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Los diferentes estados del negocio del cloud: consolidados, esperados y decepciones

¿Es el cloud una burbuja? Deseamos -y creemos firmemente- que no… Pero, ¿algunos aspectos relacionados con el cloud están sobrevalorados? ¿Otros están aún pendientes de una adopción masiva, mientras algunos ya están consolidados? ¿Algunos quedarán por el camino, a no ser que sepan adaptarse?

Todo eso cree la consultora Gartnet, que en un informe de su serie Hype Cycles 2012 analiza el diferente presente y futuro de algunas de las industrias y tecnologías que en conjunto conforman el sector del cloud.

Gartner nos recuerda que toda tecnología atraviesa un ciclo de vida de cinco fases: primero surge una demanda o necesidad; segundo, una tecnología que cubre ésta, hasta un punto en que las expectativas se inflan. Sigue un tercer momento de reajuste, donde se comprenden los beneficios reales de la tecnología. Las que son realmente útiles permanecen -cuarta fase-, y finalmente, última y quinta fase, se alcanza el momento de la consolidación.

Cloud cycle

Pues bien, la consultora considera que la industria del cloud en general se encuentra entre la segunda y la tercera fase, aunque algunos de sus componentes pueden situarse en diferentes estados.

Las que siguen creciendo

Big Data: una tecnología aún emergente, con enorme capacidad transformativa. Aún tardaremos de dos a cinco años para que las empresas obtengan todo el potencial derivado sobre todo del enorme flujo de datos procedente de dispositivos móviles, utilizando herramientas como MapReduce o Hadoop.

PaaS (Platform as a Service): de los tres grandes servicios que ofrece el cloud, SaaS, IaaS y PaaS, este último es el más “inflado” ahora mismo, con empresas de la talla de IBM, Oracle, Red Hat o Microsoft ofreciendo servicios PaaS. Gartner cree que la industria PaaS se consolidará a medida que los grandes fabricantes de software apuntalen esa posición intermedia entre aplicaciones personalizadas y alojamiento en la nube.

Las decepciones

Nubes públicas: en teoría, no tener que comprar un servidor para almacenar aplicaciones y recursos es uno de los grandes beneficios del cloud. Pero los incidentes de Amazon AWS o Salesforce.com han perjudicado la confianza y credibilidad del almacenaje remoto de información crítica. Por eso, Gartner recomienda evitar las nubes públicas para aplicaciones que sean clave en el negocio, como compartir archivos o backups, por lo menos hasta que se clarifiquen elementos como la seguridad, la legalidad, las infraestructuras o los costes.

Las ya consolidadas

SaaS: más de la mitad de las organizaciones analizadas por Gartner utilizan alguna forma de SaaS, que ya puede considerarse como una tecnología consolidada. Aún tiene sin embargo elementos a mejorar, como su aplicación en sectores críticos como ERP o la disminución de los costes a largo plazo.

Virtualización: otra tecnología ampliamente extendida, y que aún lo hará más hasta llegar a tres cuartas partes de los servidores x86 en 2015.

Y las que se esperan

Cloud comunitario: se trata de nubes públicas que un vendedor pone a disposición de un grupo que comparte necesidades similares. Por ejemplo, la Bolsa de Nueva York ha lanzado una nube que comparten organizaciones financieras con los mismos intereses. Su principal ventaja es establecer parámetros que luego pueden personalizarse para cada cliente, permitiendo crecimientos de escala.

Cloud explosivo (cloudbursting): si alguien tiene una demanda extra de recursos, por ejemplo por el lanzamiento de un producto o un incremento inusual del tráfico, podría contratar recursos alojados en cloud para satisfacer la demanda. Hoy en día pueden liberarse o trasladarse recursos “a mano” de unos servidores virtuales a otros, pero la madurez de la tecnología traerá la automatización.


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