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La refrigeración del centro de datos virtualizado

Crac

Al hablar de virtualización, podríamos pensar que la eficiencia energértica del centro de datos está garantizada, ya que un entorno virtual, con servidores de alto rendimiento y densidad, consumirá menos recursos.

Hoy en día, un típico servidor 1U consume entre 250 W y 500 W, y 40 de ellos agrupados en un estante 42U pueden absorber entre 10 kW y 20 kW y producir entre 35.000 y 70.000 BTUs. Esto requiere entre 3 y 6 toneladas de refrigeración por estante. En comparación, esta es la misma cantidad de "frío" que hace cinco años se precisaba para una sala de entre 18.5 y 37 metros cuadrados con 10-15 racks.

Así que si bien es cierto que el hardware consume menos energía cuando hay menos servidores, también es verdad que la concentración de servidores de alta densidad en un espacio mucho más reducido también crea problemas de despliegue.

Este artículo de Search Data Center resume los problemas con las demandas de enfriamiento en los entornos de servidores virtualizados. El problema principal es que los centros de datos construidos hasta hace aproximadamente cinco años no fueron diseñados para soportar 10, 20 o 30 kW por estante. Por eso, sus sistemas de refrigeración no tienen la capacidad suficiente para eliminar eficientemente el calor generado en una zona tan compacta.

La cantidad de electricidad utilizada para enfriar las granjas de servidores de alta densidad supera la energía consumida por los propios servidores. Esto es debido, principalmente, a un problema de eficiencia en el camino que recorre el aire, ya que debería consumir menos de la mitad de la energía, no el doble.

Si todos los estantes estuvieran configurados a 20 kW por estante, el ratio electricidad/refrigeración podría llegar a superar los 500 W/pie cuadrado. Incluso algunos centros de datos Tier IV construidos recientemente tienen como promedio un límite de 100 W-150 W por pie cuadrado. La consecuencia es que muchos proyectos de alta densidad han tenido que repartir los servidores en racks medio vacíos para rebajar el promedio de energía por pie cuadrado y evitar el sobrecalentamiento.

Hoy en día, todos los servidores usan aire para transferir el calor fuera del servidor. Algunos fabricantes están explorando la posibilidad de construir o modificar servidores para que usen una “refrigeración por fluidos”, bombeando líquido a los elementos del servidor generadores de calor (CPUs, componentes eléctricos, etc.). No obstante, esta tecnología está en fase de prueba y desarrollo. Además, el riesgo de que los líquidos se filtren a los sistemas electrónicos pueden limitar esta fórmula.

La buena noticia es que es posible incorporar o acoplar algunas de las nuevas tecnologías de refrigeración (inrow, overhead y de sellado) a los centros de datos existentes para mejorar sus sistemas de refrigeración actuales. O también pueden emplearse en “islotes” específicos del centro de datos para aumentar la densidad de refrigeración en zonas concretas.


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