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El crowdfunding también es una herramienta de marketing

No cabe duda de que el crowdfunding ha sido durante el pasado año una de las tendencias en alza en el mundo de la financiación. Como todos sabemos, este nuevo modelo de recaudación de fondos abre nuevas oportunidades tanto a los consumidores como a las empresas, y favorece sobre todo a las más pequeñas, que pueden poner en práctica sus grandes ideas. Además, todos podemos convertirnos en "mecenas" de un proyecto.

            Crowdfunding

Sin embargo, el crowdfunding no es sólo eso. Además de una nueva forma de financiación, el crowdfunding desempeña otras tres funciones importantísimas dentro del mundo de la comercialización. Por lo tanto, sí, podríamos decir que el crowdfunding es también una herramienta de marketing. Social Media Today ha publicado un artículo explicando estos tres usos adicionales del crowdfunding: 

En primer lugar, se trata de una gran herramienta de investigación. Al estimar el número de personas que apoyan el proyecto, así como la cantidad de personas que a pesar de no contribuir económicamente visitan la página web en busca de más información o hacen clic en el botón de “me gusta” en Facebook; se puede evaluar la demanda potencial de la idea o proyecto. Además, también se pueden comparar estos resultados con los de otros proyectos similares dentro del mismo campo, teniendo así un punto de referencia bastante fiable.

Por otro lado, el crowdfunding es también una herramienta de promoción muy eficaz. Aunque el número de usuarios que se anime a contribuir económicamente en el proyecto sea bajo, el número de usuarios que únicamente lee el texto explicativo del proyecto es mucho mayor. Son muchas las personas que pasan horas al día curioseando en las diferentes plataformas de crowdfunding, y sin tan siquiera saberlo, están siendo expuestos a publicidad de estos proyectos. Una publicidad gratuita, al alcance de cualquier idea, y además bastante eficaz.

La última, pero no por ello menos importante ventaja del crowdfunding ,es que también se trata de un canal de comercialización. Como ya sabemos, mediante este tipo de plataformas se suele premiar a los usuarios que aportan dinero con las primeras muestras de los productos, sin necesidad de otros intermediarios entre el vendedor y el “comprador” salvo el propio sitio web de crowdfunding.

Pongamos un ejemplo en el que estén presentes todas las funciones del crowdfunding. Se trata de un caso  real, un proyecto de relojes de bambú que fue publicado en Kickstarter con el objetivo de recaudar 11.000 dólares. Aquellos contribuyentes que donaran a la causa más de 55 dólares, obtuvieron como recompensa uno de estos relojes. Finalmente, al final de la campaña no sólo habían recaudado su objetivo con creces (más de 100.000 dólares), sino que el proyecto recibió 1.067 “me gusta” en Facebook y vendió 1.130 relojes. Un balance más que positivo, ¿no crees?

Esto no significa que debamos explotar este tipo de plataformas y olvidar su esencia real. El crowdfunding surge para ayudar a las buenas ideas, no como isntrumento de marketing o ventas. No obstante, si tienes en mente algún proyecto innovador, no te preocupes por que éste no llegue a conseguir la cifra económica necesaria para su financiación. Una campaña de crowdfunding dará a tu proyecto mucho más que dinero, y es con eso con lo que debemos quedarnos.


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