BAQUIA

El ser inteligente es polifacético

En este siglo los seres inteligentes tienen una vía abierta al disfrute de sus aficiones, mejor dicho, pasiones. Antes, si te gustaba el ajedrez, tenías que pertenecer a uno de los pocos clubs que hubiera -si había- en tu pueblo. Hoy puedes montar una pequeña Web en Internet y jugar con gente de tu nivel, que ni hablan tu idioma y están en cualquier parte del mundo.

Desgraciadamente para los profesionales, mucha gente siente pasión -que aplican en todos sus ratos libres- a temas como la fotografía, la música, la pintura, etc…gente que se gana la vida con otras profesiones y le dedican su amor y pasión a su hobby favorito. Algunos, quizás muy pocos, se convierten en mejores que profesionales de esos sectores y, en algún momento, deciden empezar a usar su pasión para ganar dinero con la tranquilidad que, durante el tiempo que sea, no necesitan vivir de ello porque tienen otro tipo de ocupación -son notarios, abogados, matemáticos, médicos…- que les mantiene.

Eso crea un problema para quienes se creen que por tener un título deben de estar protegidos contra el “intrusismo” de quienes no lo tienen. Hay títulos, como el de medicina, que tienen mucha protección oficial porque va en ello la vida humana, sin embargo, un notario con talento musical puede, después de muchos años, competir en un concierto con un profesional mediocre -dificilmente lo podrá hacer un crack de la música- y eso hace que todos los mediocres se sientan agredidos. ¿Que hace un notario poniendo la música de un corto que debería llevar un profesional audiovisual al mando? Por si no os habéis dado cuenta, eso no es parable. Incluso si se consiguiera que se prohibiera en un pais el hacerlo, siempre habría otro que lo tendría liberado y, en cualquier caso, poco se puede hacer en un entorno comercial entre dos personas maduras.

Por otra parte! cada año entran en los círculos profesionales cientos de miles de universitarios que, una vez terminada su carrera, quieren trabajar. Se encuentran ante un panorama bloqueado por antiguos colegas que llevan años al mando y no les dejan entrar. ¿Es una sorpresa que el mundo del Siglo XXI les abra nuevas puertas en función de sus necesidades?

Siempre ha sido así, si existe una necesidad real, alguien la convertira en un nuevo modelo de negocio en Internet. ¿Como se defiende un profesional? Adaptándose a las nuevas circunstancias, usando sus ventajas, tratando de limar sus inconvenientes y nadando a favor de la corriente en vez de tratar de conservar privilegios de siglos anteriores que es imposible… o es que ¿pensáis que se puede prohibir a  nadie sentir pasión por la fotografía hasta tener un título universitario que le autorice?


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios