BAQUIA

4 razones por las que puede fracasar una startup

Naufragio

Tomar la decisión de comenzar un proyecto y emprender la aventura de crear una empresa, bien sea en solitario o con algún socio, es ya un gran paso. Por ello, y para que la empresa llegue a buen puerto, es necesario tener en cuenta ciertos aspectos sobre cómo gestionar el negocio en sus comienzos.

Elad Gil, emprendedor y dueño de MixerLabs, statup adquirida por Twitter en 2009, expone en su blog las que considera cuatro razones principales que pueden llevar al fracaso a una startup.

1. Quedarse sin dinero

Esta es la principal razón por la que fracasa una startup. A los pocos meses de empezar, muchas ya se han quedado sin financiación para continuar con su actividad, por diversas razones. Si tienen suerte, venderán el negocio a grandes empresas que puedan estar interesadas en su startup, aunque a menudo lo que parece una compra es una contratación encubierta. De no producirse dicha compra, lo normal es que los empleados se dispersen y la empresa cierre.

Para que ésto no ocurra, el experto advierte que lo mejor es ir recaudando el dinero que va generando la empresa, que puede conseguirse autofinanciándose o poniéndole precio al producto desde un principio, a fin de hacerse con un colchón económico. Otra recomendación sería la de contratar personal sólo cuando la empresa tenga aseguradas unos ingesos, centrándose en hacerse con un buen equipo de ingenieros que den valor a la empresa.

2. Destrucción del equipo

En ocasiones, cuando existen varios fundadores y no hay una persona al frente encargada de tomar las decisiones, se puede generar una mala dinámica, que puede derivar en conflictos entre los miembros de la startup y un ambiente envenenado que lleve a una desintegración del equipo. 

Para prevenirlo, es fundamental que cada uno tenga un papel definido y concreto dentro de la empresa, para evitar cualquier tipo de malentendido. También, hay que dejar claro quién tendrá la última palabra, definir claramente los intereses de la empresa y garantizar una relación profesional y madura entre los fundadores.

3. Compañía "muerta en vida"

Hay ocasiones en las que las startups no crecen, y tan solo se mantienen, recaudando dinero para cubrir costes pero sin conseguir logros significativos. Esta forma de vida puede ser buena para los emprendedores cuyas expectativas sean mínimas, pero no para los que quieren expandirse y desarrrollarse como empresa. Tampoco los inversores verán con buenos ojos la falta de progresos.

Para no caer en una vía muerta, antes de crear una empresa será mejor contemplar si ese sector tiene posibilidades de expansión. Por su parte, el emprendedor deberá estar siempre pensando cómo multiplicar por diez su volumen de negocio.

4. Los malos consejeros

Hay algunos errores que un emprendedor puede cometer al principio, como pedir más dinero del que necesita, llevando a una valoración excesiva de la empresa. Las malas decisiones estratégicas, como despedir a los fundadores para contratar un "CEO profesional" o no vender cuando tiene sentido, también acaban por destruir el negocio.

Para remediar esto, es necesario rodearse de buenos inversores, que sean diligentes y a los que se conozca bien. Si se tienen dudas, es bueno consultar con otros emprendedores o inversores. Tampoco se debe admitir a nadie en la junta directiva hasta estar absolutamente seguros de su eficiencia, ni rechazar a un inversor en el consejo.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios