BAQUIA

Cuando el bar es la oficina

Mucho se habla del teletrabajo, el desarrollo de la actividad laboral desde casa. Pero el auge de la conectividad y el creciente desarrollo tecnológico no sólo permiten a cada vez más trabajadores esta opción, sino también la de trabajar desde casi cualquier parte. Desde una cafetería o un bar, por ejemplo.

Es una pequeña moda que recuerda inevitablemente a lo que ocurría hasta mediados del siglo pasado, cuando escritores, actores, modelos y profesionales creativos en general convirtieron ciertos cafés de las principales capitales europeas en sus cuarteles generales.

Y es que se trata sin duda de un decorado mucho más atractivo y sugerente que las muchas veces frías e impersonales oficinas. Allí, tomando cafés, croissants y entre volutas de humo de tabaco, son cada vez más los empleados y empresarios que escogen estos locales durante un par de horas al día para realizar reuniones laborales e incluso trabajar desde allí. Sólo hace falta tener un portátil y conexión Wi-Fi.

Cerrando negocios entre cafés

“Antes abundaban más los turistas que se conectaban para revisar su correo, pero últimamente viene mucha gente que utiliza el local para reunirse o cerrar tratos. Incluso hay personas que llegan a las diez de la mañana y se quedan hasta las cinco de tarde, haciendo de la cafetería su oficina”, asegura Braulio Ramírez, gerente de una cafetería madrileña perteneciente a una conocida cadena en la zona de Nuevos Ministerios, el pequeño Wall Street de Madrid.

Los empleados en los sectores de publicidad y marketing son los más proclives a esta forma de actuar. Luego están los del sector finanzas y los autónomos. La creciente instalación de la tecnología Wi-Fi en este tipo de locales está en la base de esta nueva forma de trabajar.

La comodidad que se disfruta en los bares y cafeterías es la principal razón aducida para operar desde allí. “Trabajamos aquí porque nos coge cerca y estamos tranquilos. Solemos acudir un par de veces por semana, en torno a dos horas diarias”, dice Gilberto Flores, trabajador de una compañía del sector turístico. “No hay que olvidar que la conexión es veloz, de buena calidad, gratis y de tiempo ilimitado“, explica Ramiro Matallanas, dueño de una pequeña consultora.

Según los propietarios y gerentes de los locales, las horas punta se producen por la mañana -a primeras horas- y al atardecer.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios