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Desbarajuste en Starmedia

Al día siguiente de que el portal StarMedia recibiera una inyección de capital por valor de 36 millones de dólares, se podía leer en una de las páginas de su sitio web: \”Parece que los tiempos de la tormenta en el mundo de las empresas de Internet están llegando a su fin\”. Era una frase acertada. No es lo mismo transitar por el camino de la recuperación que haber llegado a ella. Tres meses después de que se pudiera leer esa frase, la salud del portal hispano no ha mejorado. Por el contrario, las dudas sobre su salud se acrecientan.

Desde entonces, la situación se ha complicado y pocos son capaces de elaborar un análisis coherente sobre el futuro de esta empresa que hace un año luchaba por enarbolar la bandera del maridaje hispano-luso. Ahora los tiempos no están para alcanzar ese tipo de metas. La realidad ha cambiado, y con ella las prioridades. Entre otros múltiples deberes, StarMedia debe demostrar que su nuevo CEO, Enrique Narciso, sabe pilotar un barco que navega sin rumbo. Que la prometida rentabilidad financiera es, además de un deseo, una realidad a la que se llegará en algún momento. Y que sabe manejarse en una situación en la que, probablemente, se produzcan más despidos y se cierren algunas delegaciones en el extranjero.

Adiós Espuelas, adiós

Procedente del mundo financiero, Enrique Narciso no lo tiene fácil. Además de lidiar con las dificultades inherentes a cualquier puntocom de las que sobreviven hoy en día, debe acabar con la sombra alargada de Fernando Espuelas. La marcha del que en su día fuera conocido como el Bill Gates latino provocó una mezcla de desconcierto y pesimismo. Es como si el capitán de una nave que hace aguas por todos lados coge un bote y arrea hacia tierra firme dejando a su tripulación en cubierta. En este caso pueden suceder dos cosas: que los marineros se las apañen mejor sin su capitán al dejar de recibir órdenes poco acertadas, o que, en su ausencia, se resignen a acabar en el fondo del mar. No importa que otra persona asuma el puesto vacante, el pesimismo se apodera todos.

El hecho de que Espuelas abandonara su puesto como máximo responsable de la compañía es un síntoma muy significativo. Muchas de las personas que trabajaban para él se sentían tranquilos a su lado. Nada malo podía ocurrir mientras él siguiera demostrando su confianza en el proyecto que lanzó en 1996, opinaban. Pero la necesidad de obtener capital fresco tiene ciertos inconvenientes. JP Morgan Partners puso encima de la mesa seis millones de dólares de financiación adicional para StarMedia el pasado mes de mayo. De forma indirecta, también llevaba guardado debajo de la manga al próximo director ejecutivo, Enrique Narciso.

Para que el cambio no fuera demasiado traumático, se dejó a Espuelas como presidente de la junta directiva, un cargo que compaginará con otras iniciativas propias que tenía previsto emprender tras su marcha de StarMedia. Para no armar mucho revuelo, se anunció la decisión a principios de agosto. Al mismo tiempo que se dio a conocer el desmembramiento parcial de StarMedia, se hicieron públicos los resultados del segundo trimestre del año. Ingresos un 3% por encima de los obtenidos en el mismo ejercicio del año anterior, pero un 11% inferiores a los del primer trimestre de 2001. Las pérdidas netas alcanzaron los 30,6 millones de dólares y estuvieron por encima de las del trimestre precedente.

La mayoría de los trabajadores se sentían seguros con Espuelas

Pero tal vez el dato más desalentador fue la disminución del 34% en la cuota de usuarios únicos, pasando de 35,2 a 23,2 millones en todo el mundo. Los internautas dejaban de lado al portal y buscaban otras alternativas más sugerentes en la Red. Una vez llegados a este punto, la lógica decía que lo más normal es que se cumpliera la ecuación de, a menos visitas, descenso en el número de páginas vistas, luego menos ingresos por publicidad. Nada malo si no fuera porque, como ocurre con la mayor parte de los portales, ésta es su principal fuente de financiación.

La crisis llega a España

Con los resultados en la mano, Enrique Narciso reconoció que la llegada de la rentabilidad se produciría más tarde de lo previsto. El final de 2001 quedaba demasiado cercano. No obstante, eludió ofrecer una fecha alternativa, una muestra clara de que la prudencia se ha convertido en una nueva regla de oro en las oficinas centrales de Nueva York. Atrás quedaban las promesas de Espuelas cuando, a principios de año, auguró que antes de 2002 StarMedia sería rentable. Para ello se tomarían medidas como el recorte de plantilla, así como \”dejar de ofrecer ciertos productos marginales\”, explicó. Y no mintió: los despidos se han convertido en algo conocido en las oficinas del portal.

Sin ir más lejos, esta semana se ha podido comprobar cómo los tentáculos de la crisis han alcanzado a España. Las noticias que llegaban se resumían en que las oficinas de la compañía en el país cerrarían sus puertas e incluso algunas fuentes aseguraron que su director general, Ángel Parada, había cesado de su cargo. Una noticia que casi de inmediato encontró respuesta por parte del afectado: \”No se ha producido ningún cese en la dirección general de StarMedia España. La decisión de la compañía (a propuesta mía) es unificar las dos oficinas que tenemos en España y centralizar las operaciones en la oficina de Barcelona debido a su interés estratégico y a la conveniencia de coordinar muy de cerca las operaciones que realizamos para clientes panregionales\”, subrayaba Ángel Parada.

Según sus palabras, la empresa le ha ofrecido trabajar en las oficinas de Miami o en las de Barcelona, aunque todavía no ha tomado una decisión al respecto. Él mismo resume la situación como \”un traslado de las oficinas de Madrid a Barcelona\” y asegura que sólo un empleado, el director comercial, ha sido despedido. Al resto de la plantilla, compuesta por seis personas, se le ha ofrecido el traslado a la capital catalana como posible opción. Parada achaca a la caída de los ingresos por la publicidad este contratiempo, y no a la salida de Espuelas de su puesto de dirección. \”La posibilidad de ir a Barcelona ya se la planteé a Fernando en marzo\”, puntualiza Parada.

Préstamos ¿con devolución?

En estos agitados meses, los directivos de StarMedia se han desayunado noticias que se les han debido atragantar. Por ejemplo, la que pudieron leer en la mañana del 12 de septiembre. La revista Puntocom revelaba que, a lo largo del año 2000, StarMedia había concedido préstamos a varios de sus directivos por un valor de 12,4 millones de dólares. Fernando Espuelas, Jack Chen (fundador y director), Steven Heller (Director Financiero), Francisco Loureiro (director de operaciones), Justin Macedonia y Adriana Kanpfner (vicepresidentes senior) fueron los principales beneficiarios. Esta decisión no hizo mucha gracia en Wall Street, donde las acciones de StarMedia continúan en una cuesta abajo que, probablemente, acaben por expulsarla del Nasdaq. La empresa lleva más de un mes cotizando por debajo de un dólar, motivo suficiente, según las reglas impuestas por el mercado tecnológico estadounidense, para que una empresa abandone el parqué. Estos días se paga por una acción de la compañía 0,26 dólares.

Starmedia ha perdido un 34% de visitantes únicos a su portal

Los datos disponibles en la Securities and Exchange Commision (SEC) revelan que StarMedia otorgó líneas de crédito calculadas en 6,4 millones de dólares según \”una decisión basada en prácticas estándares y competitivas de las industria para atraer y retener miembros del equipo ejecutivo\”, apunta una portavoz de la empresa. En vez de stock options, a los principales responsables de la firma se les fideliza con créditos de obligada devolución.

Esta técnica suele ser habitual en las compañías, según reconocen los expertos. Aunque también es cierto que, cuando se conceden las líneas de crédito, es normal que se especifique su destino (pagar los gastos derivados de las mudanzas e instalación en una vivienda, son los más habituales). No ha sido así en el caso de StarMedia, lo que levanta la primera incógnita.

Los datos a los que se tienen acceso en la SEC llegan hasta principios de 2001. Esto permite comprobar que en enero se modificaron dos de los contratos existentes con el fin de incrementar el valor de los préstamos a Jack Chen y Fernando Espuelas, los dos creadores del portal. La cantidad pasaba de uno a cuatro millones de dólares según una decisión \”tomada por la Junta Directiva, en lo que se cree fue el mejor interés de los accionistas de la empresa\”, explica la portavoz de StarMedia. Lo más relevante del caso fue que el acuerdo estipulaba que, en el caso de que se produjera algún cambio en el control de la compañía, la devolución del crédito quedaba perdonado. Espuelas, recordemos, dejó de ser CEO de la empresa a principios del mes de agosto… ¿casualidad? Es la segunda incógnita.

Ahí no acaban la cosas. También en agosto, StarMedia reconoció que no tenía previsto recuperar el dinero concedido a sus ejecutivos más importantes. Por ello declaró como pérdidas los 10,8 millones prestados, aunque eso no signifique que la esperanza de recuperarlos se haya esfumado. Entonces, ¿para qué se hizo? Tercera incógnita.

En cualquier caso, es difícil que esta situación se vuelva a repetir. La llegada como accionista principal de la compañía telefónica BellShouth, que desembolsó 25 millones de dólares en junio pasado por hacerse con el 11% de StarMedia, ha supuesto un endurecimiento de las condiciones en esta política de préstamos. Según asegura Puntocom, \”esta compañía no entregará préstamos a ninguno de los principales ejecutivos, miembros del directorio ni a ningún empleado por un monto total, para dichos empleados, de más de 500.000 dólares, sin el consentimiento previo de BellSouth\”. De lo que no cabe ninguna duda es que este caso representa otro obstáculo más en la carrera que la compañía libra por su supervivencia.


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