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Bush amenaza con darle más cancha a Carnivore

La sensación de miedo generalizado creada en Estados Unidos a raíz de los atentados terroristas del martes 11 de septiembre tendrá una repercusión sobre algunos aspectos de la vida cotidiana de los estadounidenses. La administración Bush quiere coger el toro por los cuernos y prefiere pecar de intrusivo antes que ser acusado de pasividad. Por eso, tiene previsto que el Congreso de Estados Unidos apruebe una reforma legislativa parcial que le permita asumir mayor control sobre las llamadas telefónicas, Internet y los mensajes de voz y texto.

La revista online Wired ha tenido acceso al borrador de dos páginas en las que se apuntan las claves de las medidas antiterroristas que pretende aplicar George W. Bush. Entre otros aspectos, amenaza con sacar de paseo más frecuentemente al sistema Carnivore y, sobre todo, hacerlo sin permiso judicial. Al poco tiempo de producirse el atentado terrorista, el FBI comenzó a solicitar a los proveedores de acceso a Internet, servicios web y correo electrónico que instalasen este controvertido sistema de espionaje de la Red. Esta petición obtuvo una respuesta afirmativa por varias compañías estadounidenses.

Una de las ausencias más significativas en el texto interceptado hace referencia al cifrado de los mensajes que circulan por Internet. También la semana pasada Judd Gregg, senador por New Hampshire, solicitó prohibir cualquier sistema de cifrado sin puerta trasera y la colaboración internacional para implantar esta medida. Su petición le ha entrado por un oído y le ha salido por otro a la administración Bush.