BAQUIA

Banda ancha: navegantes en primera clase

Al principio la preocupación fue favorecer el acceso a Internet. Pero ese objetivo ya se ha quedado pequeño. Ahora el gobierno estadounidense -y con él buena parte de la industria- quiere favorecer el acceso a Internet… a alta velocidad. Lo dijo hace unos días el secretario de Estado de Comercio, Donald Evans, durante su primera visita oficial al Silicon Valley californiano. \”Es importante que entendamos el rol que juega la banda ancha: es como una autopista\”.

Las palabras son casi idénticas a las que se emplearon durante la década de los 90 para impulsar el uso de Internet. La diferencia es que las autopistas de las que hablaba el entonces vicepresidente Al Gore se han quedado ahora pequeñas y son demasiado lentas para los vehículos que se pretende que circulen por ellas. La solución se resume en una palabra: broadband (banda ancha).

Favorecer las conexiones a Internet a alta velocidad se ha convertido en una de las principales preocupaciones tecnológicas del gobierno americano para los próximos años, según explicó Evans tras reunirse con pesos pesados de la industria tecnológica entre los que se encontraban representantes de Microsoft, Hewlett-Packard, Oracle, Cisco, Intel y [email protected] El encuentro había sido auspiciado por la organización TechNet, que actúa como grupo de presión del sector tecnológico ante la administración.

El presidente George W. Bush quiere, por ejemplo, que la reforma educativa que tiene en mente aproveche la existencia de una infraestructura preparada para ofrecer contenidos de todo tipo, de manera que la educación a distancia se convierta en algo realmente eficiente. Y para ello está dispuesto a ofrecer incentivos fiscales a las empresas del sector.

Y es que en buena parte estamos simplemente saliendo de la infancia de Internet. Se puede decir, sin riesgo a equivocarse, que aún no hemos visto casi nada. Internet ha dado muestras de sus enormes posibilidades en campos tan dispares como la comunicación, el comercio electrónico, la información, la educación o el trabajo a distancia, pero estas posibilidades no serán una realidad plena hasta el momento en que exista una base suficiente de usuarios con acceso a alta velocidad.

Ocho millones de hogares

Se calcula que en Estados Unidos y Canadá son ya ocho millones los hogares que disfrutan de esta Internet de primera clase en la que la información viaja muchísimo más rápido que a través de la simple conexión telefónica. Ya sea a través del cable, de las líneas DSL (Digital Subscriber Lines), del satélite o mediante redes inalámbricas, esos internautas tienen acceso a todo un mundo multimedia en el que hay vídeos, música, juegos o programas que el usuario de a pie sólo acierta a imaginar… salvo que se arme de tiempo y mucha paciencia.

Durante el pasado año las conexiones rápidas dieron un salto espectacular en Norteamérica. Según la empresa consultora de Phoenix (Arizona) Kinetic Strategies, que edita la revista especializada Cable Datacom News, el cable empezó el año 2000 con 1,8 millones de hogares conectados. A finales de año se habían convertido en 4,8 millones -tres millones más en sólo 12 meses-, y ahora son ya 5,5 millones los hogares que disfrutan de la alta velocidad a través del cable.

Pero si este aumento ha sido espectacular, todavía lo ha sido más el experimentado por las conexiones DSL. En enero de 2000 había en Norteamérica 400.000 hogares aprovechando este tipo de tecnología, que amplía enormemente la capacidad de tráfico del cable telefónico normal. En diciembre la cifra era ya de 1,8 millones, y ahora se sitúa en 2,3 millones de hogares.

Por tanto, el cable sigue siendo el sistema de conexión a alta velocidad más utilizado en Norteamérica, aunque su ritmo de crecimiento no es tan alto como el de las conexiones DSL. Actualmente los hogares conectados mediante el cable representan el 70% de las casas que disponen de conexión a Internet a alta velocidad.

Está claro que estas cifras representan todavía un porcentaje muy pequeño respecto al número total de usuarios de Internet. El 91% de las conexiones siguen siendo a través de la línea normal y el módem sencillo, y a velocidades que no superan las 56 Kb por segundo. Pero la tendencia al alza está muy claramente marcada, y sólo se podría frenar por culpa del enfriamiento de la economía estadounidense.

Demanda mundial

La demanda de mayor ancho de banda no se limita sólo a Norteamérica. El pasado año, según Kinetic, la demanda mundial de módem de cable creció enormemente: se vendieron 6 millones de unidades, lo que multiplica por seis la cifra de los que se vendieron en 1999. El 68% de esos 6 millones acabó en un hogar norteamericano. Los proveedores más importantes fueron Motorola (38,1% del mercado), 3Com (17,2%), Toshiba (13,2%) y Thomson Multimedia (11,4%). Un dato interesante a tener en cuenta es que a finales del año pasado un total de 64 millones de hogares norteamericanos (el 59% del total) estaban preparados para recibir el servicio de Internet por cable.

Según la consultora IDC, el pasado año las conexiones DSL crecieron en todo el mundo un 447%, hasta alcanzar los 4,5 millones. Algo más de la mitad de esta cifra correspondió, según IDC, a EEUU. Y estos 4,5 millones de líneas DSL existentes el pasado año se convertirán en 66,4 millones en 2004.

IDC cree que los usuarios de la tecnología DSL superarán a los conectados a través del cable en el año 2003, gracias especialmente a los teletrabajadores. Actualmente más de la mitad de las conexiones DSL de todo el mundo están en EEUU. Para el año 2004 la consultora prevé que un total de 26 millones de hogares estadounidenses se conectarán a Internet a través de líneas DSL, una cifra que multiplicará por 11 la actual pero que perderá peso en el conjunto mundial al representar el 39% del total de hogares.

No tan optimistas son las previsiones de Jupiter Media Metrix. Según esta consultora, el número de hogares norteamericanos con conexión DSL será de 11,8 millones en el año 2005, mientras que las casas con conexiones a alta velocidad mediante el cable serán 13,8 millones. Son cifras inferiores a las de IDC, pero igualmente relevantes.

Unos 50 dólares al mes

Aunque no se pueda hablar de precios uniformes, la mayor parte de proveedores de Internet a alta velocidad cobran entre 40 y 50 dólares al mes por el servicio de cable o de DSL.

En el caso de las conexiones DSL, los dos principales proveedores, SBC Communications y EarthLink, han subido recientemente sus tarifas. Los nuevos clientes de EarthLink pagan 49,95 dólares al mes, 10 más que lo que debían pagar hasta ahora. A cambio, sin embargo, no se les cobran los 100 dólares que costaba la instalación del servicio. SBC Communications también subió 10 dólares su cuota mensual el pasado mes de febrero, de manera que ahora su precio es también de 49,95 dólares.

Todas las Baby Bells están apostando fuerte por las conexiones DSL. Es el caso, por ejemplo, de BellSouth, que desde hace meses realiza una agresiva campaña publicitaria para captar clientes de su servicio Fastacces. Por 40 dólares al mes, los usuarios reciben un módem gratuito y conexión DSL.

Normalmente el precio que se paga por una conexión telefónica normal a Internet en Estados Unidos, sin límite de horas, es de 20 dólares al mes. El salto a los 40 ó 50 dólares que cuesta el servicio DSL no es, por tanto, tan grande, y para los usuarios intensivos las ventajas son considerables.

Dificultades

A pesar del aumento del número de usuarios, las empresas que están ofreciendo DSL están teniendo muchos problemas para mantenerse a flote. NorthPoint Communications es un claro ejemplo de ello. Esta compañía se declaró en quiebra el pasado mes de enero, y sus activos acaban de ser adquiridos por AT&T, que ha pagado unos 135 millones de dólares. AT&T, además de ser la principal compañía telefónica de larga distancia en Estados Unidos, es también líder en el sector del cable, donde compite, entre otras empresas, con AOL Time Warner. Con la adquisición de NorthPoint Communications, AT&T amplía sus opciones en las conexiones DSL.

Otra compañía que está teniendo problemas es la californiana Covad Communications, que vio como el pasado mes de octubre 19 de sus 250 clientes (empresas que ofrecen su servicio DSL) no pagaron sus facturas. O dicho de otra forma, de las 274.000 conexiones DSL que entonces tenía instaladas, 92.000 no pagaron.

Otros nombres con problemas son los de Rhythms NetConnections, que recortó su plantilla en un 23%, o Flashcom, declarada en quiebra. El desplome del Nasdaq de este último año ha pasado también factura a todas estas empresas. De todas formas, todos los analistas coinciden en señalar que el mercado de las conexiones a alta velocidad es muy prometedor, aunque quizás no haya espacio para muchas compañías.



NOTA: El desarrollo de las conexiones a alta velocidad en otras zonas del planeta y las fórmulas alternativas de conexión con banda ancha que existen en el mercado serán analizadas en un próximo reportaje.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios