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¿Puede beneficiarse mi empresa de la nube?

Cada vez oímos más hablar de la nube (cloud computing) y de cómo consigue aportar muchos beneficios a las empresas, a la vez que prometen ahorrar costes.

Lo normal es que se nos planteen dos dudas:
1. ¿Cómo es posible?
2. ¿Vale para mi negocio?

Por lo general, en toda empresa o negocio, surgen siempre nuevas ideas o proyectos, el problema es que (también de forma general) para llevarlos a cabo son necesarias nuevas inversiones o destinar una mayor parte de los recursos existentes, lo que puede frenar al resto de áreas de negocio, o suponer grandes esfuerzos económicos que no siempre estamos en condiciones de afrontar.

Cuando pensamos en la infraestructura tecnológica de nuestra empresa, tenemos en cuenta una serie creciente de gastos, pues no se trata sólo de tener servidores conectados a nuestra intranet. Estos servidores ocupan espacio y deben estar en unas condiciones determinadas de acceso a la red eléctrica, refrigeración, conexión tanto a la red interna como a internet, seguridad y por supuesto contar con personal experto encargado de configuraciones, desarrollo, implementación, monitorización, actualizaciones, planes de contigencia, soporte y… en general gestionar ese centro de datos (CPD o Datacenter en inglés).

Encontramos aquí la respuesta a la primera de las preguntas que planteábamos más arriba.

1. ¿Cómo es posible?
Cloud1 Lo que el cloud computing propone, es el uso de un Datacenter compartido, es decir, en vez de tener que encargarnos de toda la infraestructura TI con sus costes asociados, nosotros nos preocuparemos únicamente de nuestro negocio, y utilizaremos los recursos necesarios de dicho CPD, pagando una cuota mensual en función del uso realizado. Podemos incluso encontrar soluciones en las que traslademos nuestros servidores a dicho CPD contratando un servicio de housing, de forma que no pagamos por el alquiler de equipos, que son nuestros, sólo por el resto de servicios (electricidad, gestión, actualizaciones, refrigeración, seguridad,…)

 

2. ¿Vale para mi negocio?
Lo mejor del cloud computing es que al no estar utilizando una infraestructura fija, se adapta en cada momento a nuestras necesidades. Es decir, si pensamos en nuestra instalación actual, tendrá un coste de inversión o renting que será independiente de que estemos usando el 90% de la capacidad o el 30%, o incluso que por las noches esté apagado.

Por el contrario, cuando llevamos nuestra infraestructura TI a la nube, en cada momento vamos a usar la capacidad que hayamos contratado, pudiendo ser ésta completamente dinámica, de forma que sólo usaremos lo que necesitemos en cada momento y es ese el coste que tendrá. Si puntualmente vamos a tener unos requerimientos que tripliquen la capacidad, simplemente tendremos que avisar a nuestro proveedor para que no le sorprenda el incremento, y de nuevo sólo pagaremos por esa capacidad extra el tiempo que la hayamos necesitado. No será necesario comprar nuevos servidores, ampliar el ancho de banda o destinar más personal a supervisar el funcionamiento durante esos picos.

Con esto, creo que la respuesta a si vale para nuestro negocio, queda bastante clara: SÍ, puesto que se adapta en cada caso a las necesidades que tengamos, siendo completamente escalable, por lo que sólo tendremos que preocuparnos de nuestro negocio, y no de si hay que incrementar la memoria RAM, subir la potencia de la climatización, o adquirir nuevos servidores.

De hecho estas distintas fórmulas de cloud que existen (nube privada, nube pública o nube híbrida), así como los distintos servicios asociados que podemos encontrar (cloud hosting, housing, hosting dedicado,…) nos permiten elegir también la forma en que queremos utilizar nuestro dinero, ¿inversión o gasto?

Public-private-hybridcloud

Aunque a simple vista parezca que el cloud computing ha llegado hace relativamente poco, en realidad lo estamos usando desde hace bastante más tiempo, no podemos olvidar que servicios de correo como Hotmail o Gmail se basan en esta tecnología ¿o acaso no es cierto que podemos ver nuestro correo desde cualquier parte del mundo y con distintos dispositivos? Detrás de estos servicios, hay un servidor de correo y por supuesto otro de almacenamiento (storage) y aunque hemos visto cómo con el paso de los años han ido mejorando su servicio y ofreciendo mayor capacidad, no hemos tenido que realizar ninguna actualización de hardware para disfrutarlas.

Pero el cloud computing va mucho más allá de Gmail, Facebook o Skype (por poner algunos ejemplos con una gran demanda), nuestras aplicaciones críticas de negocio también pueden aprovechar las ventajas de rendimiento, seguridad y disponibilidad que ofrece la nube.

Estas aplicaciones (CRMs, ERPs, aplicaciones de contabilidad, recursos humanos,…) se englobarían dentro de lo que llamamos Cloud empresarial, sobre el que os contaré más el próximo día.

Como conclusión podemos decir que, no sólo cualquier empresa puede beneficiarse de la nube, sino que sin ninguna duda le permitirá reducir sus costes de TI y sobre todo, olvidarse de los problemas asociados a la gestión de un Datacenter para centrarse en la gestión de su negocio… dejando el TI a los profesionales en TI. 


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