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Ángel Márquez, Nubalia: “La nube es una nueva forma de consumir la información”

¿Cómo definiría la nube para alguien que desconoce el término?

La nube es una nueva forma de consumir la información: consumo por servicio. Se podría decir que responde a una necesidad empresarial de dónde guardar la información y cómo gestionarla. Tener equipos  replegados en las empresas no aporta valor a las compañías- es decir, tener un equipo informático en la propia empresa no siempre es rentable-, así que se contrata un outsourcing que se ocupe de ello mediante un acuerdo de beneficios con contrato.

Para mi las nubes públicas y privadas son exactamente lo mismo, siguen un mismo paradigma. Es más bien una cuestión de cuanta proximidad quiero tener con los datos, cuánto será el coste y si observo algún riesgo.

Las empresas parecen el target, ¿tienen los usuarios finales su nicho de mercado?

Se podría decir que hay un solapamiento. Es curioso, pero la nube ha llegado antes a usuarios finales que a las propias empresas. Tenemos Gmail, Picasa, o Dropbox y su uso común como ejemplo de ello. ¡El usuario ha ido por delante!

¿Qué beneficios cree que oferta para las empresas? En España el grueso son pymes ¿Cree que es útil también para ellas?

Cada empresa es diferente, por lo que necesita hacer un análisis de sistemas y saber cómo se están gestionando. Éste es el primer paso. Seguramente las grandes corporaciones ya cuenten con ella, sin embargo una evaluación del conocimiento y gestión importante es importante independientemente del tamaño.

Tras esto, uno se da cuenta de que la nube supone un ahorro de costes en informática. ¿Cómo se hace? Los proveedores pueden estandarizar los servicios y ofrecerlos a un coste más bajo. Yo siempre lo comparo con la automoción y la cadena de montaje. Hay que estandarizar al máximo y lograr que se compartan  costes y plataforma: así se podrá ofrecer un servicio más económico y totalmente adaptado que permitirá ofrecer pago por uso. Este ahorro debería de ser visible especialmente en pymes.

Además, el cloud computing ofrece una gran flexibilidad: cuando tienes que poner un nuevo sistema,  necesitas proporcionar infrasestructura, licencias, entornos de producción, etc. Esto supone un ahorro de tiempo.

Pasemos a la privacidad entonces, ya que la ha mencionado. Grandes empresas de Internet como Microsoft o Amazon han tenido problemas con la Patriot Act, ley nacida a raíz de los atentados del 11-S que obliga a las empresas con sede en el país a ceder los datos de sus usuarios a las fuerzas gubernamentales. ¿Cuál o cuáles serán las soluciones a este problema?

No creo que haya una respuesta universal. Hay que ver la situación de cada cliente y cómo lo valora su equipo de gestión de riesgo. Qué datos, y que problemáticas concretas tiene. Dependerá de los datos, de los criterios de seguridad de cada compañía, etc.

Imagínate que un banco pone el sistema en el que sus empleados registran sus vacaciones. Habría que mirar cuáles son los datos que se cuelgan y con qué leyes concretas de cada país chocan. Evaluar los riesgos. Saber cómo se accede a los datos, y que implicaciones tiene. Y sobre todo asegurarse de que los sistemas que contratamos son confiables.

A veces los derechos de acceso se vuelven incompatibles con el negocio, por eso hay que asegurarse de que el servicio que se contrata es el adecuado.

Muchas grandes que tradicionalmente no se dedicaban a este negocio ahora comercializan espacios en nube para terceros. En España algunas compañías pequeñas se están sumando a la tendencia, ¿cómo ve el mercado?

El mercado en España se tiene que consolidar. Ha habido una expectativa muy alta y por un lado los que quieren dar el servicio no pueden asegurar todavía un 100% su funcionamiento- por ejemplo, las plataformas paran bajo acuerdo firmante para poner a punto sus plataformas cada X tiempo.

Estados Unidos, Alemania y algunos países del Norte de Europa ya se están levantado, a España todavía le falta un empujoncito.


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