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¿Se puede un inversor cargar la empresa?

Daniel, un asistente al último First Tuesday me envía esta consulta que contesto en abierto por su interés general.

“Muchísimas gracias por la fantástica charla y por compartir tu visión panorámica en cuanto al e-commerce.

Tras tu exposición en la que mencionaste que quizá un emprendedor no era la persona adecuada para ejecutar por sí mismo la idea que ha tenido (en lo que estoy totalmente de acuerdo), ¿qué ocurre si finalmente son los accionistas los que no son capaces de entender la naturaleza del negocio, y con sus decisiones arruinan el futuro del proyecto?

Supongo que hay que tener en cuenta que el emprendedor/fundador ha tenido que explicar bien el negocio a los accionistas. Pero esto no implica una lección magistral de “qué es internet y por qué es importante vender online”. Los accionistas, como tales, tienen voz, voto y si no se les hace caso, se acabó el proyecto (dentro de los límites marcados por el beneficio que esperan, obviamente). Pero creo que una falta de confianza en el emprendedor, al que se le contrata para desarrollar ese negocio tan suculento que ha presentado, puede arruinar totalmente el proyecto, la idea y la ilusión de los participantes… además de un pellizco de la cuenta bancaria del accionista. Sobretodo si no se reconoce que no se conoce el sector y no se confía en el emprendedor al que suponemos experto por su experiencia.

Es decir, ¿qué ocurriría si en un proyecto online, se consiguen unos accionistas que son auténticas máquinas en sus respectivos campos, pero sin experiencia alguna en Internet?

¿Alguna recomendación? ¿Propondrías que en ese caso, se buscase a otros accionistas más apropiados, con una visión más amplia del negocio?”

Mi respuesta:

En España, a excepción de muy pocos, los inversores entran en Internet con muy poco conocimiento del sector. Por ello es clave la confianza entre el emprendedor y el inversor y, en efecto, en muchos casos, un inversor que no entiende Internet puede “cargarse” la empresa antes de que sea un éxito o, mucho más corriente, forzar su venta mucho antes de que realmente sea el momento.

Mi recomendación es ser muy claros desde el inicio. “Esto es una inversión de alto riesgo con mucho recorrido si mis planteamientos se cumplen” pero no debes invertir nada que puedas necesitar en los próximos 5 años ni una parte superior al 5% de tu patrimonio. Eso sienta las bases y da una perspectiva más clara. Luego depende de la tolerancia que tenga el inversor al riesgo.

También es frecuente, en casos de varias rondas de ampliación de capital, el que en el mismo Consejo se sienten inversores de distintas rondas con valoraciones dispares e intereses distintos. No es fácil y, en estos casos, el emprendedor terminar pasando parte importante de su tiempo “templando gaitas”. Mejor que tenga un buen equipo detrás que le cuide la cocina.

No hay soluciones perfectas. Se trata de gestionar el riesgo y la relación con los inversores en cada fase del desarrollo de una start-up y, no, no es sencillo. En muchos casos, termina siendo la parte más importante de la gestión diaria del emprendedor.


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