BAQUIA

El año que acaba y el milenio que comienza

Cambia el milenio como cambian todos los años, sin mayor eventualidad que una remembranza por parte de los más nostálgicos, o que algunas aventuradas predicciones por parte del director de un güebsait especializado en economía.

No queriendo ser menos, hiperactivo! rezonga a continuación sobre el año que acaba y el milenio que comienza. El pasado lo definen a medias entre una canción de Prince y una película de la factoría de Roger Corman:

Party like it\’s 1999/La carrera de la muerte del año 2000

Los americanos tienen una terminología muy gráfica para hablar de la bolsa. Cuando el los índices suben, hablan de un bull market, un mercado de toros, en el que se puede ser impulsivo. Cuando los indicadores bajan, hablan de un bear market, un mercado de osos, en el que la cautela es esencial.

El año 1999 será recordado como el año del lemming market, en el que los inversores se seguían unos a otros hasta encontrar una ventana por la que tirar todo su dinero (o el de otros, que duele menos), hasta caer empujados por los que vienen detrás, o quizá sin saber que pronto les tocaría saltar detrás de él. De empujarles también se encargaron los reajustes bursátiles del 2000, del mismo modo que se dice que en el famoso documental de Disney los lemmings necesitaron de una ayuda mecánica para despeñarse.

El año 2000 también será recordado como el año en que Telefónica se lió a promocionar su servicio de acceso a internet a través de móviles con el nombre e-mocion, sin darse cuenta de que el dominio e-mocion.com estaba registrado por E-cuality, el portal-inversionista-sector-lemmings-históricos. La historia se repite; ya nos contaban Les Luthiers que el Adelantado Don Rodrigo Diaz de Carreras \”fundó Caracas en pleno centro de Caracas (que ya estaba fundada) pero él-no-lo-vio\”.

\”Yo quiero tener un millón de amigos…\”

No es mala idea, e hiperactivo! la está contemplando como business-plan, registrar muchos dominios, con la esperanza de que tarde o temprano Telefonica acabe anunciando un servicio con el mismo nombre, y forrarse. Sin embargo, hay dos razones para sospechar que Ecuality, despreciando una ocasión única (y nunca mejor dicho) de obtener algún ingreso, prefirió llegar a algún tipo de acuerdo no dinerario para traspasarle a Telefónica el uso de e-mocion.com.

La primera razón es que si hubiera habido dinero de por medio, ambas partes lo habrían hecho público. Si callan, es que no hubo pasta. La otra razón es que Ecuality era una empresa con principios. Y para los que ya no lo recuerden, su principio fundamental era \”queremos ganar clientes, no dinero\”.

Que no se diga que aquí todo son desgracias: el premio hiperactivo! del 2000 va a parar a manos de Carlo Bonomi, presidente de Picking Pack, que en el mes de julio vendió su participación en Ecuality con una plusvalia de un 400% en ocho meses. Ya se sabe, hay empresarios que son taan \”vieja economía\”, que todavía prefieren ganar dinero a ganar clientes.

¿Y del futuro, eh? ¿Qué cuenta hiperactivo! del futuro?

2001, una odisea muy despacio

En este año, a ajustarse el cinturón tocan, y a recalibrar los acrónimos mientras se recuperan los ánimos. Habrá quienes se dediquen al B2B (Back to Banking) y los que opten por el B2C (Back to Consulting). Los usuarios de Napster dejarán de serlo en junio, en cuanto los señores de Bertelsmann intenten cobrar por un servicio que son los propios usuarios los que se dan unos a otros. Pero Napster, más que un programa, es un fenómeno, y cobrarán auge GNutella, Freenet o Mojo Nation, o cualquier otro ejemplo de redes y aplicaciones P2P (Peer to Peer, o redes entre iguales) sin tarifa al corsario intermediario.

Eso sí, todo lo que se haga, habrá que hacerlo (con la excepción de una minoría afortunada) muy, muy despacito. Dicen que en los diez próximos años todo el orbe occidental tendrá acceso de banda ancha en su domicilio. Pero no se lo crean.

La tecnología de comunicaciones experimenta, dicen, la ley de Moore al cuadrado: esto es, si el número de transistores en una oblea de silicio se duplica cada dieciocho meses, la capacidad de transmisión de información se duplica cada nueve meses. En el laboratorio. Pero hasta que las tecnologías de banda ancha lleguen a cubrir el 90% del territorio, o siquiera a alcanzar al 90% de la población, hay un largo trecho de acera por levantar.

Mientras los ordenadores salen de la fábrica en camiones, cruzan los mares en barco o en avión, y cada uno puede ir a comprárselo y llevárselo a casa como mejor le parece, el ancho de banda tiene que llegar a casa de cada uno via zanja, y la tecnología de las zanjas es lineal con el número de abonados. Se multiplica el abonado por la distancia media, y salen muchas horas de taladradora neumática, y muchas paladas de arena, y pocas economías de escala.

Y ni me hablen del UMTS inalámbrico. Una de la consecuencia de la ley de Moore es la caída permanente de los precios de la computación (o el permanente crecimiento de las prestaciones a precio constante, que lo mismo me da que me da lo mismo). Pero las telecomunicaciones inalámbricas para el consumo privado son un un mercado local y regulado, así que la única ley cuyas consecuencias cabe esperar es la del embudo.

¿Qué dicen de ADSL? ¿Alechia? ¡Nadie chabe dónde echtá Alechia!

El efecto cuentakilómetros

Y dentro de diez siglos, si la humanidad habita aún el planeta, de nuevo se celebrará el cambio de milenio dos fines de año consecutivos. Y de nuevo saldrán ganando los que opinan que el milenio acaba al comenzar el 3001, un año más tarde de que el \”efecto cuentakilómetros\” nos devuelva a una fecha con tres ceros.

¿Que por qué saldran ganando, me preguntan? ¿Porque tienen razón? No, simplemente porque, al igual que este pasado fin de año, tendran la última palabra.

Gracias por su atención.

Javier Candeira es hiperactivo!. Tampoco chabe dónde echtá Alechia, aunque es uno de los aproximadamente cuatro usuarios españoles que, intermitentemente, disfruta de su conexión ADSL. Pero de ahí a que el 90% de los hogares tengan acceso de banda ancha, van un par de generaciones. La apuesta más optimista de hiperactivo! dice que por ahí por el 2050, si acaso. Si lo desean, pueden discrepar con hiperactivo!.

© 2001 Javier Candeira y Baquía.com. Se permite su copia íntegra y literal, mientras se conserven las referencias al origen y a la autoría.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios