BAQUIA

Estas goteras tenemos que arreglarlas entre todos

Esta mañana escuchaba en la radio a Neven Pelicaric, embajador de Croacia en España, hablar del estreno de su país como el estado número 28 de la Unión Europea.

Su intervención ha sido relativamente breve, pero muy interesante, centrando su discurso más en un futuro optimista que en la actual situación de desánimo debido a la crisis que azota a medio mundo.

250px-european_union_croatia_locatorAnte la pregunta de Carlos Herrera de si es el mejor momento para entrar en la UE viendo cómo están las distintas economías, el embajador ha respondido con claridad “Se trata de una casa en la que hasta ahora había 27 habitaciones y ahora hemos incluido una nueva habitación muy pequeñita, es evidente que hay goteras y todos las estamos viendo, pero si hay algo que tenemos claro es que tenemos que arreglarlas entre los 28”.

¿En cuántas empresas podríamos aplicar esta misma reflexión? En muchísimas ocasiones vemos aspectos de nuestra empresa que no acaban de encajar bien, o que no funcionan como deberían. Y normalmente ¿qué es lo que se hace? Callarse y esperar que otro lo arregle “no vaya a ser que encima me echen una bronca por criticar”.

Señores, la cosa está muy mal, y no porque lo diga yo o porque lo digan los telediarios, es algo que se palpa en la calle. Y lo último que hace falta es una actitud derrotista o pasota.
Hace un par de años vimos en la TV una campaña publicitaria llamada “Esto sólo lo arreglamos entre todos”, la verdad es que cuajó poco, pero creo que el mensaje era el necesario: optimismo.

La crisis que estamos viviendo es fundamentalmente económica, aunque lo cierto es que hay un alto trasfondo de valores (o de falta de ellos) que la provocó y lo que nos hace tardar más en salir de la misma es que ahora mismo no encontramos la confianza necesaria para hacerlo.

CriticaPor eso mismo, el mensaje del señor Pelicaric me parece muy acertado, TODOS debemos ser conscientes de la situación actual, y todos debemos poner nuestro granito de arena. Personalmente soy bastante crítico (a veces es cierto que me paso), pero voy siempre a por las críticas constructivas, las que pueden ayudar a arreglar una situación, aunque el problema suele ser que a la gente no le gusta escuchar críticas.

Una vez tras una consultoría escuché “Todo eso es muy bonito, pero esta empresa es mía y aquí se hace lo que me sale de…” (no hace falta que termine la frase), esa mentalidad tan cerrada no puede llevar a ninguna parte, pues está claro que tu empresa es tu niña bonita y prefieres ver las cosas buenas, pero si tienes a alguien de confianza que pueda tener ese ojo crítico y ayudarte a ver las cosas que no van bien, tendrás la capacidad de solventarlas y hacer que tu empresa sea aún mejor. ¿No hablamos de competitividad y eficiencia? Pues por alguna parte hay que empezar 


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios