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Tecnología en la PYME. Capítulo III - El CRM
por
Redacción de Baquía
12/08/2003, 08:00 GMT+1
Ha estado de moda y sigue estándolo, pero menos. Customer Relationship
Management (CRM) responde a preguntas del tipo: ¿qué hago para
que toda mi empresa se vuelque con mis clientes y les ponga en el centro de
su atención? ¿Cómo garantizo que cualquier cliente, venga
del canal que venga (en persona, a través de e-mail, visitando nuestra
página web o por teléfono) tiene siempre el trato que le corresponde?
¿Cómo puedo dar a todos mis empleados información al minuto
de cualquier cliente con el que estén en contacto en ese momento?
En realidad, el complejo sistema de lo que es hoy el CRM surgiódel entorno
del soporte de atención telefónica y la problemática que
causaba el que un cliente importante fuera pasado a un call center que
desconocía su importancia, y le trataba como a cualquiera. Al cliente
no le gustaba, acostumbrado al trato con un vendedor que sí sabía
quién era y era todo deferencia hacia él.
Sencillamente pues, un CRM es el conjunto de herramientas informáticas
que permiten -desde el punto de vista técnico- garantizar el mismo servicio
a los clientes vengan a través del canal que vengan.
Son sistemas complejos que no funcionan a menos que la totalidad de
la empresa esté detrás de su implementación, y son lo suficientemente
caros como para que pocas PYMEs puedan permitírselos. Ahora, una empresa
americana, Salesforce
, ha sacado un servicio -sobre todo orientado a fuerzas de ventas, pero capaz
de cualquier otra prestación del CRM- para que se pueda contratar en
"pago por uso". Es decir, si tengo 15 vendedores, abro 15 cuentas
y ello hace asequible este tipo de herramientas sofisticadas para casi cualquier
tamaño de empresa. A Salesforce le han salido varios competidores nuevos
y algunos viejos. Los que representan a empresas consolidadas son, por ejemplo
Siebel -el líder mundial de este mercado, aunque SAP empiece a decir
lo contrario- e IBM, que han firmado un acuerdo para poner en marcha una oferta
similar a la de Salesforce y venderla por Internet también en "pago
por uso".
Aquí también estamos hablando de un oferta variada que resumimos
con el cuadro de empresas CRM que propone IT
Toolbox:
No todas operan en España, pero sí las más importantes.
En cualquier caso, para cualquier implementación de CRM, les recomendamos
leer con detenimiento las 12 recomendaciones de DestinationCRM, de las que les ofrecemos un resumen:
- Tenga una clara visión de qué tipo de servicio quiere
conseguir. Hablar de "quiero ser la empresa más amigable para
mis clientes" no quiere decir nada. "Quiero dar servicio personalizado
24 horas al día" es mucho más preciso.
- Consiga el consenso de la totalidad de la empresa. La parte técnica
de un CRM es sólo la herramienta, no el sistema. El sistema completo
sólo funciona si la totalidad de la empresa acepta la visión
que se haya determinado y está dispuesta a contribuir. Cualquier eslabón
que no esté convencido puede acabar con el proyecto.
- Si no puede medirlo no sirve. Un reciente estudio de distintas implementaciones
de CRM demuestra que hasta un 60% de los proyectos llevados a cabo no tenían
forma de saber si habían o no tenido éxito. Ejemplos de medidas
que se pueden poner serían: reducción en porcentaje del número
de clientes que perdemos de forma habitual (churn rate), aumento de
la facturación o el margen por cliente, aumento en el porcentaje de
compras de nuevos productos, etc.
- Si no hay soporte de la dirección, malo. Uno de los graves
problemas de la implementación de un CRM es la cantidad de cambios
de actitud que demanda de todos. No basta decir "somos una empresa centrada
en el cliente" . El total de la organización debe estar detrás
de la afirmación, empezando por la Dirección General. Si seguimos
pensando "vamos a ver como le vendo a este cliente este material obsoleto
sin que se de cuenta", no hay CRM que valga. Alguien de El Corte Inglés
nos comentó una vez "¿CRM? En El Corte Inglés llevamos
practicándolo desde que abrimos la tienda, hace 50 años".
Es decir, la tecnología sólo es el soporte de una actitud volcada
en el cliente.
- Involucre al cliente. Esto es como querer que nuestro hijo sea futbolista
si lo que gusta el es el tenis. O el cliente está realmente apreciando
el esfuerzo -y hay que probarlo con el mayor número posible de ellos-
o al final creamos un elefante blanco que cuesta un montón de dinero
y el cliente no aprecia el beneficio.
- Los usuarios son reyes. O involucras a los usuarios de la empresa
en las soluciones que se implementen -y las aceptan como suyas- o no funcionará.
Siempre hay mil razones para decir que algo no va como debe ir. Es primordial
que se involucren.
- La visión del negocio manda. No se trata de tener una aplicación
increíble que deje impresionados a nuestros competidores. Se trata
de disponer de una herramienta que nos ayude a conseguir unos fines definidos
en la visión y alcanzar unos resultados medibles definidos de antemano.
- El líder del proyecto es clave. Siempre surgen problemas.
Se trata de un cambio importante de filosofía y forma de hacer las
cosas. Hay que tener un director de proyecto capaz de aunar voluntades y servir
de mediador de los problemas entre departamentos que se plantearán.
- Sea prudente con los plazos y las prestaciones. Aunque sea necesario
tener una visión de conjunto, no trate de conseguirlo todo al principio.
Vaya construyendo sobre prestaciones que funcionan y consiguen resultados.
No intente cambiarlo todo en dos meses. El que la aplicación funcione
en dos meses no quiere decir que los empleados la hayan asumido en el mismo
tiempo.
- No se olvide de entrenar. La buena preparación del personal
es clave. No menosprecie el coste ni el tiempo que llevará.
- Mida resultados constantemente. Si no se mide no sirve. Hay que
saber donde estamos en nuestros objetivos y medir constantemente la marcha
del proyecto y los objetivos que se van alcanzando.
- CRM nunca termina. Como en el comentario del empleado de El Corte
Inglés, el concepto de centrarse en el cliente no termina nunca. El
proyecto es sólo el inicio. Luego, constantemente, a medida que se
conoce la herramienta y el propio cliente acepta sus beneficios, las prestaciones
van creciendo... en beneficio del propio cliente.
Por último, ¿cómo medir el ROI (Retorno de la Inversión) de un proyecto CRM? En un análisis elaborado por AMR Research, se destacaban los siguientes indicadores como medida del ROI en las implantaciones de CRM:
Y este es precisamente uno de los grandes problemas en la medición de ROI en CRM: las ventajas más notables se alcanzan en el medio/largo plazo debido al cambio de concepto en la relación con el cliente, mientras que a corto plazo básicamente se obtienen (y son más fácilmente medibles) los resultados relacionados con la reducción de costes de los procesos de relación con los clientes en las áreas de marketing y ventas.
Por ello, hay que disponer de un cuadro de indicadores compuesto tanto por indicadores a corto plazo como a medio/largo, así como un calendario aproximado de su cumplimiento.
Más información en Baquía Inteligencia: ¿Se puede calcular el ROI en un proyecto CRM?
Conclusión
Si la lectura de todo esto le ha llevado a la conclusión "Esto
no es para mi PYME", píenselo otra vez. Su competidor más
cercano puede estar en ello y convertirle en una empresa en desaparición.
Eso no quiere decir que no sea una decisión seria, compleja y cara. Así
que trate de hacerlo sin prisas, pero sin pausas. Su cliente y su negocio se
lo agradecerán.
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