BAQUIA

¿Están tus hijos protegidos de los peligros de Internet y las redes sociales?

A menudo vemos en la televisión y los periódicos noticias sobre incidentes de menores en Internet y las redes sociales. Nuevos fenómenos como el ciberacoso, el sexting, o el grooming afectan cada día a muchos niños y adolescentes que hacen uso de la red sin apenas conocer los riesgos que se pueden encontrar en ella. Mientras que antes era suficiente con exigir a los más pequeños estar en casa a la hora de cenar, ahora es mucho más complicado velar por su seguridad, ya que podrían estar expuestos a este tipo de peligros desde su propia habitación.

Es responsabilidad de los padres vigilar los que sus hijos hacen cuando están conectados al ordenador. Sin embargo, es también un grave error negarles el acceso a estas nuevas tecnologías. No dejarles utilizar el ordenador no es una solución, y mucho menos ahora que basta con un teléfono móvil para tener acceso a estas herramientas. Entonces, ¿qué se puede hacer para proteger a los menores de estos peligros? La respuesta es sencilla: educarles en un uso segurote Internet y las redes sociales.

“¡Pero cómo no se dieron cuenta los padres del problema de esa chica!”. Fue una de las frases más sonadas a raíz del caso de Amanda Todd, una estudiante canadiense de 15 años que se quitó la vida tras ser víctima del ciberacoso. Aunque se trata de uno de los casos más extremos, los padres suelen mostrar desconcierto ante este tipo de tragedias, sin saber que no es tan fácil cómo parece controlar lo que hacen sus hijos a través de la pantalla.

Cyber-bullying

Por lo general, el abandono de los padres hacia sus hijos en este ámbito es por simple desconocimiento de las redes sociales en las que estos se mueven. Aún son bastantes los padres que, a pesar de llevar un buen control de las actividades que sus hijos realizan en el mundo físico, no supervisan lo que estos hacen en el mundo digital, y que sin duda puede llegar a ser igual de peligroso. “¡Pero si está sentado tranquilamente en el sofá, jugando con el ordenador!” podrían pensar muchos cuando su hijo realmente podría estar hablando con algún desconocido o incluso participando en alguna acción delictiva como el ciberacoso contra algún compañero del colegio.

Por suerte, cada vez existen más campañas y programas educativos para padres e hijos que pretenden ayudar a acabar con estos problemas y mejorar la seguridad de los menores para que estos puedan disfrutar de Internet de una forma sana y beneficiosa. Una de ellas es ProtegITs, iniciativa formada por S2 Grupo, que además de realizar talleres para educar a los menores y sus familias en el uso de las nuevas tecnologías, ha publicado un interesante decálogo con 10 consejos fundamentales para que los más pequeños utilicen Internet de una forma segura:

1.- Los padres deben aprender a utilizar la misma tecnología que sus hijos. Cuando los padres desconocen los entornos en los que se mueven sus hijos se crea una gran distancia entre ambos que se traduce en falta de autoridad ante ellos porque son conscientes de que los adultos no tienen experiencia en ese ámbito. Lógicamente, será bastante difícil para ellos contar a sus padres el conflicto que se ha dado en una foto de Facebook si estos tan solo utilizan el ordenador para hacer alguna que otra búsqueda en Google.

2.- Utilizar contraseñas seguras. Puede parecer algo obvio, pero según un estudio realizado por Hijosdigitales, sólo el 40% de los usuarios reconocen cambiar con frecuencia sus contraseñas. Es recomendable utilizar contraseñas que contengan letras mayúsculas y minúsculas, signos de puntuación y caracteres alfanuméricos, utilizar un diferente para cada red social y modificarlas con cierta frecuencia para evitar posibles acciones de hacking.

3.- No aceptar a extraños como amigos. Aceptar a desconocidos en las redes sociales puede suponer un grave peligro para los menores, que no saben si en realidad detrás de los perfiles hay chicos y chicas de su edad o adultos con algún tipo de intención sospechosa. Sin embargo, en el contexto actual, los jóvenes tienden a medir su estatus por la actividad y el número de amigos que tienen en las redes sociales (es decir, que es más guay y popular el que más amigos tenga en Facebook), por lo que son muy propensos a cometer este tipo de error.

4.- Cuidado con la webcam. Pocas familias son conscientes de los riesgos asociados a las webcams (ya vienen incluso integradas en tablets y ordenadores portátiles). Si un ordenador es hackeado, la cámara puede ser activada por control remoto aunque parezca que está apagado. Este problema que aumenta cuando el dispositivo está en la habitación del menor por la posibilidad de grabarle en su intimidad, desnudo, etc.

5.- No enviar fotos íntimas. Enviar por WhatsApp o SnapChat fotografías de contenido erótico es uno de los mayores peligros. El menor suele considerar que sólo las verá aquella persona que ha seleccionado, pero una vez enviada se pierde el control sobre la utilización de la misma desembocando en situaciones altamente delicadas como chantaje o acoso.

6.- Cuidado con lo que se comparte. Se tarda muy poco en subir una foto, pero toda una vida en intentar eliminarla de buscadores y entornos online.

7.- La mejor medida de protección es la educación. Eso de colocar el ordenador en el comedor sirve de poco, los jóvenes deben conocer cómo utilizan las nuevas tecnologías de una forma segura, qué acciones constituyen delitos digitales (como por ejemplo, robar wi-fi o subir fotografías de otros sin su consentimiento) y los peligros a los que se pueden enfrentar.

8.- Tener cuidado al utilizar una red wi-fi pública. Muchas de las redes inalámbricas que los establecimientos ponen a disposición de los clientes no garantizan la seguridad suficiente para navegar con tranquilidad. Además, una red wi-fi que no requiere autenticación podría ser una especie de cebo para acceder a nuestro smartphone y tener acceso a toda nuestra información.

9.- Configurar correctamente la privacidad de las cuentas en las redes sociales. Hay que controlar qué información se comparte con los contactos y qué datos son accesibles a todo el mundo, por eso es importante leer con detenimiento las opciones que se presentan y escoger siempre la opción más restrictiva.

10.- Para evitar que nuestros dispositivos sean hackeados, es importante que el navegador, el sistema operativo y el antivirus estén correctamente actualizados.

Y tú, ¿tienes en cuenta estos consejos a la hora de utilizar Internet? ¿Dirías que tus hijos están educados con respecto a una utilización segura de Internet y las redes sociales? ¿Añadirías algún consejo al decálogo?

 


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos



Comentarios