El Estudio General de Medios (EGM) ha hecho público su último informe con datos sobre la penetración de Internet en España hasta marzo del presente año. Teniendo en cuenta que la pasada primavera se empezó a facilitar acceso gratuito a Internet en España, resultaba especialmente interesante comprobar si este fenómeno se reflejaba de alguna manera.
Pues bien, los números son alentadores, casi 4 millones y medio de españoles cuentan ya con acceso a Internet y el ritmo de crecimiento se está incrementando, desde noviembre de 1999 700.000 españoles se han hecho navegantes. Pero lo mejor es que casi todos los nuevos internautas ejercen como tales desde sus hogares. Efectivamente, parece que el acceso gratuito tiene algo que decir al respecto de la implantación de Internet.
Población de españoles en la Red
En mayo de 1999 arrancó el fenómeno del acceso gratuito a Internet, que no se popularizó hasta unos meses después. Desde entonces hasta marzo del presente año 1'212 millones de españoles se han adentrado en la Red.
De los 34'734 millones de españoles con más de 14 años que residen en suelo patrio, actualmente y según el último EGM, ya son 3'660 millones los que navegan habitualmente (10'5% de la población), y hasta 4.300.000 tienen acceso (12'4%).
A este ritmo el internauta español pronto abandonará la lista de especies protegidas.

Hábitos del internauta español
El 38'3% de internautas encuestados habían navegado por última vez el día anterior y el 36'7% en algún momento de la última semana. Este dato puede parecer anodino, pero en realidad también muestra un importante incremento en el uso de la Red.
Desde el inicio de Internet hasta marzo de 1999, el número de españoles que accedían diariamente a la Red se encontraban en franca minoría frente a los usuarios ocasionales.
Hábitat del internauta español
2'22 millones de españoles (51'4%) acceden a la Red desde sus domicilios, 1'768 millones (40'9%) desde el trabajo, y 700.000 (16'2%) desde ese bastión para aquellos estudiantes sin recursos que son las universidades.
En este sentido las cosas están cambiando muy deprisa, el uso de Internet está creciendo más en los hogares que en ninguna otra parte. Todo un síntoma de madurez.
En noviembre de 1999 el 47'3% accedían desde sus casas, el 40'1% desde el trabajo y el 16'2% desde la universidad. Esto supone que 505.000 de los 700.000 nuevos internautas que se han dado de alta en los últimos cuatro meses acceden desde sus domicilios.

Cuestión de sexo, cuestión de edad
Pese a que las diferencias se van reduciendo lentamente, la Red continúa siendo un feudo masculino. A pesar de que un 51'4% de la población total española de más de 14 años pertenece al género femenino, apenas un 38'7% de los internautas son mujeres.
Si se miran los usuarios del último mes el porcentaje es aún peor. Un 35'2% frente a un 64'8% de hombres. Alguien debería hacer algo al respecto.
Por otra parte, indiscutiblemente Internet es joven. El 33'4% de los internautas tienen entre 25 y 34 años, el 32'5% entre 14 y 24, seguidos ya de lejos por un grupo del 19'4% que cuentan entre 35 y 44. A partir de los 45 años el porcentaje de Internautas empieza a bajar peligrosamente, más allá de los 55 años la penetración es casi inexistente.
Los medios del navegante español
Internet se mueve como pez en el agua en las clases medias, el 41'3% de los internautas son de clase media-media, el 24'9% de clase media baja y el 14'7% de clase media alta. Parece que ni a los muy ricos (7'4%), ni a los muy pobres (11'8%) les da por Internet ¿Por qué será?
En cualquier caso no se aprecian grandes diferencias respecto a otros periodos de tiempo analizados.
El 52'5% de los internautas se costean sus horas de navegación, un afortunado 39'8% navega a costa de la empresa y un 15'8% de la facultad. También en este caso se aprecia un crecimiento sustancial de los internautas caseros. En noviembre del año pasado sólo eran un 49'3% los que se pagaban su acceso mientras que el porcentaje de aquellos que navegaban a expensas de otros era prácticamente el mismo.

Costumbres del navegante español
El 88'2% navega por la Red (la pregunta es qué narices hace con Internet el 11'8% restante), el 79'3% consulta el correo electrónico y el 35'8% confiesa que transfiere ficheros. El 27'7% le da a la Red otro tipo de usos, que cada uno imagine lo que prefiera.
Españoles computerizados
Aunque cada vez es menos necesario contar con una computadora para estar conectado, el acceso a la Red y el uso de PCs aún siguen siendo dos variables íntimamente relacionadas.
Es un hecho indiscutible que prácticamente todos los internautas cuentan con una computadora, lo que resulta más interesante es ese grupo de individuos que disponen de una de estas máquinas o de conocimientos informáticos pero aún no están navegando ya que son, al menos en potencia, los que más papeletas tienen para irse sumando en breve a Internet.
Ya son 10'159 millones los que usan una computadora personal, lo que supone un porcentaje de penetración del 29'2%. El crecimiento en este campo también es destacable, pero inferior al incremento de internautas. Desde noviembre de 1999 hay 600.000 nuevos españoles computerizados.
Cuando el EGM matiza y se queda con los usuarios habituales el porcentaje disminuye a un 21'6% (algo más de 7 millones y medio). En ambos casos el resultado es exactamente el doble de los usuarios de Internet.
El marco europeo
Aunque estamos creciendo, aún estamos lejos de la penetración de Internet en la mayoría de los países europeos (valgan como ejemplo Italia con más del 15% o Islandia con casi un 85%).
Además, Europa no se queda quieta esperando que España le alcance. Según un informe de International Data Corporation (IDC) el uso de Internet en Europa occidental está incrementándose a un ritmo que promete que, para el 2003, el 50% de la población estará conectada. Los 81 millones de europeos occidentales que estaban conectados a finales de 1999 pasarán a ser 215 millones dentro de tres años, y gastarán online alrededor 124.000 millones de euros.
Definitivamente, no está el patio como para dormirse en los laureles. Quien tenga en su mano el contribuir a que Internet continúe creciendo en España debería ponerse de una vez manos a la obra.