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Disney y Time Warner, ¿vidas paralelas?

La decisión de Disney de convertir al portal Go.com, hasta ahora su buque insignia en Internet, en un cadáver de miles de millones de dólares, parece confirmar que el segundo gigante estadounidense del entretenimiento está empeñado en seguir los pasos del coloso número uno, Time Warner, en su cara y procelosa epopeya por la Red.

Go.com, el nuevo Pathfinder

A Disney, como a Time Warner, nunca se le ha dado bien Internet. Go.com fue la bandera con la que la empresa del ratón Mickey decidió entrar por la puerta grande en Internet. Pero a finales del pasado mes de enero, el CEO de Disney, Michael Eisner, se vio obligado a anunciar su cierre. Para Disney, la eutanasia practicada a Go.com es un reconocimiento de derrota aún más duro que cuando se vio forzada a cerrar la tienda de juguetes Toysmart.com el pasado mes de mayo.

La ofensiva de Go.com (Go Network) comenzó en enero de 1999 impulsada por Disney e Infoseek. Desde su nacimiento ha sido un pozo sin fondo para los dólares. Aquel que piense que el hundimiento de Ecuality, por poner un ejemplo, fue terrible y costoso, que se desengañe mirando a este nodo que ya en 1998 perdió 991 millones de dólares y que sólo ha sabido ir a peor (1.060 millones en 1999).

El resultado ha sido el esperado por muchos. Después de que el desdichado nodo arrojara unas pérdidas netas de 317 millones de dólares en su último periodo fiscal, a Disney se le acabó la paciencia y cerró Go.com dejando en la calle a unos 400 empleados. Parece que la suerte que le espera al motor de búsqueda Infoseek, en el que Disney tiene un 43% desde junio de 1998, es ser vendido dentro de un par de meses, aunque no parece que vaya a encontrar fácilmente un comprador para su antaño amado buscador.

La casa madre también ha anunciado que asimilará de nuevo las acciones de Disney Internet Group, la empresa independiente creada en noviembre de 1999 para albergar todos los negocios de Internet y cuyo principal estandarte era Go.com. Walt Disney sostiene el 72% de esta escisión, que había caído en bolsa un 80% desde finales de febrero. Esta readopción será efectiva el 20 de marzo de este año. Al frente de esta división queda Steven Bornstein, que espera que Disney Internet Group genere beneficios en año y medio ahora que se ha deshecho del lastre de Go.com.

Disney lo hace todo a lo grande, incluso estrellar uno de sus principales proyectos. Se espera que este entierro le cueste unos 150 millones de dólares en efectivo y que provoque unos cargos de aproximadamente 840 millones durante su segundo periodo fiscal. No pasa nada, Michael Eisner asegura que han cosechado a cambio un montón de conocimiento de primera mano sobre Internet. Este consuelo sólo lo puede blandir un titán de las dimensiones de Disney.

El periplo vital de Go.com recuerda al del faraónico Pathfinder de Time Warner, el primer gran fracaso con mayúsculas de la Red. El conglomerado de medios estadounidense decidió adentrarse en Internet por todo lo alto en 1994 con Pathfinder, un portal que agrupaba todas las publicaciones de la empresa y que se suponía que iba a revolucionar el sector de los contenidos. A Time Warner le costó una fortuna, y lo único que obtuvo fue un nodo caótico y saturado de información que desperdiciaba marcas de prestigio como Time o Fortune y que muchos consideraron abocado al suicidio desde un principio.

El sitio se cerró en el verano de 1999, cuando ya era sólo una sombra de sí mismo, quedando sólo su rastro fantasmagórico en algunas URLs y en el Pathfinder Museum. Es muy probable que de Go.com no sobreviva ni eso, y desde luego ya es demasiado tarde para ostentar el título de haber sido el primer gran patinazo empresarial online.

Los porqués del batacazo

El día del fatídico anuncio, el presidente de Disney, Michael Eisner, esgrimió varias causas para dar el cerrojazo: la crisis del sector, mencionando más concretamente que la publicidad había abandonado Internet, y que este portal no había cumplido las expectativas de ingresos y popularidad. Pero aunque es indudable que todo esto ha supuesto la puntilla definitiva, la opinión generalizada apunta a que fueron tres los errores fundamentales de concepto que abrieron un boquete en la quilla de este Titanic.

Primero, que Disney se equivocó al meter dinero a espuertas para crear un gigante de la nada en vez de comprar una empresa con nombre de marca, un buen tamaño y bien posicionada. Algo que pudo hacer (le sobraba el dinero para ello, cómo quedó demostrado enseguida) y descartó, tal vez por orgullo.

Además, la apuesta de Disney llegó demasiado tarde: en enero de 1999. En Internet triunfan los dos primeros negocios, poco sitio hay para los terceros, y menos para los que no ocupan lugar en el podio. Go.com empezó a empujar con fuerza en un momento en el que sus rivales llevaban varios años siendo inalcanzables. Quiso compensar su tardanza a golpe de talonario y fuerza bruta, que es a lo que estaban habituados en la vida offline, pero esa forma de hacer las cosas no tiene por qué funcionar en Internet.

En tercer lugar, e imbricado con lo anterior, Go.com siempre ha adolecido de confusión de marca. Independientemente del juicio que perdió contra GoTo.com, después del cual se vio obligada a renunciar a su logotipo y a pagar una multa de 21,5 millones de dólares y unos costes de rediseño de 40 millones, la mezcla de contenido en su interior (este portal albergaba empresas de Disney como ABC, ESPN, Disney.com, Family.com o Movies.com con los que no mantenía ningún tipo de relación offline y sostenía otros ajenos como NFL, NBA y NASCAR), y los cambios de estrategia (pasó a centrarse en contenidos y abandonar sus ambiciones portalísticas en enero de 2000), no hicieron más que confundir a los internautas, que no sabían exactamente qué era, qué iban a encontrar en esta puntocom.

Siguiendo la senda abierta por Time Warner

Michael Eisner siempre podrá consolarse de su mala fortuna persistiendo en sus ataques a la fusión AOL-Time Warner, al menos hasta que encuentre otro macroproyecto de Internet en el que volver a meter la nariz, porque desde el cierre de Go.com no ha parado de decir que Internet sigue siendo prioritaria para ellos.

Teniendo en cuenta esto, y que Disney parece empeñada en seguir los mismos pasos que Time Warner en Internet, todos los ojos se han vuelto hacia la empresa fundada por Jerry Yang y David Filo en 1994: Yahoo!

Siempre ha habido rumores de idilio entre Disney y Yahoo!. Hace ya cuatro años la empresa del tío Walt tuvo la oportunidad de participar en el buscador y lo descartó, un error fatal según los analistas. Tras la compra camuflada de fusión AOL/Time Warner, el primer negocio de Internet con el primer gigante del entretenimiento, los rumores de la posible unión de los segundones (dicho esto sin menosprecio) arreciaron.

Ahora, el desastre de Go.com ha hecho aflorar de nuevo esta posibilidad. Eisner le dio cuerpo al declarar el pasado 7 de febrero que había sostenido conversaciones con Yahoo! con esta intención, pero que de momento lo habían descartado, al considerar que la compañía está sobrevalorada. Y eso que cotiza actualmente a 28 dólares por acción, una minucia comparado con los 166 dólares que se alcanzaron en septiembre de 1999.

Más le vale a Disney no pensárselo demasiado. Puede ser que sea una puntocom la que se acabe merendando a Mickey Mouse más o menos subrepticiamente, como le pasó al conglomerado Time Warner.


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