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Educación, educación y educación

Félix Lavilla es senador por la provincia de Soria y responsable del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en los temas relacionados con las nuevas tecnologías, de las que se declara un ferviente creyente. Muchos le consideran el azote del Gobierno y no pocos le ven como una de las posibles salvaciones para que España deje de ocupar la penúltima posición en desarrollo de Internet en Europa, sólo superada por Grecia.


Félix Lavilla en su despacho del Senado
Lavilla no interpreta que sea un estorbo para el gobierno español, e incluso piensa que podría resultar toda una ayuda si se tomaran en cuenta sus reclamaciones. A su juicio, la receta mágica se resume en una sola palabra: educación. Político comprometido con su tierra, Soria, reconoce que su incorporación a las nuevas tecnologías ha sido \”progresiva\”. Su participación en la comisión de redes informáticas le permitió ampliar sus conocimiento sobre el tema, un gusanillo del que no piensa desprenderse.

¿Cómo encuentra la situación de Internet en España y qué medidas se pueden tomar para atajar las posibles carencias existentes?

España está disputando con Grecia la última posición en el tema de la penetración de Internet en Europa. El Gobierno ha gozado de un periodo de gracia, e incluso se ha encontrado con una oposición constructiva, pero ahora llega el momento de la evaluación. Y la situación, en líneas generales, es mala porque el avance es muy leve. Años de retraso en nuevas tecnologías no se recuperan fácilmente. Una de las soluciones es convencerse de que sin usuarios que sepan utilizar el ordenador no hay mercado, y sin éste no hay desarrollo de las nuevas tecnologías. El primer pilar sobre el que se tiene que construir cualquier tecnología o sociedad es la educación. Por eso el PSOE ha planteado bastante iniciativas en esta dirección. La segunda cuestión más relevante hace referencia a la libertad, que debe ser una de las grandes banderas de la Red.

Esa es la cuestión que actualmente se encuentra en boca de todos…

Es que en Internet, como en la vida, sin seguridad no hay libertad. Seguridad en cuanto a la protección de la intimidad; no hay nada más sagrado que la conversación privada que mantienen dos personas por teléfono. Porque al desvincular las palabras de un contexto determinado pueden sacarse conclusiones falsas. En su artículo 18, la Constitución consagra uno de los principios fundamentales de todo estado de derecho: la comunicación privada entre las personas. Este mismo artículo es el que debe adaptarse a las nuevas tecnologías. Hay una carencia importante respecto a la privacidad de la intimidad en la Red.

Después de seguir sus acciones en el Senado queda claro que siente una preocupación especial por los virus, ¿son realmente un problema tan grave?

Sí se contempla en su totalidad sí los es. Los virus son los obstáculos que se colocan para evitar que los usuarios utilicen Internet. Ocurre más bien poco cuando un problema de estas características afecta a una gran empresa, pero es más preocupante cuando la perjudicada es una familia que se conecta a Internet y le entra un virus, porque en muchos casos no sabe a quién recurrir para erradicarlo. ¿Qué pasaría si hubiera pocos talleres de automóviles? Que la mayoría estarían saturados y que los costes por el arreglo serían muy elevados. Por eso creemos que tienen que construirse todos los taller posibles para aquellos que tengan estos tipos de problemas.

Aun así existen cuestiones que tiene mucha mayor relevancia que los virus, ¿no es cierto?

Sobre todo hay que centrarse en la educación: no hay un verdadero plan de formación de profesores en cursos de nuevas tecnologías. También es necesario que exista una tarifa plana para todos los centros educativos, sanitarios y bibliotecas… es una cuestión clave. Pero es que además la conexión debe tener una rapidez razonable. Todas estas cuestiones deben llevarse a cabo de una forma decidida. Hace unos días acudieron al Senado representas de la Asociación de Comercio Electrónico y coincidían en que la pata clave de la silla era la educación, porque sin ella no hay mercado. Tomar medidas para que haya más usuarios es una inversión a largo plazo. El año pasado una representante del departamento de estado de Estados Unidos nos comentó que en su país había centros educativos que disponían de una conexión a Internet por 2.800 pesetas al año. Esa misma realidad debería ser la que imperara en España.

¿Hasta qué punto la función de los políticos es relevante a la hora de potenciar Internet?

Su papel es clave, porque es a ellos y no a otros a quienes corresponde dinamizar la educación en las nuevas tecnologías, porque para eso el ciudadano les paga un sueldo todos los meses. Y en muchos casos no se trata sólo de potenciar, sino de crear las condiciones adecuadas para que la gente se pueda incorporar a la sociedad de la información. Actualmente hay 400.0000 españoles que ni siquiera tiene la posibilidad de conectarse a la Red. Y los que lo hacen transitan por un camino de cabras. El Gobierno debe potenciar todas aquellas iniciativas que no son rentables. Las actividades rentables no requieren de ayuda gubernamental, se desarrollan por sí solas.

Tal vez el problema es que no hay dinero suficiente como para acometer la inversión necesaria en el sector.

El Gobierno concedió las licencias de telefonía de tercera generación, UMT, de una forma como mínimo irresponsable. Sólo recaudó 80.000 millones de pesetas, cuando en Alemania se consiguieron 8 billones de pesetas. Ahora lo ha intentado enmendar aplicando una tasa radioeléctrica cuya legalidad es cuestionable y que genera, según las operadoras, una incertidumbre insostenible. Fue un gran error por dos motivos: porque con ese dinero se podría haber invertido en nuevas tecnologías y debido a que, al generar incertidumbre, puede ralentizar el impulso del sector.

De acuerdo, pero siempre que se le achaca a la ministra española el retraso de España respecto a Europa aduce que el número de internautas se incrementa todos los meses.

Por su puesto, y no miente. Pero para corroborar dicho incremento se tiene que analizar de dónde se parte. Si vas con un coche por la autopista, el hecho de pasar de 20 kilómetros por hora a 80 supone un incremento significativo. El suelo del que parte España es muy bajo, pero lo relevante en este caso es saber dónde nos encontramos ahora: compitiendo con Grecia. Es una realidad tozuda y no se puede disfrazar por muchos planes que ponga en marcha el gobierno. La realidad no acompaña las grandes declaraciones del Gobierno. Por ejemplo, la actual presidenta del senado y antigua ministra de cultura, Esperanza Aguirre, prometió que todas las aldeas españolas estarían conectadas entre sí a través de videoconferencia. He realizado un seguimiento de las inversiones que ha realizado el gobierno y, aunque es cierto que se ha incrementado el número de ordenadores en las zonas rurales, no se ha cumplido lo que se prometió. El gobierno tiene una gran capacidad para presumir de lo que no hace.

¿Qué opinión le merece entonces el Plan Info XXI?

Es propaganda fabulosamente orquestada por el señor presidente del Gobierno, José María Aznar, y por la ministra de ciencia y tecnología, Anna Birulés. Porque cuidado, que lo que se ha presentado ahora como Plan Info XXI es en el fondo el segundo plan que se pone en marcha. El primero se encontraba detallado en la página web del gobierno y se apresuraron a darlo de baja, a pesar de que les cuesta un calvario cambiar las páginas.

¿Pero el plan en sí es bueno?

Sí, aunque también tiene carencias. El tema de la educación está muy poco trabajado. No hace falta escribir un gran número de folios para desarrollar las nuevas tecnologías. Se necesita pocos y claros. No hacen faltan muchos puntos, sino cumplir con ellos.

Una de las críticas más frecuentes de los internautas tiene que ver con la tarifa plana. ¿Es tan mala como parece o en el fondo es un primer paso para desarrollar la sociedad de la información?

Es que esta tarifa no es plana, sino ondulada o búho. Pero el problema no es tanto esto como el de la calidad y servicio. Con el dinero de las licencias de UMTS se podría haber invertido lo suficiente para lanzar una tarifa plana en condiciones y se perdió la oportunidad. Y puede ser muy perjudicial. Incluso las empresas se pueden sentir muy afectadas por el mal funcionamiento de la tarifa plana, ya que para una compañía el tiempo es dinero. Además, España está muy retrasada en el tema del cable porque se han adjudicado demarcaciones muy amplías con la finalidad de que se desarrollara por todo el territorio y no está funcionando. Los operadores de cable reciben poco apoyo, pero los perjudicados son los usuarios. Hay que ayudar desde la política a fomentar este tipo de cosas.

Parece que las leyes siempre van una paso por detrás de los avances tecnológicos. Ahora lo que más preocupa es la pérdida de privacidad que puede suponer cualquier movimiento en la Red. Incluso se puede llegar a perder el empleo por utilizar la cuenta de correo del trabajo para escribir a un amigo…

Debe de existir un respeto absoluto a la privacidad de las personas, tanto en el ámbito privado como laboral. Otra cosa bien distinta es que la empresa, después, por utilizar de forma inadecuada un bien ajeno tome las medidas que considere apropiadas. El PSOE defiende la privacidad del contenido; sin embargo, el uso del bien debe ir por la vía de la negociación colectiva con los sindicatos. No somos partidarios de que se utilicen los bienes de la empresa de forma inadecuada. Y es que aparte el trabajador se la está jugando, porque si se quiere se puede seguir el rastro de por dónde se ha navegado.

Eso si utilizas el correo la empresa, pero no si dispones de una cuenta en Hotmail o Yahoo!, por ejemplo.

De acuerdo, pero sabrán que te has conectado a esa página e intuirán que ha sido para mandar correos propios. Estamos en contra de los trabajadores irresponsables, pero también de que el derecho a la privacidad se vea vulnerado sin las suficientes garantías.

En todas sus intervenciones se echa en falta una posición clara respecto a otros temas han alterado los cimientos de edificios que parecían que nunca se iban a derrumbar. Me refiero al caso de Napster y del MP3. ¿Qué opinión tiene al respecto?

La música tiene un derecho de autor innegable, pero también es cierto que las nuevas tecnologías avanzan y son imparables. Supongo que en el futuro se buscará un punto de equilibrio en el que, probablemente, Napster deje de ser gratuito y se encontrarán otros mecanismos para financiarse. En cualquier caso, Internet es el medio perfecto para que avance la música. La industria es inteligente y sabe que la Red ofrece muchas posibilidades, por lo que seguro que acabará lanzando fórmulas para hacer de la música un negocio. Al final será mucho más rápido y barato bajarse la música de la Red.

Después de la charla el panorama que le queda a uno es que el presente es bastante negro. Pero, peor aún, se intuye un futuro bastante sombrío.

España tiene muchísimo que mejorar. En esta materia el Gobierno está suspenso. Le puntúo con un tres porque al menos se ha logrado aumentar el número de internutas. A Anna Birulés también le doy un tres como gestora, mientras que en su trato personal le concedo un cuatro y medio o cinco. Empezó bien, porque aunque la tarifa ondulada es mejorable, supuso un paso adelante. Pero ahora se ha desinflado. Respecto a Aznar nunca he hablado con él, pero estoy convencido que de esto de nuevas tecnologías sabe más bien poco. Si se las tomara un poco más en serio estaríamos en una posición mejor.


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