BAQUIA

Seguridad en redes de infraestructuras, el nuevo desafío

Hace unos días, una falsa alarma sobre un ataque informático al sistema de abastecimiento de agua en Illionois recuperaba el antiguo miedo a que los sistemas informatizados resulten más vulnerables a ataques virtuales, y que los expertos en computación en nube llevan años intentando calmar.

Aunque estemos más familiarizados con los ataques dirigidos contra activistas o empresas que guardan información bancaria de sus clientes, sectores estratégicos como la industria petrolera o las redes eléctricas también son un objetivo goloso, no sólo de los que intentan sacar provecho personal sino de la nueva hornada de hacktivistas.

Cuando el propio Pentágono tiene problemas de vulnerabilidades -sin olvidarnos del virus que afecta a sus aviones no tripulados– está claro que nadie puede quedarse al margen cuando se trata de seguridad. Y ataques fallidos como los que han sufrido Nintendo

Sin embargo, no corramos a las montañas todavía. Como decíamos al principio, el fallo en el sistema de agua parece haber sido una exagerada falsa alarma, y aun en los ejemplos deliberados y claros de sabotaje, como el gran ataque de Stuxnet sobre instalaciones nucleares iraníes, estamos viendo que los resultados están lejos de ser demoledores. Quizá porque, al igual que los sistemas que atacan, los atacantes están aún aprendiendo.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios