BAQUIA

Ahora sí: [email protected] ha muerto

Tal y como estaba previsto, el proveedor de banda ancha cerró su ataúd el martes por la noche. Su muerte es el símbolo más claro del reventón de la burbuja de Internet. [email protected], que llegó a disfrutar de una capitalización bursátil cercana a los 35.000 millones de dólares, fue en sus inicios la compañía sobre la que se posaron los ojos de cientos de empresarios que quisieron hacer dinero rápido en el mercado de las puntocom.

Su fallecimiento ha supuesto también el más claro ejemplo de lo que representa la compra de otra compañía sin realizar un análisis previo del mercado. At Home se unió en enero de 1999 a Excite Inc. La operación, que se cerró por 6.700 millones de dólares, tenía una intención clara: mezclar el negocio de acceso a la Red, actividad que recaía sobre At Home, con los contenidos, de los que se ocuparía Excite. Se trataba, en definitiva, de plantarle cara al más grande los grandes, AOL. La caída de la publicidad, principal fuente de ingresos para Excite, se convirtió en una lastre para AT Home de nefastas consecuencias, que no podía compensar las pérdidas con los ingresos que obtenía con el acceso.

El deceso de la compañía ha estado marcado por la polémica desde que el pasado mes de septiembre anunciara que las pérdidas le habían convertido en un animal sentenciado a muerte. 850.000 internautas se quedaron sin conexión. Bibliotecas, universidades e instituciones públicas se vieron afectadas por el corte, según denunció el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC). Algunas personas no dudaron en calificarla como la \”mayor crisis de conectividad en la historia de Internet\”.

Una vez enterrado el muerto, los cuatro millones de abonados a [email protected] han pasado a formar parte de los que en su momento fueron socios de cable, entre los que se encuentra AT&T Broadband.