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Dotcoms en vías de extinción

por Iñaki I. Rojo
24/04/2000 00:00 GMT+1

Muchas voces vienen alertando sobre la situación financiera de algunos cibercomercios. La época de vino y rosas, de inversores apostando a ciegas, hipervaloración bursátil y pérdidas, muchas perdidas y cada vez más pérdidas, parece que tocaba a su fin.

La paciencia del mercado y la tolerancia del capital riesgo hacia los dotcoms que nunca alcanzan beneficios se agota. Ha sonado la alarma y muchas empresas han pasado a DEFCON 1: queda poco que rascar en la caja fuerte, el dinero ya no entra como antes y la valoración de la empresa cae en picado.

El primer aviso

A mediados de marzo Pegasus Research International publicó un estudio encargado por Barron's en el que se pone en tela de juicio la salud de algunos negocios de Internet.

Pegasus abrió el arca de varios cibercomercios y se encontró con la caja de Pandora: estaban vacías de 'cash', lo que desató vientos huracanados que sembraron de duda la viabilidad de muchos negocios virtuales.

Al menos 51 compañías de Internet, afirma el informe, se quedarán sin dinero en menos de un año. Entre las citadas se encuentran la tienda de música CDNow, la compañía de redes de seguridad Secure Computing Corp., nodos de medicina online como Drkoop.com o Medscape y el comercio de ultramarinos Peapod.

La presencia de CDNow en la lista de sospechosos se corroboró días después tras analizar los papeles que entregó a la Securities Exchange Comisión (SEC). Los contables expresan 'serias dudas' sobre su capacidad para continuar con sus operaciones, mientras desde la compañía se afirma que disponen de dinero para pagar facturas sólo hasta el 30 de septiembre.

Poco después le ocurrió exactamente lo mismo a Peapod y a Drkoop, que confesaron a la SEC pérdidas sustanciales y poco efectivo para afrontar el futuro. La noticia hizo caer a las acciones de Drkoop un 41%.

Y la lista crece cada día: el último, Corel.

Antecedentes penales

Antes de desvelar su lamentable estado financiero, CDNow y Peapod aparecieron en los medios tras frustrar sendas operaciones financieras.

El 'verdulero' perdió a su CEO Bill Malloy por razones de salud, lo que provocó la estampida de un grupo de inversores que tenían preparados 120 millones de dólares para sumar a los míseros 3 millones líquidos de que disponía.

CDNow, por su parte, busca socios estratégicos para hacerse fuerte en el competitivo y polémico mundo de la venta de música online. A mediados de marzo pifió la fusión con Columbia House (propiedad al 50% de Sony y Time Warner) por motivos financieros. A Columbia House, que vende música por correo, tampoco le van nada bien las cosas, precisamente por la fuerte competencia de las tiendas online.

CDNow, trata de transformar en beneficios sus nada despreciables ingresos: en el último trimestre de 1999 obtuvo 53 millones de dólares en ventas, pero perdió 34,5 millones (en ese periodo se fundió nada menos que 26 millones sólo en marketing). Desde que abrió sus puertas, en 1994, ya ha acumulado 174 millones de dólares en pérdidas.

El mercado, ya antes de los últimos vaivenes, castigaba sin piedad el valor de estas compañías. CDNow, que llegó a negociar sus títulos a 35$ ve ahora como se venden con una coma de por medio (3,5 dólares por acción); Peapod, el mismo día que perdía CEO y financiación, cayó un 54,4% en la bolsa.

Crónica de una muerte anunciada

Un reciente informe de Forrester Research se apunta a la lista de las predicciones catastrofristas sobre las tiendas online. Bajo el explícito título de 'La muerte de los cibercomercios', dibuja un panorama devastador para un futuro cercano.

La fuerte competencia combinada con la tendencia ya iniciada a deshacerse de las acciones de dotcoms provocará una cadena de bancarrotas, lo que conducirá a que la mayoría de los comercios que operan sólo en Internet estén fuera del negocio el próximo año, afirman en la consultora.

'La luna de miel del comercio online ha terminado', dice Joe Sawyer, analista de Forrester. 'En los últimos tres meses, nombres conocidos como Beyond.com y CyberShop han cerrado sus puertas, Amazon.com y Boo.com han despedido empleados y Wall Street ha golpeado duramente las acciones de los dotcoms líderes. Esto no es una turbulencia temporal', añade.

Mark Doll, consultor de Ernst & Young, lo termina de arreglar: 'Hay 30.000 cibertiendas ahí fuera, y probablemente 25.000 tendrán que cerrar'. Por lo menos, esta debacle ayudará a los grandes y a los que lo hagan mejor, que tendrán menos competencia a la que batir.

Los que están sacando tajada de esta situación de pánico son los abogados y consultores, que no paran de recibir llamadas de socorro de empresas de la Red que no pueden afrontar los pagos o que necesitan ayuda para

reorientar su negocio.

El castigo de los inversores

Es difícil para cualquier compañía aguantar una caída superior al 50%; pero si se trata de una empresa de Internet que no tiene beneficios y no le queda un dólar en efectivo -por lo que utiliza sus acciones para pagar a sus empleados y financiar su expansión-, la pérdida de valor en el mercado puede resultar definitiva.

En el océano de Internet nadan dotcoms como peces globo, hiperinflados por su capitalización bursátil. Tal es su tamaño que resultan difíciles de digerir por los depredadores de la Red. Pero, a medida que se desinflan, se van acercando a la medida adecuada de las fauces de los peces gordos.

Hay muchas empresas que se han dejado más de la mitad de su valor en los últimos meses. Grandes como Yahoo! (-55%)* o Amazon (-60%) han mantenido el tipo, por en medio están los mentados CDNow y Peapod, rondando el 83% de bajada, y al final del pozo se encuentran compañías como Beyond.com o eToys, que se han dejado un 93%.
   * Todas los porcentajes son variaciones desde máximos a 24/04/00.

Tenemos entonces que compañías como eToys, que llegaron a valer más de 8.000 millones de dólares, se pueden comprar hoy por menos de 1.000. Otros, como Buy.com (-83%), han visto como en las últimas semanas varios de sus empleados saltaban por la ventana (figuradamente).

Luz al final del túnel

Para algunos, el panorama no es tan desolador. El Nasdaq necesitó sólo un par de jornadas para recuperar todo lo perdido el viernes en que se anunció que por fin el alfiler había atravesado la burbuja.

En la Red darwiniana donde sólo los fuertes sobreviven, veteranos como Yahoo! permanecen impasibles ante la crisis de sus menores. Mientras los demás buscan monedas entre las telarañas, Yahoo! declara ingresos (228 millones de dólares) y beneficios (63,3 millones) espectaculares en el primer cuarto de 2000, y anuncia que ha sumado otros 214 millones de dólares a su dinero en efectivo, con lo que tiene 1.175 millones y ninguna deuda pendiente.

Otros como Peapod, tras varias semanas desesperadas, consiguen al final un mecenas que les saca de la ruina y las da otra oportunidad. El salvador fue la cadena de supermercados alemana Ahold que, aprovechando el PVP de Peapod, ha comprado el 51% por 73 millones de dólares.

Además, hay estudios que ven las cosas con un cristal de otro color. Según Boston Consulting Group, el 38% de las compañías de Internet son rentables, cifra que alcanza el 50% si se trata de empresas ancladas al mundo real. Y las estimaciones del informe también son como para que una mueca de dolor torne en sonrisa: las compras en la Red crecerán un 85% este año, hasta alcanzar los 61.100 millones de dólares.

Y ahora, ¿qué hacemos?

Es evidente que el ciberespacio no es infinito y no hay sitio para todos: muchos comercios de la Red están condenados a adaptarse o desaparecer.

A parte de realizar ajustes o reconvertir por entero el negocio, la única salida para sobrevivir es aliarse con sus hasta ahora rivales o dejarse absorber por algún gigante offline que

desembarque en la Red y esté dispuesto a pagar por una buena cartera de clientes.

Los jugadores que queden en liza deberán ser un poco más cautos: aplicar el sentido común, reducir gastos y no olvidar que algún día hay que conseguir beneficios. Porque el panorama ha cambiado bastante:

  • OPVs. Las empresas de Internet salían a Bolsa y subían sólo por tener algo que ver con la Red. No importaba a qué se dedicaban ni cuál era su plan de negocio y expectativas futuras. En los tres primeros meses de este año 109 de las 135 OPVs están por debajo de su precio de salida, y una larga lista de empresas han pospuesto su salida a bolsa a la espera de tiempos mejores.
  • Tiempo de rebajas. Las tremendas pérdidas de valoración de las empresas de Internet han mermado drásticamente su fuerza: Las stock options con las que se retienen empleados y se atraen nuevos talentos son papel mojado, el poder de compra por medio del intercambio de acciones se desvanece y el precio de las empresas es tan bajo que cualquiera que tenga un dinero ahorrado las puede devorar.
  • Venture capital no tan aventurero. Tanto los inversores como las empresas de capital riesgo se han hecho con lupas de 1.000 aumentos para analizar a qué se dedica esa empresa de la Red que pide dinero y cuándo recuperarán lo invertido.

Al final, lo lógico es que se imponga la lógica: quedarán las empresas fuertes, que sirvan para algo, con un plan de negocio exhaustivo, unas expectativas de crecimiento razonables y con beneficios o con opciones claras de obtenerlos a no muy largo plazo.

El mercado, como de costumbre, ha puesto las cosas en su sitio, y los analistas piensan que estas correcciones del mercado son beneficiosas para la economía.




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