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Crea un proyecto viable y no busques capital a menos que sea invertible

Si yo tuviera 20 años hoy crearía mi propio proyecto viable. Me pondría un objetivo a 3 años. En el primer año, aprender todo lo que pueda de Internet y vender soporte online a pequeñas empresas de mi entorno. Intentar mejorar mi inglés -sino lo tengo ya, muy bien- al mismo tiempo que invierto algo de tiempo  en crear una buena página Web -que me hago yo aprendiendo a hacerlo con una de las muchas herramientas gratuitas que existen- que, desde el inicio preparo en ingles y español.

Me preparo una lista de PYMES que estén a menos de 1 o 2 kilómetros de casa para poder visitarlas, en caso de interés por su parte, incluso andando. Las llamo a todas y les dejo claro que puedo hacer por ellas -por un precio de entre 99 y 500 Euros por empresa al mes- desde ayudarles con su difusión en las redes sociales, hasta contestar correos electrónicos de su página Web en menos de dos horas…

Currando mucho, en el primer año, se puede tener media docena de empresas a las que dar servicio y unos ingresos mensuales entre 850 y 2.000 Euros. con el horario que quieras, sin otros jefes que tus clientes y con la posibilidad de inventarse nuevos servicios casi a diario.

La otra alternativa, sobre todo si nos falta decisión y queremos primero aprender a trabajar en grupo y saber que es el que nos “exploten”, lo mejor es tratar de entrar en una multinacional -consultoría, empresa de tecnología, servicios avanzados online…- y dejar el vuelo solo para dentro de un par de años cuando ya esté quemado con el trabajo que tenga.

En algunos casos, pocos, alguno de estos trabajos nos dejará entrever que existe un vacío -de producto o servicio- con gran potencial y que, con algo de dinero, puedo dar el salto y convertirme en emprendedor. Una empresa viable, en la mayoría de los casos, no es invertible por su falta de ambición, crecimiento potencial y/o tamaño pero cuando lo logra, siempre hay oportunidades para ellas.

Pero, ojo, emprender requiere mucha dedicación, estudiar bien la oportunidad y saber si es real o no, analizar el mercado en el que me quiero meter, saber quienes van a ser mis competidores, ver de donde puede provenir el ingreso y quienes son los clientes potenciales y cuanto me va a costar conseguirlos.


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