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Descubre el gran mercado del comercio móvil y su imparable crecimiento

La economía actual pasa de forma obligada por Internet, ya que la red se ha convertido en el principal lugar de negocios del mundo, una especie de gigantesco centro comercial donde cualquier sujeto, desde un particular a una gran empresa, puede adquirir cualquier producto o servicio, sin importar que el vendedor se encuentre en la misma calle o a medio planeta de distancia. De esta manera no es de extrañar que todos estos negocios, inmersos en el universo de la venta online, hayan terminado pasando por el smartphone, la herramienta definitiva para la comunicación, especialmente con todo lo que tenga que ver con Internet. De este modo, con la mezcla de smartphone y comercio nace el llamado m-commerce, que no deja de ser una evolución del comercio electrónico o e-commerce. Y es que ya son muchas las empresas, como puedes ver en este vídeo de Neomobile, líder mundial en tecnología móvil, que han comenzado a monetizar apps y páginas a través del smartphone.

Esta evolución comercial no es para nada un capricho, pues los cambios en el mundo de los negocios, especialmente los relativos a consumidor, obligan a dirigir la mirada hacia los smartphones. Actualmente en países como España y Francia más del 60% de la población cuenta con un smartphone, cifra que aunque menor también es alta en otros países, como en el Reino Unido, donde se supera el 50%. Como es lógico, la mayoría de estos usuarios utilizan los smartphones, y su evolución en forma de tablet, para navegar por la red, lo que tarde o temprano migrará definitivamente el comercio digital del ordenador al gadget. Según las previsiones en este sentido, se espera que para el año 2017 el m-commerce mueva en Europa 19.000 millones, 1.500 de los mismos sólo en España.

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Actualmente las cifras son muy inferiores, pues en el 2012 el m-commerce sólo generó 202 millones de euros, aunque no es una cifra despreciable si se tiene en cuenta que sólo el 13% de los usuarios de smartphone lo utilizaron para llevar a cabo algún tipo de pago. Como es lógico, lo esperable es que esta cifra aumente rápidamente en el tiempo, algo que se vería acelerado con una mayor difusión de los sistemas de pago que se ofrecen para teléfonos de última generación. Así por ejemplo se pueden enumerar desde los servicios como Google Wallet, que mediante un chip convierten el smartphone en una tarjeta bancaria que puede ser leída por un datófono; o el Onebip de Neomobile, que permite realizar las compras a través de la web con un solo clic.

Según las cifras, aunque la compra final aún no se haga mediante el smartphone, más del 70% de los usuarios del mismo lo utiliza para buscar y comparar precios, algo que tarde o temprano deberá derivar de forma lógica en la compra final, principalmente cuando se le pierda el miedo a una tecnología nueva. Desde el punto de las empresas, especialmente las más pequeñas, lo mejor es estar preparados para el cambio, y es que las empresas que no se han atrevido aún a dar el salto a las tiendas online y tiene que ver como ya se ha originado un nuevo escenario comercial, es importante saber que solo una aceleración en su modernización impedirá que se queden fuera del mercado.

 


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