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Así son los nuevos yuppies

Todos recordamos a los yuppies: young urban professionals, estereotipo de los jóvenes triunfadores en la década de 1980’s. Sus herederos en nuestros días son conocidos con el acrónimo de GOSSIPS: Gadget Obsessed, Status Symbol Infatuated Professionals, que podríamos traducir por algo así como Profesionales Locos por los Símbolos de Estatus y Obsesionados por los Gadgets. Un poco largo el nombrecito, sí.

Una empresa británica dedicada a los Recursos Humanos ha elaborado una investigación para conocer las preferencias de estos nuevos triunfadores. Para conmemorar sus 20 años de vida, la empresa preguntó a 1.500 oficinistas británicos acerca de lo que consideran símbolos de estatus hoy en día.

Este es el perfil del trabajador vanguardista: va armado con dos móviles, una Blackberry y un iPod; come sushi, toma capuccino en las reuniones y va a trabajar con una bolsa deportiva para ponerse en forma en el gimnasio después de las horas de oficina.

Aquellos yuppies de los 80 empezaron a utilizar los primeros teléfonos móviles, que tenían el peso y el diseño de un ladrillo y que obligaban a cargar con un pesado maletín para dar soporte y cobertura. Actualmente lo más apreciado es justo lo contrario: los microgadgets. Para el 67% de los encuestados son el máximo símbolo de estatus laboral, destacando el iPod Nano, las PDAs y las memorias portátiles.

Tener sólo un móvil se considera una vulgaridad. Para el 45%, un trabajador ambicioso debe poseer al menos dos terminales: una para atender los asuntos laborales, y otro para despachar su agitada vida social.

También se han desterrado las tarteras con comida casera: si aspira a ser alguien en su empresa, deje en casa la tortilla de patatas con pimientos que le preparó su madre. La mitad de los encuestados considera que lo que cada persona come es muy indicativo de sus ambiciones profesionales. Así, lo mejor visto es el sushi, seguido de las ensaladas orgánicas y los sándwiches de rellenos exóticos. ¡Ah! Si quiere quedar realmente mal delante de sus compañeros, pida una hamburguesa con patatas fritas.

Y después de comer, el café: aunque la empresa tenga una máquina gratuita, casi un tercio de los empleados confiesa dejarse hasta 10 libras al mes en comprar sus mezclas favoritas.

Curiosamente, la ropa es considerada un elemento poco importante para destacar, con sólo el 10% de los trabajadores prestándole atención. Las costumbres se han relajado, y ahora es habitual ver a muchos directores generales vistiendo de manera informal; el 63% de los empleados lo hace también al menos una vez a la semana.


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