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La teoría de los 5 porqués

Sakichi Toyoda es una figura fundamental en el desarrollo de la industria japonesa, a menudo referido incluso como el padre de la revolución industrial nipona. Toyoda fue el fundador de Toyota, y el inventor del modelo de los 5 porqués, aplicado en los procesos de producción conocidos como lean.

La fabricación lean es toda aquella que otorga especial valor a los recursos, de forma que se minimicen (o mejor, se supriman) las acciones superfluas para optimizar los tiempos y los costes de producción. El objetivo es preservar el valor con el mínimo de trabajo imprescindible.

Para lograr esto, Toyoda ideó un método tan sencillo como el de los “5 porqués”, aplicado durante décadas a los procesos de producción de Toyota, y luego exportado a otros fabricantes de coches, además de todo tipo de industrias. Se trata de buscar el origen de un problema simplemente preguntando cinco veces el porqué, retrocediendo así hasta llegar a las raíces de la disfunción y, claro, poner un remedio.

Aunque el método fue originalmente concebido para controles de calidad en procesos de fabricación, lo cierto es que esta mecánica puede aplicarse a cualquier obstáculo o problema que surja en la gestión diaria de una empresa. El esquema a seguir es sencillo:

– Identifica el problema.

– Pregúntate por qué sucede. Trata de encontrar el mayor número posible de causas.

– Para cada una de las causas, vuelve a preguntarte el porqué del origen.

– Repite las veces que sean necesarias los pasos 2 y 3. En este punto deberías haber identificado la raíz del problema.

– Trata de aplicar las soluciones.

Lo más recomendable es empezar a entrenar este método en situaciones sencillas, incluso con aquellos aspectos de nuestra vida cotidiana con los que no estamos contentos: ¿llegas con sueño a la oficina? ¿No llevas una dieta equilibrada? ¿Por qué las plantas no crecen en tu terraza? Etcétera.

Luego, cuando domines esta técnica, podrás aplicarla a cualquier punto que no acabe de funcionar en el engranaje de tu empresa; por ejemplo, el abandono de productos. Parece obvio que de vez en cuando sea necesario pararse a reflexionar, pero en el fragor diario de un negocio muchos pasan por alto indagar en los verdaderos orígenes de los problemas.

¿Habrá siempre una explicación única para un problema? Está claro que no necesariamente. No siempre se tratará de una cadena de decisiones y consecuencias, sino que puede que nos encontremos con un diagrama en forma de árbol o de los llamados “esqueleto de pez”, con múltiples causas de origen y potenciales soluciones. Además, dos personas haciendo el mismo análisis pueden llegar a conclusiones dispares.

¿Y por qué precisamente cinco preguntas? Esto en realidad, no es una fórmula matemática infalible. En el modelo de Toyota parece ser el número que funciona para encontrar las soluciones, pero es posible que baste con tres o cuatro porqués, o que sean necesarios más de cinco. Si encontramos la causa del problema con sólo tres preguntas, tal vez es que nadie se ha molestado antes en analizarlo a fondo. Y si nos complicamos con diagramas demasiado extensos, corremos el peligro de perder la perspectiva.

¿Qué te parece? ¿Has probado este método? ¿Crees que funciona?


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