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La costumbre hispana de echarle la culpa al empedrado

Los cambios empiezan por uno mismo, cada pequeño paso que damos empezando por reconocer nuestros errores es un buen camino iniciado hacia el cambio.

Cuando veo un emprendedor que ha fracasado nunca me preocupa el fracaso, me preocupa como lo cuenta. Si dice es que tuve mala suerte porque empecé tarde, mis colegas no resultaron tan bien como creía, me fié de un gran contrato con Gran Empresa y no salió y eso me dejó sin caja"…es decir, la culpa al empedrado.

Si me dice, "la pifié, era demasiado joven, tuve un equipo fenomenal que me ayudó pero tomé las decisiones equivocadas, tarde demasiado en reaccionar a la entrada de un competidor mejor financiado, no cuidé a los accionistas"…

¿A cual de los dos tipo creéis que apoyaré?" Siempre hay gente con la explicación de porque no han hecho algo que se comprometieron a hacer y los -pocos- que sin hacer demasiado ruido, lo hacen.

Perdemos demasiado tiempo y esfuerzo tratando de justificar porque no hemos podido alcanzar nuestras metas y en buscar culpables en vez de invertirlo en "hacer" lo que nos hemos comprometido a hacer.


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