BAQUIA

El caos del emprendedor

Las cuentas claras. No es sencillo, uno tiene que lidiar con todo, empleados, socios, amigos que han puesto dinero pero que todavía no hemos registrado como ampliación, algunos que lo han hecho por nosotros sin saber el precio que están pagando, las nuevas oficinas, los contratos de alquiler, la contratación del servicio telefónico y de Internet…el listado no tiene fin. El resultado, en muchos casos, es una situación societaria que, pasados dos años, es caótica. El dinero que nos han ingresado lleva ya demasiado tiempo en cuenta corriente para hacer un aumento de capital, se tiene que convertir en un préstamo convertible para luego cambiarlo por una ampliación, hay que explicárselo a los inversores… Un consejo, un abogado es imprescindible desde el día uno del negocio. Luego os puede costar un riñon arreglarlo.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos



Comentarios