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Creo en la Red, todopoderosa

Quien se ponga a buscar a Dios en Internet tiene muchas más posibilidades de encontrarlo que aquellos que se quedan en el mundo offline. De hecho es posible que encuentre tantos y tan variados dioses coexistiendo en paz que tenga que replantearse todas sus creencias religiosas. Al menos si se hace caso a los resultados que arrojan los buscadores.

Aquél que ponga Dios (God) en Google.com se encontrará con 18,3 millones de entradas. Nada mal teniendo en cuenta que Sexo (sex) o MP3 tienen 20,5 y 15,1 millones de resultados respectivamente. Este mismo experimento ya lo hicieron hace exactamente un año y Altavista escupió 6,4 millones de diferentes páginas web. Internet es el único templo donde coinciden en paz todos los dioses y sus seguidores.

¿Cuál es tu fe? Seguro que en Internet la encuentras, y si quieres fabricarte una, nunca ha sido más fácil conseguir seguidores. Cualquier profeta tiene ahora un herramienta estupenda para extender sus creencias por el mundo. Si Jesucristo hubiera nacido a estas alturas del milenio, seguro que contaría con un sitio web.

Islamismo, cristianismo, taoismo, rastafarianismo, hinduísmo, espiritismo, religiones paganas europeas, ritos de los indios norteamericanos… Todo tiene cabida en Internet. Los escépticos que no entrarían en una iglesia a freír a preguntas al párroco, se atreven a hacerlo amparados por el anonimato de Internet.

Que la Red bulla y burbujee en manifestaciones espirituales de todo tipo puede resultar curioso a priori, pero deja de serlo en cuanto se tienen en cuenta determinadas cifras como que 25 millones de estadounidenses buscan a su Dios online, según un estudio de Barna Research Group.

Más números, esta vez de Pew Internet and American Life Project: más de 2 millones de personas navegan por nodos espirituales y el 21% de los internautas han usado Internet para recabar información religiosa, mientras que sólo un 18% acuden a la banca online, un 15% acceden a subastas por Internet o un paupérrimo 9% usan los servicios de citas.

Estos datos, además de explicar el ingente número de páginas personales generadas en loor de múltiples dioses, también aclaran el creciente interés de las diferentes iglesias existentes y de muchas empresas por contar con presencia en la Red y unir de paso la fe y el e-commerce.

Un nuevo territorio por evangelizar

Pew Internet and American Life Project presentó hace pocos días un informe llamado Wired churches, wired temples, el primero que explora la presencia de los estamentos religiosos estadounidenses en Internet. Y pese a que no es representativo de todas las corrientes espirituales de Estado Unidos, arroja resultados interesantes que se pueden extrapolar, con ciertas reservas, a otros países desarrollados.

Después de interrogar a 1,309 congregaciones llegó a la conclusión de que un 83% de las iglesias, sinagogas y templos de la más variada catadura utilizan los servicios de Internet y creen que son muy útiles, un 25% van aún más lejos y aseguran que actualmente es una herramienta imprescindible.

Prácticamente todas (8 de cada 10) cuentan con algún tipo de página web, el 44% desde hace más de dos años. El mismo estudio afirma que el 81% de los sacerdotes, trabajadores y miembros de la congregación emplean el correo electrónico para extender y profundizar en su fe.

¿Y para qué quieren las iglesias tener presencia online? ¿Qué se puede encontrar en estas páginas? El 83% de estos nodos amables, repletos de buena voluntad e imágenes de felices feligreses alientan la asistencia a la Iglesia, la participación activa, el 77% incluyen textos sagrados y contenidos relacionados con la fe que les ocupa (los últimos sermones, estudios bíblicos), el 76% ofrecen enlaces a otros nodos de similar temática, el 60% ayudan a encontrar productos religiosos y el 56% incluyen calendarios y avisos de reuniones y celebraciones.

Pocos se dedican de momento a la colecta online: apenas un 5%, y el 87% reconocen que no tienen pensado potenciar esta fuente de ingresos. Por ahora dedican sus esfuerzos a captar voluntarios y parroquianos, sobre todo a los más jóvenes, lo que explica la presencia de secciones de juegos, como los trivial bíblicos. De momento están satisfechos con el resultado: el 83% afirman que la página ayuda a atraer fieles a la iglesia/templo/sinagoga.

Estos voluntarios, sobre todo los jóvenes, son los principales artífices de estos websites. De hecho, el 66% de los sitios han sido creados y se mantienen gracias al trabajo desinteresado de voluntarios; sólo el 27% nacieron por decisión expresa y planeada de los responsables de la congregación. Eso sí, en cualquiera de los dos casos, la gestión y no están únicamente en manos de los voluntarios: el 81% cuentan con la participación activa de agentes institucionales que aprueban o desaprueban previamente los servicios del sitio y la inclusión del contenido.

Sobra decir que cuanto más alto es el nivel socioeconómico de una congregación, mayor es su presencia en la Red.

Fe en el capital riesgo

Teniendo presente todo este movimiento espiritual online, pero sobre todo que el mercado de las ventas de productos relacionados con las creencias cristianas (sólo las cristianas) mueve 3.000 millones de dólares al año en Estados Unidos, tampoco resulta extraño que hayan surgido diferentes empresas empeñadas en hacer negocio en la Red de la espiritualidad ajena.

Destacan sobre todos los demás cuatro portales que pretenden combinar la teología con el comercio electrónico. Sitos convencionales con la salvedad de que, al contrario que aquellos portales centrados en otros sectores de la población como los gays, las mujeres o los dueños de mascotas, están obligados a ser muy sutiles; si la vertiente comercial destaca en demasía, los visitantes que buscan iluminación pueden salir corriendo en dirección contraria. Este factor, unido a la dispersión y a la época de recesión que llegó cuando aún eran empresas tiernas, explican que ninguno de estos jóvenes portales se haya convertido en un titán de la Red.

Dentro de los que sobreviven, e incluso prosperan, destacan:

Beliefnet, un portal neoyorquino abierto a todo tipo de creencias (alberga 50 religiones), es el que goza de mejor salud, con un millón de visitantes únicos al mes. Beliefnet nació en diciembre de 1999 gracias a los 5,5 millones de dólares que consiguió de Highland Capital Partners, una empresa de capital riesgo que también participa en Lycos y eToys. Su CEO Tony Uphoff (y cofundador junto a Steven Waldman) espera conseguir el 50% de sus ingresos gracias a la venta de productos religiosos, el 40% mediante publicidad y el 10% restante facilitando servicios de Internet a las iglesias. En junio de 2000 consiguió cerrar una segunda ronda de financiación por valor de 20 millones, gracias a la cual sigue en pie.

Pero hay muchos más:

  • Christianity.com, que apareció en septiembre gracias a 20 millones de dólares procedentes de Christian Broadcasting Network, Comdisco Ventures y Sequoia Capital.
  • MyPotential.com, liderada por Deepak Chopra, es la puntocom de este tipo más reciente: nació en California a finales de 2000 con 7 millones de dólares bajo el brazo, gran parte de ellos obtenidos de East/West Capital.
  • InJesus.com, que desarrolla servicios de Internet para las iglesias.
  • LDSCatalog.com, la exitosa tienda online de la Iglesia de Jesucristo y de los Santos de los Últimos Días (los mormones que han hecho suyo el estado de Utah).
  • Catholic Families Network, resultado de la unión de iConnect.com y el Museo del Tesoro Vaticano de la Basílica de San Pedro.
  • The Christian Broadcasting Network, con más de 600.000 visitantes diarios.
  • Cathedral of Hope, con una congregación online integrada por varios miles de gays y lesbianas.

Ni siquiera rezar vale para escapar de una crisis

Acuciados por la crisis que sacudió la Nueva Economía, algunas de las startups más emblemáticas de este sector, he han visto obligadas a echar el cierre.

iBelieve, por ejemplo, era uno de los proyectos de empresa más ambiciosos: obtuvo 30 millones de dólares en su primera ronda de financiación, liderada por Madison Dearborn Partners, y contaba con el respaldo de Family Christian Stores, la cadena de tiendas líder en el mercado cristiano con más de 80.000 productos disponibles. Nació en enero del año pasado y apenas consiguió sobrevivir a octubre. Quien visite hoy su página encontrará un bonito texto explicando los motivos de su defunción acompañado de un texto extraído de la Biblia a modo de esquela.

Otra que no ha sobrevivido es Faith.com, un portal ‘multifé’ con un nombre de dominio inmejorable y dirigido por Pamela Meyer, una MBA por Harvard que se dedicó a la meditación a lo largo de 20 años. Nació en verano del año 2000 en Nueva York, y actualmente descansa el sueño de los justos. Faith.com ni siquiera da una explicación, quien intente entrar en su página se encontrará con el vacío más absoluto.

Descansen en paz. Amén.

Además de los fallecidos, también hay heridos de mayor o menor gravedad:

  • Crosswalk.com, uno de los portales religiosos que experimentó un crecimiento más rápido y el primero en cotizar en el Nasdaq con el símbolo AMEN, se vio obligado a despedir a un tercio de su plantilla en una reciente reestructuración.
  • SpiritChannel.com, creación del fundador de Hard Rock Café y House of Blues Isaac Trigger, se encuentra en situación de parada momentánea.
  • iChristian, antaño otro prometedor proyecto, se ha visto obligado a unirse con Christian Book Distributors para sobrevivir.

Esperemos que no sea necesario practicarles la extremaunción, que remonten el vuelo ahora que parece que se acercan tiempos favorables.


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