sintiéndose
implicado y protagonista de la decisión de información o compra.
Se trata de la nueva publicidad, la publicidad dónde el televidente es
el auténtico protagonista y tiene la posibilidad de elegir cómo
y cuándo gestionar sus contenidos, y desde luego, la publicidad no deja
de ser un contenido.
Gracias a las funcionalidades de esta nueva televisión mejorada, podremos,
por ejemplo (entre otras muchísimas posibilidades), "pausar el directo",
alojar los contenidos en el disco duro de nuestro PVR, atender una llamada telefónica,
o resolver los deberes de los niños y, luego, recuperar la emisión
exactamente en el punto donde la dejamos. Después, simplemente
gestionamos esta pequeña diferencia de tiempo con el directo.
Pero que nadie piense que la publicidad y la televisión están
amenazadas. Por el contrario, ganarán en protagonismo e importancia,
y lo harán con ovación, oreja y vuelta completa al ruedo. La experiencia
de los consumidores que utilizan un PVR, en el mercado norteamericano, nos aporta
los primeros datos: el 71% de los televidentes ve un anuncio si le resulta entretenido
o si le interesa el producto; el 43% prefiere ver la televisión con las
funcionalidades de su PVR; el 42% ya no hace zapping y, lo más importante:
desde la compra de su PVR, el 61% declara ver más televisión que
antes.
| La publicidad no terminará: cambiará el modelo actual, y para mejor |
La aparición en el mercado de estos PVR traerá un nuevo formato
de anuncios. Estos "adver-tainment" serán la avanzada de una
nueva publicidad. Y naturalmente, la publicidad seguirá creciendo, junto
con la creatividad y las nuevas técnicas de ventas. No se dejarán
de hacer spots: se harán más spots, se hará otra publicidad,
con nuevos formatos, más completos, más participativos y con mayor
satisfacción para el consumidor. Simplemente cambiará el modelo: el modelo de publicidad, el modelo de negocio y el modelo de consumidor.
Y cambiará para mejor. La publicidad cambiará de lugar, los programadores
de la plataforma deberán tener en cuenta espacios dedicados a catalogar,
comparar y relacionar toda la oferta de servicios y productos que se pueda ofrecer,
los creativos deberán buscar nuevos caminos, los planes de medios se
volverán a inventar y, desde luego, cambiarán los anunciantes. Mayores
resultados, más creatividad, más atención, más responsabilidad,
más negocio.
Eudald Domènech
Consejero Delegado de Techfoundries