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Nuestro perfil público en LinkedIn

LinkedIn se ha posicionado, más que como una red social, como la más completa agenda profesional en la nube, disponible desde cualquier parte y, con el interesante añadido de las presentaciones.

Gracias a estas funciones, la red se ha convertido en una potente herramienta para los headhunters y otros servicios de contratación de personal, por lo que directamente mucha gente utiliza el perfil de LinkedIn como CV y carta de presentación.

Aquí es preciso remarcar un punto, y es que al igual que ocurre con otras redes sociales, tenemos la opción de regular o configurar nuestro nivel de privacidad.

¿Y esto para qué vale?

Hoy en día los datos son todo, las empresas se “pelean” por saberlo todo sobre nosotros, básicamente porque al conocernos mejor podrán ofrecernos mejores servicios, o más acordes con nuestras preferencias, y si además venden publicidad, podrán venderla más cara al tenernos segmentados.

Por eso, por lo general es muy recomendable tener un nivel de privacidad bastante alto en las redes sociales (bueno, para gustos colores que se suele decir), pues es donde solemos compartir nuestras cosas de carácter más privado.

Pero no todas las redes sociales son iguales, pues si bien Facebook o Tuenti (entre otras) se han revelado como muy personales, donde estamos, hablamos y compartimos nuestras cosas con nuestros amigos y familiares, otras como Google+, Twitter o Pinterest (por citar algunas), son eminentemente públicas, ya que compartimos cosas menos personales. Es preciso hacer una mención especial a Google+ pues su gestión de los círculos es tan buena que permite tener perfectamente separada la parte pública y la parte privada sin que nos liemos, algo que Facebook parece querer evitar a toda costa :-/

En resumen, al hablar de privacidad hay que tener en cuenta algo muy simple: no publiques nada que no dirías a algún desconocido en la calle, porque realmente eso es lo que puede pasar con las redes sociales, y es lo que suele ocasionar problemas.

Volviendo a LinkedIn, ¿cómo la clasificaríamos? Evidentemente cuando estamos en esta red, suele ser porque queremos que nos vean, queremos mejorar profesionalmente y tener acceso a nuevas oportunidades laborales, o al menos, que se valore el trabajo que hemos realizado hasta ahora. Por eso mismo, todos solemos pasar un poco por alto la gestión de la privacidad… sin embargo existe.

Y ya que existe y podemos configurarla, ¿por qué no aprovecharla para mejorar nuestra marca personal? Es decir, volvemos a la cuestión de la reputación online de la que ya hemos hablado anteriormente.

Para acceder a esta configuración en LinkedIn, sólo tendremos que poner el ratón sobre nuestra foto de perfil (arriba a la derecha) y acceder a “Privacidad y configuración”, por lo general nos pedirá una nueva autenticación porque estamos accediendo a la “zona sensible” de nuestro perfil.

Al cargarse la página, nos iremos al recuadro de abajo, y donde pone “Enlaces útiles”, pincharemos en “Edita tu perfil público”.

Aquí podremos decidir:

1. Si queremos que nuestro perfil sea oculto (es decir, nadie nos encontraría buscando a no ser que le invitemos a conectar) o que sea visible a todos, que es lo recomendable.
2. En caso de que hayamos optado por dejarlo público, elegiremos qué áreas de nuestro CV queremos que se vean.
3. Definir una URL personalizada para nuestro perfil público.

Linkedin-perfil-url-personaliza-3

Esta última parte es importante, porque si lo dejamos por defecto, nuestro perfil público será una mezcla de nuestro nombre y apellidos, más un montón de números, mientras que podemos tenerla totalmente personalizada, mucho más fácil de memorizar o incluir en emails, tarjetas, presentaciones,…

Espero que este consejo os haya sido útil.


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