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¿Eres un workaholic? Siete consejos para desconectar en vacaciones

Los profesionales del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA), advierten de la necesidad de descansar y desconectar del trabajo en vacaciones al menos 10 días.

Marina Dolgopol, Directora del CEETA, ha explicado que “Hoy en día, es más que frecuente encontrar en las consultas a pacientes que explican que su problema comenzó durante sus vacaciones”. Este tipo de pacientes presentan síntomas como irritabilidad, respuestas con sobresalto, inquietud, dificultad para la espera, insatisfacción, temores irracionales, enojos frecuentes, dificultades en la interacción con otros, dificultades en el tracto digestivo, opresión en el pecho, cefaleas, temor irracional a padecer una enfermedad seria, pensamientos catastróficos, y hasta una crisis de pánico o un trastorno de ansiedad generalizada caracterizado por una preocupación excesiva y desproporcionada por temas relacionados con el trabajo.

“El perfil característico de este tipo de personalidad es llamado workaholic o "trabajólicos", definidos como "adictos al trabajo", explica Marina Dolgopol. “Se trata de individuos ansiosos, hiper exigentes, a quienes les es más sencillo cumplir de forma permanente con obligaciones que dejar de hacerlo. Esto último les genera más ansiedad, es decir, al coger vacaciones o "parar" con la actividad, quedan sin el vehículo de descarga habitual, que es trabajar, lo cual termina provocando más ansiedad y estrés que si continuaran con la vida cotidiana”.

                                         Workholik

Cada vez es mayor el número de personas que sufren este tipo de estrés durante las vacaciones, ya que no logran desconectarse de su actividad laboral cotidiana. El 36% de las personas reconoce que piensa en el trabajo durante sus días de descanso y un 42% afirma que responde emails o llamadas relacionadas con su empleo. Además, estas proporciones han aumentado en casi un 20% desde 2009 debido al estrés provocado por la crisis y la incertidumbre que provoca entre los trabajadores.

Para evitar este tipo de trastornos y que las vacaciones logren relajarnos, Marina Dolgopol ha enumerado algunos consejos:

1. Colocarse límites a uno mismo y a otros (no ceder frente a las demandas laborales que no respetan el tiempo vacacional).

2. Buscar actividades placenteras que generen satisfacción personal y puedan funcionar como "vehículo de descarga": actividades físicas, sociales, o hasta mentales como juegos de ingenio.

3. Mantener una alimentación equilibrada, combinándola con el placer de ingerir alimentos diferentes y de sabor agradable, ya que tienden a disminuir los niveles de ansiedad.

4. Delegar en otros, desestimando la falsa creencia "nadie lo hará mejor ni más rápido que yo".

5. No pretender generar cambios radicales en la personalidad.

6. Dar tiempo al cuerpo para que se adapte a los cambios de clima, agua o alimentación.

7. Tener un último día de trabajo tranquilo.


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