Linux convierte en oro todo lo que toca
por
Iñaki I. Rojo
21/12/1999
00:00 GMT+1
Hay un comentario que recorre estos días los pasillos de Wall Street: 'Si las acciones de tu empresa van hacia abajo, añade Linux al nombre de la compañía'. Parece una broma pero todo lo relacionado con Linux se transforma en oro en los mercados. Los desarrolladores de 'software gratuito' se hacen ricos, las empresas que van mal se convierten en amigas íntimas del Pingüino, las grandes firmas de tecnología se apuntan al 'open source' y los inversores y las empresas de capital riesgo no dudan en financiar las nuevas propuestas que tengan que ver con Linux.
¿Qué es Linux?
Linux no es un detergente. Es un sistema operativo creado a principios de los noventa por Linus Torvalds con la ayuda de numerosos desarrolladores por todo el mundo. Se puede descargar gratis en Internet y el código fuente es público. El término Linux se refiere técnicamente sólo al kernel o núcleo del sistema operativo, pero por extensión, se llama Linux a todo el sistema operativo y el resto de sus aplicaciones. El 'open source' no se acaba en Linux, pero Linux es su bandera.
Mirando atrás
En los 80, Andrew Tanenbaum, un profesor de informática alemán especialista en diseño de sistemas operativos escribió el OS MINIX para ayudar a sus alumnos a entender un poco los entresijos del Unix. En la primavera del 91, el estudiante finlandés de 21 años Linus Torvalds empezó a trabajar para sacar más partido al MIMIX.
A principios de los 90, las investigaciones de Torvalds se tradujeron en el kernel o núcleo de Linux, e hizo público el código fuente a través de la GNU General Public License (GPL)
para que cualquiera pudiese estudiar o modificar el programa. La colaboración de numerosos desarrolladores a lo largo del mundo ha sido una de las causas del rápido desarrollo de Linux y de su fama de robusto -miles de ojos pueden buscar y corregir errores- frente sus competidores.
Comdex: Linux, año 0
En el último Comdex (la mayor feria mundial de informática y derivados que se celebró en Las Vegas el pasado noviembre) Linux se hizo mayor. El sueño de un finlandés se convirtió en la razón de ser muchas nuevas empresas y en objeto de codicia de gigantes informáticos e inversores.
Ya no era el reducto de la comunidad hacker, de los amantes del software libre y enemigos de todo lo que huele a Bill Gates. El mundo de los negocios empezó a pensar en Linux como generador de dinero. ¿Un programa gratuito con el código fuente público puede dar dinero? Pues sí: soporte técnico, aplicaciones específicas e incluso pingüinos de peluche forman parte del negocio Linux.
Tras una carrera marginal, en la que hacer funcionar Linux era una labor artesanal, los nuevos chips diseñados por Intel, Compaq, IBM, Motorola, Sun Microsystems, UltraSparc y muchos más, se adaptan perfectamente a las nuevas versiones de Linux.
Contradicción
La idea de hacker dibuja en la cabeza a un individuo un tanto desaliñado e inconformista o, cuando menos, tecnológicamente autodidacta y rebelde contra las normas del mercado. El mismo Torvalds se mueve en chancletas y pantalón corto en los salones llenos de encorbatados. El mundo hacker también lleva ligado una idea de comunidad, apoyo y solidaridad. Y precisamente uno de los símbolos de esta sociedad de iniciados es el 'open source' y la filosofía que encierra: programas para ayudar a las personas, no para ganar dinero.
Algunos dicen que escriben el código fuente como quien escribe poesía y encima después se lo regalan a todo el mundo para que hagan con él lo que quieran.
Es por eso que cuando se habla de negocios y dinero, los linuxianos fruncen el ceño. Por un lado el matrimonio Linux-capital sólo puede beneficiar el desarrollo de este sistema operativo y convertirlo en una auténtica sombra que caiga sobre el gigante de Redmond. Pero por otro, los desarrolladores de Linux ven como su mimado producto cae en manos de algunos businessman trajeados a los que tanto aborrecen.
Como muestra sirve perfectamente la OPV de Red Hat, que, cargado de buenas intenciones, quiso compartir su éxito (en forma de 800.000 acciones) con los miles de desarrolladores que han escrito 500 de los 573MB del código fuente del sistema operativo del que vive. Pero las reglas del mercado acabaron con el sueño: primero E-Trade, encargada de gestionar la OPV, rechazó a muchos candidatos por no cumplir con sus exigentes requisitos, y después un cambio en el precio a última hora dejó a otros tantos fuera.
El software gratuito que crea fortunas
Red Hat, el rey Midas de la comunidad Linux, inició la fiebre de los mercados por el open source en general y Linux en particular. Desde la OPV en agosto sus acciones han subido un 425%. Esta empresa, líder en ventas de Linux, declaró pérdidas de 3,6 millones de dólares en el tercer cuarto de 1999 (por en medio está la compra de Cygnus por 674 millones de dólares). Poco importa, sus acciones suben como la espuma y acaba de anunciar un split que duplicará sus títulos.
El 5 de noviembre, en la OPV de Cobalt Networks, que fabrica servidores pequeños y especializados, sus acciones se vendían a 22$. A finales del mismo mes ya valían 160$ (+620%). En los primeros nueve meses de 1999, la compañía vendió por valor de 13,8 millones de dólares y declaró 13,7 millones en pérdidas. Entre sus mecenas están Goldman Sachs, Merrill Lynch, Soundview Financial y BancBoston Robertson Stephens.
La excusa de la espectacular OPV de Andover.Net no es sólo de que se dedique a desarrollar Linux. Tras las acciones de Andover, que triplicaron su precio el mismo día de su estreno en bolsa (13 de diciembre) había alguien más que sus empleados e inversores institucionales. A través de la fórmula OpenIPO, la empresa de Acton (Massachusetts) tentó a los particulares ofreciéndoles el precio inicial de 18$, que se convirtió 63.38$ en dos días de mercado.
Las acciones de Applix se negociaron el último año a un precio que oscilaba entre los 2 y los 10 dólares. Pero a finales de agosto, los títulos del pequeño fabricante de programas para Linux empezaron a pegar saltos sin ningún motivo aparente. El viernes 27 ganó 6,50$ y cerró a 16,50$; el lunes siguiente llegaron a $24.69. La explicación: después de la OPV de Red Hat (11 de agosto) el nombre de la compañía empezó a aparecer en los 'chatrooms' y los inversores avezados se lanzaron sobre sus acciones dentro de la creciente popularidad que adquiría Linux.
Los títulos de Be, que desarrolla su propio sistema operativo, subieron un 48% un día después de que se publicase su posible adquisición por parte de Red Hat. En medio de la tormenta sobre Microsoft, cualquier alternativa a Windows parece buena.
Otro fabricante de servidores para Linux, eSoft, aprovechó la fe ciega de los peces gordos en el open source, para aumentar su valor. El anuncio de Intel en Comdex de que invertiría en eSoft, disparó el precio de sus acciones (113,85%) un día después.
Tocadas por la mano de Linux o la locura de WallStreet, V-One, Learn2.com, y Santa Cruz Operation también tuvieron que mirar hacia arriba para localizar a sus acciones.
Otras empresas linuxinas están en la línea de salida para conseguir un trozo del pastel del mercado: Caldera Systems, Collab.net, Linuxcare, SuSE, TurboLinux o LinuxMall. Aunque no se decidan por una OPV, el capital apoya los proyectos Linux. Linuxcare, por ejemplo, no tiene problemas para conseguir nuevas fondos: Sun y Dell, entre otras, han invertido 32,5 millones de dólares para financiar sus proyectos de expansión.
Contra Microsoft, mejor al lado de Linux
Corel se daba cabezazos contra el cemento tratando de que su Wordperfect se abriese camino en el reinado del Word de Microsoft. En esto que llegó Comdex y el fabricante de software canadiense se convirtió en Ave Fénix. Presentó el Corel Linux OS, con la intención de convertir Linux en algo tan fácil
de usar como Windows, y una versión Linux del CorelDraw y del Wordperfect Office. Para colmo, se rumoreó que Red Hat le andaba tirando los tejos... Sus acciones rondaron los 4$ durante todo el año para terminar con una subida acumulada del 700%. Quien quiera ahora una acción de Corel tendrá que pagar unos 40$.
El caso de Corel constituye para muchos el ejemplo de un advenedizo que se pega al sol que más calienta, y su matrimonio con Linux no justifica en absoluto que sus sonoros fracasos pasados se tornen ahora en éxitos.
VA Linux Systems, capítulo a parte
Lo merece porque ha batido varios récord. De la noche a la mañana, Larry Augustin ha entrado en la lista de Forbes 400 Richest People in America. Después de fijarse el precio de las acciones a 30$, abrieron el primer día de cotización a 299$, con más de un millón de títulos intercambiados en los primeros minutos en el mercado. Esta empresa de Sunnyvale, California, que vende servidores que funcionan bajo Linux, cuenta ya con una valoración en el mercado de 9.500 millones de dólares, una cifra similar a la de Terra. La diferencia es que VA Linux emplea a 179 personas por las cerca de 1.000 que trabajan en la filial de Telefónica España.
Augustin, de 37 años, no podía imaginar cuando fundó su empresa hace 10 años que acabaría cotizando en Wall Street en medio de la Linuxmanía, convirtiendo la IPO de VA Linux (9 de diciembre) en la más exitosa de la década y su 16% de la compañía en 2.000 millones de dólares.
Los inversores no apostaron a ciegas, detrás de la OPV estaban cuatro de los fuertes de Wall Street: CS First Boston, Deutsche Bank, Hambrecht & Quist and Lehman Bros. ¿Pero, VA Linux (o el Linux en general) valen tanto dinero o todo esto no es más que especulación pura y dura?
Los grandes no se quieren quedar fuera
Todos quieren apuntarse en la lista para bailar con el pingüino. No hay más que echar un vistazo a los nombres que andan detrás de Red Hat. Grandes de la industria tecnológica como Compaq Computer, Dell Computer, Silicon Graphics e IBM han invertido o se han asociado con la empresa del sombrero rojo. Un día antes de su OPV, Oracle anunció que crearía una división especializada en desarrollar Linux. Intel ahora posee el 4,5% de la empresa, mientras que las firmas de capital riesgo Greylock y Benchmark Capital tienen el 13,1% y el 8.7%, respectivamente. Hewlett-Pakard también está tratando de hacer que Linux sea compatible con sus procesadores.
Comienza el reinado de Linux o en Wall Street se han vuelto locos
Se puede intentar explicar la razones de la fiebre de Linux que padece Wall Street.
1. EVIDENTE
A rey muerto, rey puesto. Las trifulcas con el Departamento de Justicia han abierto una grieta en el monopolio del Windows de Microsoft. Los inversores huelen la sangre y buscan alternativas entre las empresas que más directamente se pueden beneficiar. Ahí está Linux.
2. INTERNET
Linux se asocia con la revolución de Internet y el comercio electrónico. Es una de las piezas que puede formar parte de la nueva
nueva infraestructura del mundo de los negocios.
Linux creció en Internet y ahí es donde se mueve a sus anchas: su mayor uso es en los servidores web. El desarrollo de agendas electrónicas, móviles, portátiles y 'beepers' como medio de conectarse a la red, ha llevado a los fabricantes a buscar un sistema operativo pequeño que no se coma todos los recursos del sistema (¿alguien dijo Windows?). Ahí está Linux.
3. MOMENTUM
Según los expertos, los inversores apuestan por las empresas Linux porque es el momento de hacerlo, y nadie piensa todavía en dinero a largo plazo. Además, muchas de las subidas espectaculares tienen que ver con la pequeña cantidad de acciones que mueven estas empresas.
Y después qué
Especular con lo que hará el mercado con las acciones de empresas ligadas a Linux es muy complicado. El movimiento normal vendrá en función del futuro de Linux, que parece bastante prometedor. Pero no se descarta que de repente a todos los brokers les dé por recaudar beneficios y mandar a todas al pozo. Padecen de 'gran volatilidad', que se dice.
El futuro crecimiento de Linux puede recibir un fuerte impulso con el desarrollo de los chips de 64 bits de Intel, que se supone darán lugar a una nueva generación de servidores más grandes y potentes. VA Linux es sólo una de las compañías que preparan Linux para el 'Itanium', pero el empujón definitivo se lo pueden dar vendedores como Red Hat, Caldera Systems, SuSE o Turbolinux, que actualmente comercializan nuevas versiones de Linux.
Para acabar, cifras: IDC (Internet Data Corporation) estima que la compra de computadoras basadas en Linux aumentará un 25% hasta el 2003, tres veces más que las máquinas con otros sistemas operativos.