Es totalmente comprensible el deseo de muchos adultos de proteger a los niños que navegan por Internet (que cada vez son más y más jóvenes) del contenido de los numerosos nodos violentos o pornográficos.
Pero también es comprensible la preocupación de aquellos que defienden la libertad en la Red y que temen que se institucionalicen determinados instrumentos potencialmente útiles para la censura utilizando a los niños como excusa. Los filtros de contenidos están en el punto de mira.
Poniéndole límites a la Red
Un filtro es todo aquel sistema que impide el acceso a determinados nodos cuyo contenido sea violento o pornográfico.
Aunque los navegadores más populares, como las últimas versiones de Internet Explorer, incluyen una opción que limita los contenidos, esto no se considera un filtro, ni tampoco una amenaza contra la libertad en la Red. Al fin y al cabo sólo afectan a aquellos que deseen autolimitarse.
Los que se entiende por filtros, y los que son realmente polémicos por su potencial uso censor, son programas como Cyber Patrol, Net Nanny, Surf Watch, Cyber Sitter, WatchDog, X-Stop, Cyber Sentinel, SOS Kid Proof...
Los filtros limitan el acceso a Internet de diferentes maneras. La mayor parte funcionan como el corrector de Word, e impiden el acceso a las páginas en las que encuentra determinadas palabras malditas.
También incluyen otras funciones limitadoras: se puede programar el tiempo máximo de navegación, en qué momento del día se puede navegar, guarda el recorrido y las páginas visitadas, impide que se faciliten teléfonos y direcciones...
Y luego están las polémicas listas negras. Si una URL está fichada en la lista negra (diferente para guardián) el filtro la bloquea.
¿Por qué filtrar la Red?
¿Por qué querría alguien limitar su acceso a Internet de esta manera? Pues sencillamente porque tenga niños con acceso a su máquina y no quiera que sus tiernas e inocentes mentes sufran el impacto de determinadas imágenes. O porque, aún siendo adulto, también sea tierno o inocente, o sus creencias le aconsejen no acceder a estos sitios.
Dejando a un lado a los particulares, los principales usuarios de los filtros son las escuelas, universidades e instituciones con afán protector, algunos proveedores de acceso, y aquellas empresas especialmente preocupadas por la moral de sus empleados, o porque estos no pierdan el tiempo en determinados sitios.
A favor de los guardianes
Por una parte, los padres y educadores preocupados por lo que los niños visiten y hagan en sus horas de navegación. Por otra parte, y empujados por esos adultos tan preocupados por la inocencia infantil, han surgido numerosas asociaciones e iniciativas que presionan para filtrar los contenidos de la Red. Estas son las que más han destacado:
- En diciembre de 1997 más de 650 participantes (entre los que se encontraba el vicepresidente Al Gore), representantes de unas 300 organizaciones se unieron bajo la Internet Online Summit: Focus On Children, que exigía herramientas tecnológicas de control, un endurecimiento de la ley y un programa de concienciación para padres y escuelas.