No presentarse en Fitur
por
Álvaro González-Alorda
17/01/2005, 11:44 GMT+1
basta hacer la prueba en Google para comprobar que los hoteles y cadenas españolas
están lejos de tener una estrategia de marketing online: la búsqueda
“hotel + madrid” sólo proporciona dos enlaces páginas
de hoteles entre los diez primeros resultados, el resto son páginas de
aglutinadores e intermediarios; mientras que la búsqueda “hotel
+ boston”, por ejemplo, arroja diez enlaces a hoteles sobre diez resultados.
Quedan pocos días para el estreno de Fitur,
feria en la que más de 100.000 profesionales de la industria turística
(46.000 personas exponen y 54.000 personas visitan) se reunirán para
mostrar su oferta, establecer contactos y hacer negocio. Teniendo en cuenta
que el 58% de los expositores son nacionales, puede afirmarse con rotundidad
que el sector turístico español confía en la venta
directa en el mundo offline. Y es un hecho que las cifras de Fitur
mejoran cada año.
Sin embargo, en el mundo online, la mayoría de los hoteleros españoles
renuncia a la venta directa a través de sus páginas web,
debido a una inexplicable dejadez que les lleva a permanecer ocultos o a ceder
el control de su negocio a intermediarios, lo que supone un notable coste en
términos financieros y también de integridad para la propia marca.
¿Por qué esta actitud?
La mayoría de las páginas web de los hoteles han sido creadas
por diseñadores sin conocimientos sobre cómo funciona la industria
hostelera y a partir de indicaciones de hoteleros que no son expertos en estrategia,
distribución y marketing en Internet, de tal manera que muchas sólo
alcanzan la categoría de folleto online, con un diseño
más o menos afortunado.
Algunas cadenas han desarrollado un sofisticado website corporativo con altos
estándares de arquitectura, diseño y usabilidad, pero han
olvidado promocionar en los buscadores las páginas web de cada
uno de sus hoteles de modo individual y diferenciado. Torpeza que les deja fuera
de juego cuando cualquier posible cliente teclea en un buscador “hotel
+ nombre de la cadena + marbella + golf”, por ejemplo.
Y es que un marketing excesivamente corporativista y centralizado se lleva
mal con la inalienable libertad de los clientes para cambiar de marca en cada
uno de sus viajes. Es decir, cada hotel de la cadena tiene que ganarse localmente
su reputación y para ello debe disponer de suficientes herramientas de
comunicación y marketing, y -sobre todo- de perfiles profesionales apropiados.
Los problemas empeoran para los hoteles cuyas páginas web han sido artísticamente
diseñadas con tecnología Flash,
debido a tres razones:
- Los buscadores no pueden leer el texto sobre este tipo de programación.
- La escasa utilidad que tiene ver una danza de letras e imágenes
en torno al logo del hotel.
- La paciencia de los usuarios es limitada y tiende a reducirse.
Teniendo en cuenta que –según Forrester- el 80% de las visitas
a una página web procede de buscadores y directorios, es como para replantearse
volver al HTML. Por otra parte, la tecnología de los motores de búsqueda
ha avanzado de tal manera que quedan lejanos aquellos días en los que,
colocando los meta tags apropiados en el código
fuente de la página web, se lograba escalar –y muchas veces falsear-
posiciones en los ránkings de las búsquedas.
Actualmente, los buscadores "son más listos", ya que valoran
los textos descriptivos insertados en la página. Esto abre todo un panorama
para la promoción online de los hoteles en su propia localidad, que podrían
incluir en sus textos información sobre la oferta turística fuera
del hotel: museos, deportes, ocio, etc. Además, los buscadores también
evalúan la popularidad de las páginas web a partir
de la cantidad de tráfico que desarrollan y de los enlaces que reciben
desde otras páginas.
No obstante, si el usuario no puede fácilmente hacer una reserva en
la página web, o hay ausencias importantes en la descripción de
las habitaciones, o las imágenes son borrosas, la posisión en
el ránking carece de interés, ya que nadie visitará ni
reservará habitaciones online.
Las estimaciones más moderadas apuntan que para 2005, cerca del 25%
de las habitaciones hoteleras serán reservadas a través de Internet.
Ante este panorama, no apostar ahora por empezar a desarrollar una estrategia
de marketing online sería tan arriesgado como no presentarse en Fitur.
Álvaro González-Alorda
es periodista especializado en Marketing Relacional Turístico
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