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6 errores habituales en la virtualización de escritorios

La virtualización de escritorios todavía puede considerarse en su infancia, con un largo camino por recorrer que para muchas empresas empezará con la transición de Windows XP a Windows 7 o Windows 8, ambas con soporte integrado para la virtualización de escritorios.

Durante la conferencia Interop de Las Vegas, Tyler Rohrer, cofundador de LiquidWare Labs, y Jason Langone, directivo de Nutanix, recordaban algunos de los pasos en falso que las empresas cometen más a menudo en la transición hacia VDI.

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1. Conoce lo que tienes: las empresas deben elaborar un inventario completo de sus entornos de escritorio antes de embarcarse en un programa de virtualización, lo que les proporcionará la información necesaria para adquirir la tecnología adecuada, y en las cantidades correctas. Los activos que se deben medir incluyen CPUs, RAM, aplicaciones y almacenamiento en uso en el entorno existente. "El mayor impedimento para el éxito es que la gente no recopila los datos antes de comenzar", según Langone.

2. Prepara a los usuarios para la migración: al cambiar a VDI, los usuarios pueden encontrarse con un entorno que no les es familiar. Por ejemplo, pueden pensar que una aplicación ha desaparecido si no encuentran el acceso directo. "Si no haces nada para potenciar al usuario, el proyecto fracasa".

3. No dé por hecho que VDI es como virtualizar un servidor: las empresas que han virtualizado sus servidores pueden asumir que VDI será mucho más fácil. Un error, puesto que mientras que la virtualización de servidores puede implicar cientos de servidores, VDI puede involucrar a miles de PCs. "La red y el almacenamiento pueden tener que soportar cargas mucho mayores durante las horas pico", explicó Rohrer.

4. Diferentes usuarios, diferentes necesidades: VDI es una solución eficiente para que las empresas puedan alejarse del enfoque de "talla única" en el aprovisionamiento de escritorio, ofreciendo la oportunidad de proveer escritorios mejor adapatados a las necesidades de cada trabajador. Esto permite, por ejemplo, renegociar licencias de software basándose en el hecho de que no toda la plantilla utiliza las mismas herramientas.

5. La persistencia da beneficios, excepto en VDI: cuando sea posible, las organizaciones deben optar por una implementación VDI no persistente, en lugar de persistente. La primera asigna al azar una máquina virtual a un usuario cuando se loguea, mientras que la segunda le asigna siempre la misma máquina. La ventaja de la no persistencia es que es más flexible. Por ejemplo, es más sencillo cambiar a un usuario a una nueva máquina si hay algún error.

6. Evaluar y reevaluar: después que se haya implementado un proyecto piloto, es necesario monitorizar estrechamente el feedback del usuario y los datos. Los factores clave a observar son los tiempos de respuesta en comparación a los escritorios físicos, el uso de la CPU y el consumo de ancho de banda. Una implementación exitosa también debería llevar a costes de escritorio más bajos, un entorno de trabajo más flexible y usuarios más felices, según Rohrer.


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